Version preliminar de capitulo sobre anarcosindicalismo.


Esta es la primera version de el capítulo sobre movilización popular en las tres primeras decadas del siglo XX que acompaña la investgación sobre anarcosindicalismo en esa epoca en Colombia. Para mas informacion visiten www.cilep.8m.com, pero por ahora va mi parte….

La Movilización Popular Y Las Experiencias Políticas Subalternas.

En la presente sección se describen los procesos de movilización y de politización de los sectores populares en el periodo, haciendo la revisión de los momentos coyunturales de organización y movilización más característicos. Así mismo se tendrá en cuenta la participación de discursos, actores y organizaciones que impulsaron la movilización con fines políticos desde los espacios obreros y artesanales. Sin duda, es un recorrido arriesgado en la medida que se tienen que escoger algunos de los acontecimientos para tratar de construir un hilo narrativo, pero es necesario advertir al lector que para la complejidad del periodo y el espacio analizado, solo los hitos relatados son una muestra de la gran variedad de acontecimientos que entrelazaron este periodo como uno reconocido por sus altos grados de movilización y rebeldía popular.
Antes de entrar en el periodo, es necesario recordar algunas de las referencias fundamentales para comprender el grado de movilización en el siglo XX. La última década del siglo XIX estuvo marcada especialmente por la participación de los artesanos y obreros en las luchas populares; Cabe recordar el motín en Bogotá del año 93 resultado de artículos de prensa intolerantes con los artesanos, a los que estos respondieron con el asedio y quema de los, por ellos, culpables . Un año seguido se dio la “conspiración artesanal de 1894” con fines tímidamente revolucionarios .
Los primeros años del siglo XX estuvieron marcados por el estado policial implantado con la regeneración y el caos causado por la guerra de los mil días. Este ambiente es precisamente el que permite la dictadura de Reyes, que terminaría en 1909 con una serie de manifestaciones antiimperialistas llevadas a cabo contra el tratado de reconocimiento de la independencia de Panamá. Pero el sentimiento antiimperialista no se perdió con la ida de Reyes; El año siguiente fueron famosas las manifestaciones contra la administración del tranvía en Bogota, que resultaron con la nacionalización del mismo.
Es alrededor de estos años que, como ya se describió en un capitulo anterior, se da una articulación mucho más eficiente al mercado internacional en especial con la economía cafetera de exportación y la consolidación de enclaves de empresas extranjeras como fue el caso del banano y el petróleo, donde alrededor de estos sectores surgirán paulatinamente las primeras experiencias asalariadas. En especial en la primera década se dio esta organización en los puertos del Caribe, y en el transporte, tanto el fluvial a lo largo del Magdalena como el férreo a lo largo del país.
Además de estas tendencias es necesario recordar que la tradición de organización popular viene de una honda senda marcada por las organizaciones artesanales en el siglo XIX , quienes también en las primeras décadas jugaron un papel importante como aglutinadoras base organizativa sobre la que se crearan varios de los sindicatos en el resto de las décadas por venir.
No es de extrañar entonces que de este siglo se tiene razón en 1910 de las primeras huelgas de braceros portuarios, de transportes y obreros de la construcción desde Calamar hasta Barranquilla, además que de crecimiento en las ciudades como Bogota, Medellín y Cali de las organizaciones de artesanos y trabajadores.
Pero no será sino hasta la finalización de esta década que se vendrá la gran ola huelguística siendo reconocida que “la primera serie de grandes huelgas en la historia del país se limito a los puertos de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta” en enero de 1918, año en el que además los trabajadores bananeros presentaron uno de los primeros pliegos de peticiones a la United Fruit Company sin recibir ningún resultado.
Esta va a ser el inicio de un ciclo huelguístico que hará de esta década reconocida como la de la entrada formal de la lucha de los asalariados. A continuación se presenta una relación del número de huelgas vividas durante estos diez años.
Huelgas en la década del Veinte
1919 1920 1921 1922 1923 1924 1925 1926 1927 1928 1929
15 31 9 4 8 18 15 15 10 10 6

En este ambiente de lucha creció paulatinamente el movimiento sindical, siendo de especial consideración la creación en Bogotá de la Confederación de Acción Social, vinculada a la ideología conservadora, pero pronto atenta a enfilarse en la defensa del obrerismo como política de acción.
Así mismo al inicio del año 1919 se vivió la convocatoria por parte del Sindicato Central Obrero, dos años antes creado, del primer congreso obrero al que asistieron tanto sociedades mutuales como los recientemente fundados sindicatos. Dentro de sus declaraciones resalta la clara determinación a rechazar los partidos tradicionales al punto de recomendar a los obreros la abstención electoral “mientras no hubiera candidatos propios del obrerismo” . Este primer esfuerzo de organización impulso la creación de más y más organizaciones, viéndose logrado este objetivo con la creación de sindicatos de sastres, zapateros, carpinteros y ebanistas.
Pero la organización no solo se crea para la afiliación en si misma, sino también se vio la dinámica de protesta organizada. Es a propósito de la firma de un decreto en 1919 por parte del presidente Suárez, que autorizaba la compra de uniformes para el ejercito en el exterior, que en marzo se generó una movilización que terminó en disturbios dando al movimiento obrero los primeros mártires de mano de las fuerzas militares.
Movilización se vio también a final del año 1919 a partir de una petición de aumento salarial de los ferrocarrileros de Girardot, la sociedad Ferroviaria Nacional, que agrupaba a trabajadores del tranvía en Bogotá ferrocarrileros de la sabana del norte y del sur, lanzo un paro que prontamente fue secundado por algunos gremios en la capital y que mostró este primer gran momento de ebullición de la solidaridad obrera.
Esta distinta movilización y organización no estaba cargada únicamente de la respuesta de los obreros y artesanos a la agudización de las condiciones sociales, sino también vino acompañada de una fuerte influencia de ideas políticas de corte radical. Ya desde el siglo XIX se había visto el influjo de ideas socialistas en Colombia, pero es tan solo hasta este momento que el socialismo difundido a nivel nacional logró coordinarse y plantearse, en el marco del congreso nacional obrero, hacer una asamblea socialista que logro gestar el primer partido socialista de la historia del país. Su vida efímera estuvo marcada no solo por la generación de propaganda y agitación de su ideología, sino la presentación de candidatos a las elecciones regionales. Una ves los liberales recogieron muchas de las reivindicaciones que había postulado el partido lograron vincular a varios de sus adherentes concluyendo con esto la corta vida del partido independiente.
Ejemplo de ello se dio en las elecciones del 21 presidenciales, donde el partido liberal busco ganar influencia y adscripción en las nacientes organizaciones obreras, de lo que lograran apoyo para la candidatura presidencial de Benjamín Herrera de parte del Sindicato Central Obrero, así como “los socialistas de Girardot y Medellín apoyaron la candidatura” .
A pesar de ello, las ideas socialistas, y ahora renovadamente comunistas, siguieron teniendo cabida en las organizaciones e individualidades obreras. En 1923 se identificaron núcleos de estudio marxista, entre los que apareció la figura mítica del exiliado ruso Silvestre Savitski, y activista que se reivindicaron comunista como Ángel Maria Cano, líder de Girardot y Luís Tejada quien ya en este año llamaba desde las páginas del espectador a la creación de un congreso obrero.
Este congreso fue convocado nuevamente por el Sindicato Central obrero en 1924, instaurándose el 1º de mayo, el que sirvió para que algunos militantes socialistas se reunieran en un Congreso socialista, que renegó del anterior partido socialista, declarándose como “Primer Congreso Comunista de Colombia y adoptaron 21 condiciones que la Internacional Comunista” . Ya en estas primeras reuniones nacionales resalto uno de los que iba a ser protagonista de los sucesos de los próximos años: Raúl Eduardo Mahecha.
A finales de 1924 se decreto la huelga en la Tropical Oil Company, liderada por la Sociedad Obrera de Barrancabermeja, de la que Mahecha era la cabeza, por mejores sueldos y condiciones de trabajo, y tras ser estas últimas prometidas a mejorar se desmovilizo la protesta. Aun así tres años después siendo aun precarias las condiciones de trabajo, los obreros decidieron irse nuevamente irse a la huelga. Tras una fuerte postura de los trabajadores en mantener la huelga el gobierno intervino encarcelando a los principales líderes, entre ellos Mahecha, y volviendo un problema de orden público la huelga solucionándolo con bota y fusil (resultados algunos muertos y heridos).
Son las incesantes acciones de varios de los militantes de izquierda en esta serie de huelgas mediante la propaganda y agitación a nivel nacional las que les permiten las bases para que en el año 1926 crear el Partido Socialista Revolucionario , el cual estará involucrado en los principales acontecimientos de los siguientes años de esta década. Este partido trato de recoger la anterior tradición de los socialistas, pero también integro en sus filas a libertarios y liberales que unidos siguieran la intención de transformación social del país. Resultado de esta coordinación política se hará más efectiva la agitación nacional, siendo famosas las giras realizadas por varios lugares del territorio de diferentes militantes del partido, en especial la conocida como la flor del trabajo, Maria Cano, el ilustre Ignacio Torres Giraldo, y el ya conocido por su Irreverencia Raúl Eduardo Mahecha.
Resultado de esta acción política y del incansable trabajo organizativo de ellos y muchos más militantes de la causa revolucionaria se desencadenaron acontecimientos a finales de la década que marcarían profundamente la historia de allí en adelante siendo uno de ellos ,sin duda, la huelga más amargamente celebre de nuestra historia que culminó con el recordado suceso de las bananeras.
Desde la llegada de la United Fruit Company al país, las relaciones establecidas entre la empresa y sus empleados estuvo recubierta de altos grados de explotación acompañados de una situación de vinculación que más allá de lo laboral que determinó las relaciones de vivienda, de consumo y coacción político administrativa que fueron determinadas por las necesidades y exigencias de la patronal. Por ello es que no resultó extraño que desde el principio los obreros de forma desorganizada pusiesen en evidencia su inconformidad frente a tal injusticia. Pero fue esta última huelga, la de 1928, la que demostró unos niveles de organización y planeación tal que logro constituir las condiciones de lucha que generó no solo una férrea movilización sino una contundente permanencia de la postura de paro por parte de los huelguistas.
El eje principal de las reivindicaciones, sin desconocer las exigencias de salario y condiciones de trabajo, fue la búsqueda de contratación ya que ni siquiera se reconocía a los trabajadores empleados con la United sino se vinculaban por medio de contratistas. Tras la intransigencia de la empresa y la alineación gubernamental con ellos, el movimiento no solo mantuvo sus exigencias sino comenzó a utilizar medidas aun más radicales como las del sabotaje. Tras la negativa sistemática de la compañía a ceder, y la resistencia comprobada de los trabajadores a ello, el gobierno decidió asumir la situación como una cuestión de orden público con las consecuencias fatídicas acontecidas en la madrugada del 6 de diciembre, dejando para la historia una masacre que aun no termina de contar el número de los asesinados caídos .
Tras los sucesos de las bananeras el PSR decide que la vía al poder esta atravesada por la necesidad de un proceso de insurrección nacional que fue planeado por medio de un Comité Central Conspirativo que se encargo de organizar obreros que dieran asaltos en cuarteles y centros de poder. Este plan tenía como objetivo una revuelta nacional, pero tras la cancelación de la mayoría de alzamientos, sucedieron tan solo los hechos de revueltas locales como la conocida con el nombre de los bolcheviques del Líbano y acciones en los pueblos de san Vicente- , La Gómez
Esta larga primera treintena de años culminan con otra de las más fuertes jornadas de movilización acontecida en el mes de junio de 1929 . Los últimos años de la hegemonía conservadora estuvieron caracterizados por un alto nivel de clientelismo, y la administración de Bogota no se quedó atrás; la elección de los últimos alcaldes se había caracterizado por responder a los intereses de una pequeña “rosca” de políticos tradicionales, pero como excepción de la regla este año vio la actuación de un alcalde que no siguió las lógicas de clientela.
Como a los manzanillos bogotanos esto no les convenía, presionaron a la administración nacional a su destitución y designación de uno de los suyos. La destitución de este alcalde produjo una suerte de descontento popular materializado en las jornadas de movilización en los primeros días de junio de 1929 donde, como ya era usual, el gobierno decidió asumir esta manifestación como una cuestión que atentaba el orden publico tratándola de controlar mediante ejercito y policía con la fatídica consecuencia de la muerte del que seria el primer mártir del movimiento estudiantil colombiano: Gonzalo Bravo Pérez..
Estos sucesos fueron prácticamente la gota que reboso la copa de la mala reputación que mantuvieron los conservadores en los últimos años frente a los sectores populares, mala reputación que fue aprovechada hábilmente por el partido liberal quien hizo sentir su influencia no solo ganado las elecciones presidenciales sino abriendo una nueva etapa del movimiento obrero y popular que intentara canalizar a través de su partido y su administración todo el descontento y movilización popular de estas tres décadas.