Frente a la consulta pasiva, defensa activa del pueblo catalan.

En otoño del 2009 se dió inicio a un proceso de consulta popular en el territorio de Cayalunya*, en el que se impulsaba la radicalización de la autonomía frente al estado central español. Si bien en un primer momento la iniciativa fue jalonada por los sectores mas aburguesados, que gracias a la utilización de sus medios de comunicación fomentaron una nueva hora de nacionalismo, a la vez que los partidos, tradicionales o no, intentaron capitalizar bajo sus objetivos este fenómeno, haciendo campañas mas de corte proselitista, también fue creciente la participación de sectores de la población que antes no habían estado de forma tan activa en la política, transformando esta iniciativa al parecer en una caracterizada por la intervención de actores de la, por algunos denominada con este vago termino, sociedad civil que, directamente, por los ya clásicos dirigentes de la zona.

Si bien la iniciativa tras el referendo parece estar impulsada por los sectores que controlan económica y políticamente en la zona hacia el reconocimiento de un estado independiente al dominante español, la participación de buena parte de los hombres y mujeres que se han aventurado a pensar la autonomía tiene más que ver con un acto de fe en la utilidad de los mecanismos democráticos, en este caso el referendo, como medio para materializar la voluntad popular que en identificar conscientemente que este mecanismo en el mejor de los casos lo que haría es perpetuar a las clases dominantes regionales en el poder como nuevos gobernantes independientes.

Aunque desde planteamientos anarquistas la sola discusión de esta coyuntura aparentemente no tiene nada que ver con los principios de libertad e igualdad que perseguimos, lo que resulta tras una mirada un poco más paciente es que esta discusión si que nos interesa, en la medida que se está planteando tras de ella la discusión de la validez y esencia de la gestión de lo público, y con ello, de la construcción de los intereses que son colectivos. Y planteo que esto es así por que con el referendo se demuestra que la acción política de las mayorías esta dominada por la opinión de que contribuyendo con las votaciones y consultas se está, gracias a la democracia, materializando la soberanía de todos, además de creer fielmente que precisamente es este tipo de mecanismos son los que le hacen falta al sistema político para funcionar de una forma adecuada.

Y frente a ello habría que decir dos cosas; uno que la democracia no esta por hacerse, es decir es la acción indirecta representada por los políticos profesionales la que constituye este régimen , y a pesar de que esta se acompañe de medidas publicas, populares o populistas, siempre recaerá en la Sabiduria de unos pocos las decisiones que afectan las vidas cotidianas de todos (y ya hemos sufrido de estas sabidurías corruptas y llenas de clientelas). Esta dictadura de los “mas” aptos, de aquellos con los mejores programas e intenciones, es lo que perdurara como democracia mientras en la practica no somos todos los integrantes de la sociedad los actores directos de la política, manteniendo la mayoría su acción solo medida por el grado de Participación en los momentos de elecciones o consultas.

Lo segundo es que siendo la propuesta libertaria critica esta lógica de acción democrática como gestión de lo publico, plantea formas de acuerdo con sus principios que puedan proponerse y practicarse como alternativas a estas propuestas que han demostrado que siempre terminan cediendo a las intenciones autoritarias de quienes quieren mantener el Status Quo económico y social, a pesar que propongan estructuras diferentes como lo seria el pensar en un Estado Catalán independiente.

El punto es volver a pensar que modelo de sociedad puede crearse desde los principios anarquistas que pueda ponerse a discusión y a realización frente al modelo actual, que no solo se caracteriza por ser sumamente autoritario, sino que ademas ilusiona en coyunturas como estas a la población con la idea que la autodeterminación esta definida por la constitución de un aparato de dominación mas cercano, el tan anhelado Estado Catalán, y no por el principio de la autodeterminación autogestionada que reconoce lo propio como una cualidad a ejercer, mientras mira lo extraño no como un enemigo sino como una muestra mas de la diversidad de la humanidad.

Bajo estas reflexiones deberá estar encaminada entonces la posible postura que se pueda compartir con aquellos que aun creen que no solo el estado nacional sino el capitalismo, que este régimen político defiende, coartan la libertad individual y cohíben la construcción social desde practicas mas horizontales basadas en el apoyo mutuo.

Basta pensar en la necesidad de hacer del pueblo catalán, como debería ser el caso de todos los pueblos del mundo, uno que pueda defender su cultura frente a cualquier tipo de dominación pero que pueda ser tan valiente como para ver en la diferencia de otros pueblos una posibilidad para entender la pluralidad. Para ello es inminente pensarse que una de las más urgentes formas de asumir la autodeterminacion sin que esto reproduzca ninguna desigualdad es mediante el ataque a las instituciones y mecanismos que mantienen al estado como la forma ideal de gestionar lo colectivo. Si desde el barrio, la ciudad y hasta la comarca podemos colocarnos de acuerdo en cuanto a los intereses que compartimos, volviendo a ver al otro como un igual, volviendo a vivir lo social como un lugar no mediado por la intervención estatal, si desde las identidades colectivas asumimos nuestras identidades sin tener que pedirle permiso a ningún estado para ejercer nuestra identidad como pueblo, si nos atrevemos a hacer de la acción política algo cotidiano en donde se puedan construir los consensos que reúnan pero al mismo tiempo respeten los disensos existentes, si dejamos de creer que lo político es privilegio de los políticos acabando con la profesionalización innecesaria de este ejercicio y por lo tanto de los partidos que viven de nuestra inacción, solo avanzando en esta vía es que podremos hacer de la construcción de lo social algo mas que las votaciones cada cuatro años o los referendos cada dos, hacer de la gestión de lo publico un reconocimiento de la capacidad del otro y mía misma para ponernos de acuerdo sin la necesidad de ninguna autoridad impuesta.

Mas allá de las fronteras esta es una discusión que concierne a todos los pueblos del mundo para colocar un freno a la utilización del sentimiento nacionalista por parte de las élites gobernantes en los países, que logran con esto afianzar su dominación y alejar a todos los hombres y mujeres de a pie la posibilidad de decidir por sus propias vidas. Por eso es que no puedo dejar de invitar a gritar frente a la posibilidad de las urnas: !Vivan los pueblos del mundo, sin estados ni nacionalismos!

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*Desde varios siglos la region de Catalunya esta dominada por el estado Español. Esta region mantiene una identidad cultural propia, expresada en su lengua y su pasado compartido.