[Reseña] Alimentos modificados genéticamente, una guía breve para personas confundidas

Rees Andy; Alimentos modificados genéticamente, una guía breve para personas confundidas; Barcelona; Intermón Oxfam;2008. 296 pg

En este ilustrativo libro se relatan muchas de las circunstancias en que la irresponsable industria de los alimentos ha intentado introducir gran cantidad de alimentos genéticamente modificados no solo sin un control estricto de sus consecuencias ambientales y de salud para el cuerpo humano, sino alterando la ya delicada estructura de las relaciones de producción en el campo tanto en los países mas adinerados como en los menos favorecidos.

Tranquilamente el autor va presentando a todos los actores presentes en esta empresa, desde la industria y sus patrocinados grupos de presión hasta los organismos, tanto nacionales como supranacionales, que sistemáticamente influyen para satisfacer sus intereses; es decir, tras patentar semillas y procedimientos de cultivo hacer que la dependencia de la alimentación recaiga únicamente en el monopolio de su abastecimiento. Para ello, se enmascaran en un hábil pero engañoso discurso en el que afirman verdades tan discutibles como: La igualdad de lo genéticamente modificado con los procesos naturales, su suficiente prueba, la adecuada regulación, su posibilidad de solucionar el problema del hambre, su seguridad y productividad que incrementa la renta de los agricultores, su bondad frente al medio ambiente y los agricultores que necesitan cultivar tierras marginales, y hasta las posibilidades vitamínicas que tienen muchos de los alimentos por ellos modificados genéticamente.

Pero la realidad va en otra vía. No solo desmentirá varias de estas afirmaciones posteriormente sino que previamente alerta sobre los grados de contaminación que las semillas modificadas tienen frente a las que no, que son tan altos como natural es la polinización. Esto termina haciendo que en poco, aquellos agricultores vecinos de otros que hayan optado por lo modificado tendrán su campo lleno de alimentos también modificados viéndose obligados a entrar en el consumo de insumos necesarios para su cultivo. No solo es esto una amenaza para quienes quieren conservar sus cultivos independientes, sino que además la colonización progresiva de estas semillas amenazan acabar con la diversidad de tipos que se tengan de una misma planta.

Las modificaciones que integran pesticidas propios, no solo alteran la composición de los insectos que se pretende repeler haciéndolos más resistentes a largo plazo, sino que alteran parte de la fauna restante (matando insectos y aves que no hacen daño a las plantas) y atentan no solo potencialmente sino ya en casos comprobados a la misma salud de las comunidades cercanas a su cultivo, siendo un ejemplo significativo el planteado por el autor en el cual a algunos animales se les da de comer con cereales modificados y se les da también la opción de los no modificados: Al final ellos eligen los alimentos no modificados. Lo que lleva a la reflexión que por lo menos en cuanto a esto serían más inteligentes los animales que nosotros. El problema es que ante la atenta alerta de los consumidores y de algunos gobiernos previniendo la inserción de estas semillas en sus mercados, las grandes industrias han logrado vender ilegalmente justificándolo en “accidentes” o simplemente respondiendo al mercado negro de los países.

Otra de las alertas a tener en cuenta son con los cultivos biofarmacéuticos, que están siendo utilizados para producir medicamentos químicos a base de plantas, los que aunque no están aun en el mercado pueden terminar siendo un agente potencial de riesgo si llegan a dispersarse y contaminar aleatoriamente los productos que consumiremos alentando la posible propagación de enfermedades entre ellas el cáncer.

Pero no solo es un problema de salud; la consolidación de patentes de los productos, y la alteración de la posibilidad de reproducción normal de las semillas, convierten en dependientes de la compra de semillas modificadas a aquellos que inician su cultivo, ingresando a la bola de nieve de pesticidas y abonos también vendidos por las mismas empresas. Pero como si la quiebra a la que ha llevado esto no fuera poco, las grandes empresas se han asegurado de perseguir a quienes guardan aun sus semillas para cultivar en la próxima temporada, como lo han hecho de forma tradicional, denunciándolos por violar las patentes, así como de acusar a aquellos agricultores que aunque hubiese sido por un proceso accidental vieron polinizado parte de su cultivo con semillas modificadas, dando el caso de hacer pagar a agricultores que nunca siquiera pensaron en pasarse a las semillas modificadas.

Y como han logrado tal poder? Pues bueno, esa es precisamente la tarea que han desarrollado gracias al hábil manejo del lobby de las empresas frente al gobierno, los sectores científicos, los medios de comunicación y en últimas los consumidores.

Todo esto inicia con la llamada puerta giratoria donde, tras las elecciones en que las empresas han invertido grandes sumas en los candidatos, “influyentes personalidades del mundo de la industria son designados para posiciones clave en el gobierno y, en contrapartida, ciertos importantes políticos reciben lucrativos cargos de la industria”. Pero como si esto no fuera suficiente, grandes sumas son invertidas constantemente por BASF, Bayer, Dow Chemicals, Du Pont, Monsanto y Sygenta, para la presión a distintos gobiernos en la aprobación de nuevas leyes favorables para la industria. La inversión es tal que han logrado incidir hasta en organismos internacionales, como la FAO y la OMC, al punto de hacer de algunas de sus políticas mandados especiales de las multinacionales. Lo éticamente reprobable, ademas, es que tanto por estas organizaciones como por aquellas de ayuda internacional del tipo USAID se impulsa la inserción de estos productos en los países en vía de desarrollo, contaminando así mercados antes no asequibles (siendo el caso mas grave la utilización de alimentos modificados para paliar las hambrunas en algunos países en África, que no solo estaba cargado con un alto riesgo para la salud, sino para la misma sostenibilidad de las semillas tradicionales, que ahora serian contaminadas con las modificadas).

No importa que el mundo científico alerte constantemente la aparición de nuevos defectos de estos alimentos, por que con gran prontitud las empresas logran opacar estos resultados ya sea desmintiendolos vagamente o ocultándolos con la posterior persecución de sus productores. En la misma vía, van impulsando y financiando cuantos estudios demuestren las bondades del producto, así estos estudios sean alterados o sus resultados no sean completamente expresados. Esto y la manipulación mediática han sido las estrategias preferidas para garantizar la influencia en la opinión publica. Lo interesante, y con esto remata el libro el autor, es que en la reacción del publico general que está informado, y esto lo aclara a propósito de la desinformación que hay en Estados Unidos, ha venido creciendo el rechazo a estos productos, demostrándose en la constitución de zonas libres de modificados genéticamente, ataques a pruebas de campo, y en general un movimiento de gente unida contra los alimentos genéticamente modificados.

El libro no solo vale la pena, sino es una buena forma de introducirse a los alimentos modificados genéticamente y a sus riesgos. Alienta a la concientización de los consumidores y a la construcción de estrategias para el consumo sano. Lo único que habría por comentar es que aunque logramos en el mediano plazo liberarnos de los alimentos modificados genéticamente, aun la agricultura seguiría siendo monopolizada por los grandes terratenientes y los grandes financieros que invierten en ella. Sin un consumo mas sano no tendremos mejor salud, pero con un consumo saludable que mantenga la explotación se perpetuara el hambre de la mano de la dominación de quienes tienen los medios de subsistencia sobre sobre los que les hacen falta.

Algunas direcciones web citadas en el texto que tienen información actualizada.
www.thecampain.org www.gmwatch.org www.non-gmoreport.com www.organicconsumers.org
www.seedsofdeception.com www.consumersinternational.org www.foe.co.uk/campaigns/real_food/
www.greenpeace.org/international/campaigns/genetic-engineering