[Comunicado] Denuncia publica a Andrea Natalia Núñez, “la india”

Esta es una denuncia publica hacia Andrea Natalia Núñez, “la india”
Siempre intente dejar a un lado el caso que les cuento mas abajo para no crear mala onda. Pero no pienso poner la otra mejilla, ni agarrarme a ser caritativa con ella;
eso se lo dejo a lxs cristianxs.

Debo olvidarla, debo sacar lo que me pudre de adentro. Hay que pasar página ¿si? Asi que debo contarlo. Se lo que implica este correo y me hago cargo de ello y me banco
lo que venga.

Ya pasó tiempo, y como todo sigue inamovible, no usaré las herramientas del estado sino las nuestras. Dar a conocer con quienes laburamos, con quienes activamos y
quienes son lobxs con piel de corderx.

En el año 2012, conocí a “la India” (Andrea Natalia Nuñez) de Radio Laberintos, en Ciudadela, Baires.
Fui a La Argentina para quedarme y armar un proyecto político con ella. Un proyecto de liberación animal, anarcofeminista, solidarizarnos con pueblos originarios y al mismo tiempo armar un emprendimiento cooperativista de verdulería porque no queríamos patrones.
Mi error, pensar que la autodefinición de anarquista era garante de la persona. Así conocí a cumpas en otros lugares del mundo y todo fue bien.
Pero con ella nada fue así.

Debíamos juntar plata. Ella nunca puso plata. Todo bien, confié en ella y le dije: que su parte la pusiera cuando el emprendimiento andase. Yo no tenia mas plata para gastar.

Acordamos que no se vendería nada que tuviese que ver con la explotación animal.
Yo estaba poniendo toda mi plata en este proyecto y estaba en grado de dependencia al vivir bajo su techo.

El local que alquilamos no podía estar a mi nombre sin dni ni cuit y mucho menos sin un garante para el alquiler.
Amalia, su mama; fue recontra buena onda porque habló con su pareja y nos hizo garante con su casa de Versalles. Asi que yo puse la plata del mes y el deposito.

Se armó el emprendimiento con solo siete cajones de verdura. No era nada, pero ganábamos algo para seguir comprando mercadería.
La bronca comenzó cuando a ella le daba fiaca laburar, llegando tarde por varias horas, despareciendose la plata de la caja, escaviando vino y fumandose fasos (su compañero y ella) en el local dando una imagen desprolija de una verdulería.
La parte política nunca llegó a andar.
Intenté hablarlo con ella para retomar aquello de otra forma y ni onda puso. Como hablar con un muro.

Un tiempo después la visitaron unos pibes chilenos, con los que se armó en el mismo local un emprendimiento de venta de panes rellenos de carne y choripanes compraron
un horno pizzero mientras se desaparecía la plata de la caja y no aportaban plata para el arrendamiento. Hicieron un rubro paralelo que terminaba de hundir y boicotear la verdulería.

Yo llevaba las cuentas de manera paralela a ella (obvio sin que lo supiera. Así descubrí el engaño y cuando miré que no podía confiar en ella.) Entonces es cuando
le dije que lo mejor sería que siguiese yo sola con el proyecto si ella no era capaz de respetar lo acordado y que se fuese, porque mas que ayudar a que andase la
verdulería hacia todo lo contrario. Se negó a irse o a cerrarla.

Yo decidí esperar unos días, busqué otro lugar para no depender de estar en su casa.
Y le hable que no estaba cumpliendo nada de lo acordado. Y que si no quería seguir con el proyecto que se fuese.
No le puso nada de onda, asi que cuando tuve un lugar donde vivir, me fui y le dije que me fuera regresando la plata que puse.
Nunca me regresó un peso.

Lo último que supe de ella es que cerró la verdulería y se choró la plata del deposito y que nunca me la regresaría.
En total $6000pe míos y otros 6000 sueños míos se fundió ella sola. $1000pe del deposito, que solo espero se los haya gastado en sus nenxs que valen mucho mas que ella.

La india es una persona que se fundió en un mes un quiosco que le armaron sus papas; vivió en situación de calle a consecuencia de su mala cabeza.
Es una persona que vive con su pareja en un departamento de sus papas en el “fuerte apache” y no paga un solo peso por el departamento, ni por la luz, vive de las ayudas que le da el gobierno por sus nenxs, no labura, ni activa, mas allá de armar recitales con la banda de su compa, al que le lava los calzones a mano con agua fría
en la pileta (¡vaya anarcofeminista!) Durante mas de un año chamuyaba que emitía por Radio Laberintos cuando el emisor tenía mas de tres meses averiado y sin lugar para
emitir. ¿Alguien escuchó alguna web algo, de Radio Laberintos?
Es una persona que lleva siempre en la mochila una manoleta, una navaja y queríacomprarse un fierro, (en el tiempo que la conocí.)
Ella no podía ir a La Grieta o a la biblioteca los libros de la esquina, ni a Brasil 1551 (dependiendo de quien estuviera), ni podía ir al Parque Centenario, ni al 1ºde mayo de la FORA en la Plaza de Miserere, ni a recitales anarquistas, ni a muchos otros sitios. Porque tiene demasiadxs enemigxs que la sacan a las piñas.

Incluso compas que estuvieron antes que yo por su casa salieron a las piñas con ella.

Yo les informo del tipo de persona que es, ustedes saquen sus conclusiones.
No espero nada de ella, ni de ustedes. Ella está en esta lista o lo estuvo como radio laberintos igual hay gente acá que la conoce.
Solo quiero que sepan quien es y si activan con ella andense con cuidado.

Yo no hice caso a a quienes me avisaron, gente muy cercana a ella me avisaron que no
armase nada.
No les hice caso y quien terminó frustrando sus sueños y pasó malos meses fui yo. Me desencanté de Argentina y de su anarquismo después de conocerla. No quería conocer a
otrxs anarquistas, algunxs me llamaron al celu, me escribieron o me dijeron que fuera por sus locales, nunca fui, me hizo pelota. Al final conocí cumpas buena onda
que me hicieron cambiar de opinión, pero el mal ya me lo había hecho.

Ahora solo espero que sacar toda esta historia me permita olvidar y continuar.

Salud y revolución social

Esta es ella:

india

india2

[Comunicado] Respecto al comunicado del Grupo Bandera Negra (Madrid)

Nos parece un lavado de imagen que tiene que ver más con el ego que con otra cosa.
Se hace casi irónico que se haya centrado la atención ante un caso de agresión machista/violación de un tipo, en la utilidad o no de los comunicados y su valor como herramienta, y que cuando se trata de defender el nombre y la imagen de EL GRUPO* (en mayúsculas, como Dios) este medio si es válido porque es algo que no pueden tolerar, pero una mujer si debe tolerar las mentiras y los abusos, esperar a una decisión unánime o un congreso de la organización, y debe esperar callada. PUES NO VAMOS A CALLARNOS MÁS.
*el referirse a el Grupo así en mayúsculas nos parece más propio de un grupo esotérico que de un colectivo anarquista.
Sobre la denuncia pública.
El comunicado ha sido usado como herramienta en innumerables campañas feministas a través de internet como punto de inicio para acciones colectivas, consensuadas y conscientes. La finalidad de los comunicados es precisamente la de dar a conocer un problema; que además en este caso no es aislado si no que se repite en el tiempo y la distancia de manera estructurada repitiendo patrones y roles; para que la experiencia de unas sirva para el imaginario colectivo de todas, y de esta manera nos sea más fácil identificar según qué actitudes y situaciones para prevenir agresiones futuras que de seguro se van a suceder. En este sentido pensamos por tanto, que tienen un valor epistemológico incuestionable. Un ejemplo de la utilidad de la información podría darse haciendo una (en absoluto similar en condiciones) analogía, si voy a una cuidad espero que me avisen de dónde estan las zonas nazis, para, si decido pasar por allí, tener presente que habitualmente allí se mueven y los riesgo que corro. Eso no quiere decir que siempre vaya a haber nazis allí, que no tenga que pasar o que el nazi de hoy será nazi siempre, esto sería entrar en categorías absolutistas de las que nos separamos.
Sería interesante centrar la pregunta sobre por qué en el caso de una agresión fascista o policial se toma con naturalidad la denuncia pública, avisar solidariamente a los demás grupos e ¡incluso hacer listas sobre personas identificadas como enemigxs politicxs! Y en el caso de una agresión con su especifidad en el género, las relaciones interpersonales y el patriarcado lo primero que sale es cuestionar a la agredida, ya sea por sus herramietas o métodos, o por sus formas (demasiado rabiosa, vengativa, emocional, etc.) que sí sonválidosparaasuntos“máspúblicos”peroanteestoscasosquesetachanunay otravezdepersonales, subjetivos y por ende, tabú, es más complicado avisarnos las unas a las otras, los comunicados ponen sobre la mesa el debate que todxs quieren barrer hacia casa, lo sitúan en el espacio público, es decir, el político.
Insinuar que difundir una respuesta, una denuncia, no es parte de abarcar una situación y que excluye las reflexiones y el trabajo colectivo es una postura reaccionaria, una manera más de descalificar/invisibilizar/perpetuar las agresiones machistas. Decir también que la posible victimización y el rol de perseguido no es algo que cree el comunicado, si no el mismo agresor para salvarse el estatus, el espacio y el apoyo de todxs aquellxs que viéndose en su pellejo, lo justifican o minimizan los daños. Si el argumento es dejar de actuar por miedo a la tergiversación deberíamos dejar de hacer cualquier acción por miedo a que los medios burgueses nos tachen de terroristas.
A nuestro entender el comunicado de bandera negra trata de llevar al ámbito privado los problemas personales, limitando la respuesta o solución del problema a las personas implicadas o bien a la organización. Esto es, tratar que los trapos sucios no salgan de casa, no vaya a ser que tengamos que parar nuestros super activismos porque entre nosotras no sepamos relacionarnos, eso no es importante. Es la falta de auto crítica la que lleva a reducir el activismo sólo al tiempo que dedicas en el ateneo o en el centro social… olvidando que la vida es política, y vivir y ser coherentes es un acto político. Jerarquizando las luchas, tiene más peso la lucha anticapitalista que la lucha contra el patriarcado. Es mas fácil combatir los fantasmas externos que lo que nosotrxs mismxs hemos absorbido, asumido, y perpetuamos con la reproducción de roles heredados del sistema heteropatriarcal. La privatización de conflictos es un tipo de estructuración más propia de un partido político que de un colectivo autodenominado anarquista. Después de esto nos gustaría recordar que “lo personal es político” es una reivindicación feminista ya desde finales de los 70, que refleja la necesidad de reflexionar sobre las agresiones, la familia, el guetto político, la privacidad (o privatización), la estructura hetero-patriarcal, nos gustaría ir avanzando en vindicaciones…

Sobre la objetividad puesta de forma dicotómica frente a la subjetividad.
Hacer sinónimo emoción de sensacionalismo es una herencia patriarcal, pues históricamente mientras la razón se consolidaba como valor fundamental del ciudadano en el espacio público (del que estaba excluido la mujer), la emotividad o los sentimientos eran impuestos a ella, siendo la primera una característica propia de los hombres necesaria para la vida social y la segunda una característica propia de mujeres imprescindible para la relegación al papel de esposa y madre. Esto evoluciona en la historia con el desprendimiento del mito religioso a favor del nuevo mito de la ciencia, los términos se actualizan, lo objetivo como sinónimo de método científico es lo válido y con ello el hombre pasa a ser la medida de todas las cosas, la mujer pasa a ser la alteridad (lo otro), de lo primero se puede obtener la verdad y de lo segundo, de los sentimientos, una opinión devaluada por estos.
La objetividad/neutralidad no existe como tal pues siempre sirve a los intereses de quien la nombra. Tener fe en que el método inductivo proporciona la objetividad necesaria para ejecutar un juicio relevante y acertado sobre la realidad es útil para la producción de términos absolutos, y es, finalmente, un acto de fe.
Tradicionalmente se ha enseñado a las mujeres a ser simpáticas, conciliadoras, comprensivas, educadas, pacificadoras. A las que se enfadan se las llama locas, histéricas, castradoras, odiadoras de hombres, arpías, de mal genio, irracionales.
Sobre la solidaridad y el apoyo mutuo.
El ejercicio de cuestionar las medidas de la agredida, de fomentar las dudas sobre la agresión que denuncia , de poner la atención sobre las formas (el tiempo que tarda en responder, las palabras que usa, los medios que utiliza) en vez de sobre el contenido nos parece una falta de empatía tremenda hacia la superviviente, al igual que un mecanismo que se repite una y otra vez para salvaguardar los valores patriarcales, es parte del entramado machista de protección al agresor y ridiculización de la agredida.
A esto subyace la lacra que supone el corporativismo masculino, por el que los hombres se protegen entre ellos, mientras que las mujeres son educadas en la competición entre ellas por estos hombres y el deseo de proteger a su hombre, negando la sororidad. Esto se traduce en un apoyo al agresor dándole cobertura para que este se conciencie. Se esgrimen las bases anarquistas a favor de la reinserción, el apoyo al agresor para su rehabilitación que pasa por darle un rol de enfermo, incapacitado por muchas “razones” (disculpas) ya sea la droga, un estado transitorio, la locura, etc. siempre se encuentra la manera de exaltar las condiciones específicas que refuerzan la idea de impulsividad masculina irrefrenable/incontrolable. ¿Quién va a ser su salvador/a? Todxs ¿Quién será el responsable de la perpetuación de las dinámicas de abuso, o de la reincidencia? … Es más, ¿quién va a “ayudar” (con todas sus connotaciones asistencialistas) a “re-educar”, a “reinsertar”? ¿Quién se cree libre de toda esta mierda como para, creyéndose superior moralmente “enseñar” a esta persona? Por nuestra parte estamos hasta el coño de rol de cuidadora, paciente educadora dialogante según el cual la rabia está fuera de lugar pues tenemos que enseñar pacientemente para que deje de agredir sexualmente. Currarse eso es una cuestión de mirarse a unx mismx, hacer introspección para identificar tus mierdas patriarcales y cambiarlas.
“En ningún momento se considera una violación, acusación de la misma o cualquier otro tipo de agresión o maltrato como una “chiquillada” ”
Esto es demagogia, no se da toda la información ,como se ve en el mensaje de whatsapp aportado por F. (el que le manda Arturo “le compañere”) se refiere con chiquilladas a la movida en sí, haciéndola responsable de poner en peligro los proyectos del grupo, poniendo en pasado la estima que le tenía y en presente el desprecio, sin querer volver a saber nada de ella. Esto tiene toda la pinta de represalia, y como tal ejerce una presión/coacción.
Dicen que no es una gestión todo lo madura que cabría esperar. ¿Qué cabria esperar? ¿quién decide lo que es maduro y lo que no? ¿es maduro sinónimo de bueno, mejor, más racional, objetivo, adulto? En nuestra opinión aludir a la madurez como valor o estado de conciencia superior es un comentario etarista que supone una jerarquización. Critican la manera de tratarlo ¿cuál sería la manera de tratarlo? ¿existe solo una? ¿quién decide cuál es la mejor y por qué?

Sobre el uso del lenguaje.
“nuestro Grupo ya había analizado los hechos y contrahechos, y a pesar de que las partes habían hecho difícil dilucidar esto con claridad, nuestro Grupo siempre ha tenido muy claro ciertas cosas”
El lenguaje judicial impera en todo el texto refiriéndose a las acusaciones como alegatos, al bombardeo de rabia como difamaciones y responsabilizan de la poca claridad, poniendo en el mismo lugar a lxs afectadxs refiriéndose a ellxs como las partes, asegurando haber analizado los hechos y contrahechos ¿? usan un lenguaje más propio de la institución; atenuando los hechos llamando maltratador al violador/agresor, llamando sexistas a actos machistas, pidiendo pruebas, pero teniendo las conclusiones judiciales muy claras de antemano y en cualquier caso.
Sobre el binomio victima- agresor.
En primer lugar queremos aclarar que el uso de categorías inamovibles creando perfiles estandarizados es algo que le dejamos a la institución,ya que esto hace difícil que te reconozcas como agresor, siendo este un tipo de persona muy limitado y determinado poniéndole características específicas como la insensibilidad, impetuosidad, fuerza, valor; mientras que a la victima se la pone en una esfera de debilidad e invalidez, están previstas las reacciones para cada cual, la victima deberá querer morir, salir del mercado sexual, estar traumatizada y destrozada, lo cual entra en contradicción con que la victima actúe por si misma. Esto se perpetúa con la ley de violencia de género (L.O.1/2004), que relega a las mujeres al papel de victima, siendo su única opción la denuncia para que otras personas (policías y jueces) resuelvan por ellas el conflicto. La mujer no puede entrar en conflicto, el conflicto entra en ella, la destroza y su respuesta queda censurada por su condición. Aquellas actitudes o ánimos que se salgan de este esquema son usadas para fomentar las dudas, si el agresor no es un hombre vigoroso y violento, dudamos de que pueda ser un agresor. Si la víctima no llora desconsolada, dudamos de que sea una víctima, ponemos en tela de juicio la veracidad de sus palabras, etc. Este es el mecanismo de censura patriarcal.
Dicho ésto nos parece hipócrita tener que discutir la posición binomial en conflictos machistas y no hacerlo en conflictos de ámbitos como; laboral, psiquiátrico, carcelario, antifascista, represión policial…
Obviar que existe una realidad social en la que la violencia se ejerce mayoritariamente y de manera estructurada de personas sociabilizadas como hombres (con los privilegios que ésta lleva intrínsecos) a personas sociabilizadas como mujeres es una forma de evadir la responsabilidad del agresor, de distraer la atención e incluso diluir la culpabilidad. El hecho de que a lo largo del tiempo podamos tener actitudes que nos hagan ser agresores o víctimas, no elude el hecho de que cuando se da una agresión hay alguien que la comete y alguien que la recibe. Cabe destacar que no es lo mismo ser víctima que victimizarse (actitud de culpar a otros de los males que unx padece para deliberadamente resguardarse en la compasión ajena).
En este caso el agresor toma partido de forma activa convirtiéndose en sujeto, desposeyendo a la persona que recibe la agresión de su subjetividad (al no tener poder de decisión) y convirtiéndola por tanto en un objeto.

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Esta misma tarde nos informan de que en el ateneo que regentan las JJLL de Madrid se está dando cobijo y apoyando a Manuel Torrecillas alias parkour, así que ya nos queda más claro cuál es la decisión concreta de EL GRUPO ante sus agresiones y hasta dónde llega la hipocresía. Si esperaban que la cuestión fuera zanjada, esto solo acaba de empezar.

ATENEO LIBERTARIO DE CARABANCHEL= ESPACIO PELIGROSO
“AUNQUE LE MALTRATADORE SE VISTA DE SEDA, MALTRATADORE SE QUEDA”

Abajo el patriarcado
¡ Machete al anarcomacho !

NOTA:

El agresor está vetado del Ateneo libertario de Carabanchel, y
que dicha confusión se debe a la actitud de colegueo de algunxs de sus
militantes (no todxs en absoluto) que llevó a algunxs compas a
malinterpretar algunas palabras.

[Comunicado] Agresiones cometidas por Baldomero Lara Sánchez

Escribimos este comunicado un grupo de personas de
diferentes lugares que hemos compartido espacios y lucha con
Baldomero Lara Sánchez. Nos vemos en la necesidad y obligación de
poner en conocimiento y aviso al resto de compañerxs sobre las
actitudes y acciones de esta persona. Antes de nada, queríamos
exponer nuestras dudas sobre usar como método el comunicado.
Partimos de la crítica de las limitaciones que genera y somos
conscientes de que no es la forma más coherente pero sí la que nos
ha parecido más viable en estos momentos, ya que nuestro objetivo
es romper el silencio, pues vemos que si hubiéramos sabido lo que
expondremos mucho de ello podría haberse evitado. Baldomero ha
cometido graves agresiones machistas, amenazas y acoso hacia
distintas compañeras en diferentes ciudades a lo largo del año
pasado. Al ponernos en contacto unas con otras hemos tomado
conciencia de que no son hechos puntuales, sino una actitud
reiterada y permanente. Baldo sale de prisión hace prácticamente un
año y medio apoyado por la Campaña Cárcel igual Tortura y varios
grupos de apoyo. Antes de salir se llevó a cabo una campaña
concreta para su caso, de ahí que depositáramos en él nuestra
confianza. A raíz de esto nos abrimos a él como personas y le
abrimos nuestros espacios. A raíz de esta confianza empezamos a
sentir y sufrir situaciones de acoso, amenazas, graves agresiones
machistas, violencia, el forzar a diferentes compañeras, insultos,
chantajes, imposibilidad para desconectar de él y ponerle lìmites,
vulneración de los mismos, sentirle encima, victimismo, invalidar
políticamente a las compañeras que empezaban a poner distancia,
intentar generar miedo a lxs compañerxs e intentar generar división
y ruptura entre lxs compañeras; todo esto a diferentes compañeras
del estado español. En este período de tiempo ha estado sucediendo
esto y nos hemos ido encontrando con que casualmente somos todas
mozas. Añadir que, además del evidente y profundo calado político
de lo expuesto anteriormente, esta persona ha entorpecido otros
proyectos y prácticas políticas. Trabajando con èl en el àmbito
anticarcelario hemos visto reiteradamente actitudes autoritarias,
faltas de respeto a los ritmos ajenos, imposición de sus formas,
involucrar a compañerxs en acciones sin su consentimiento –
llegando a poner su nombre en carteles o verbalizando que pasará
por encima de ella para conseguir sus intereses-, tergiversar
informaciòn…. Creemos en la autonomía y capacidad de cada
individuo o grupo para tomar sus propias decisiones al respecto,
pero detectamos que a la hora de gestionar agresiones en los
espacios politizados, tanto a nivel individual como colectivo, a
veces se da una clara falta de posicionamiento (que pueden estar
motivados por miedos, temor a preguntar, pasotismo, “buenrollismo”,
estatus social que tiene la persona agresora…) que tiene
consecuencias como, por ejemplo, que sean las personas agredidas
las que tengan que marcharse de los espacios o sentirse incómodas
en ellos cuando aparecen lxs agresorxs. Otro problema es la
necesidad de demostrar la veracidad de nuestras palabras sin tener
que entrar en detalles. Nuestro objetivo no es otro que informar de
lo sucedido para prevenir situaciones similares, puesto que nos
sentimos con la responsabilidad de hacer saber al resto de
compañeras que este tío es un agresor y que sigue moviéndose
libremente por nuestros ámbitos. Siendo conscientes de las técnicas
de manipulación que Baldo suele emplear, y de que tratará de evadir
cualquier responsabilidad en este asunto, achacándolo a problemas
personales con gente concreta, queremos dejar claro que los grupos
de las diferentes ciudades que formamos la campaña firmamos este
comunicado. FIRMADO: Grupos de apoyo a presxs de Galicia sur,
Galicia norte, Barcelona, LLeida, Sevilla, Madrid, Salamanca,
Valladolid y Granada. —————————— Fuente: Carcel igual a
tortura

[Comunicado] Agresión cometida por Jaime Sánchez Martínez en el III VeganQueer.

La noche del martes 6 de Agosto en Manzanares (Soria) en el
encuentro VeganQueer nos fuimos a dormir con Jaime (distri maligna)
con el que manteníamos una relación sexo-afectiva, Jaime empezó a
acariciarnos y M. se dió la vuelta no queriendo participar. En ese
momento se giró hacia mi y nos besamos, él empezó a tocarme y yo
empecé a sentirme incómoda porque no quería. Me quedé bloqueada y
le aparté con la mano, él pasó y siguió besándome y tocándome. Yo
me agobié e intenté llamar a M. sin obtener respuesta (M. pensaba
que estaba siendo consentido), volví a intentar apartarlo y volvió
a hacer caso omiso de mi indicación. Intenté llamar de nuevo a M. y
él se me echó encima mientras se tocaba y siguió metiéndome mano
hasta que me empezó a dar ansiedad y lo aparté y le dije que me
estaba agobiando, que estaba cansada y que no quería nada. Él se
dio la vuelta violentamente, quedándose tenso, dándonos a entender
con su corporalidad que estaba enfadado. A pesar de la ansiedad le
pregunté que qué pasaba, a lo que contestó “estoy triste, por ser
una mala persona que no te deja dormir”, me agobié ante su
incomprensión de los hechos y le dije que no quería hablar con el,
que buenas noches. Entonces él empezó a llorar bruscamente, como
con ansiedad, haciendo mucho ruido, había más personas durmiendo en
la habitación y me puse nerviosa, le pregunté que qué le pasaba y
el se quejó de que no quería hablarle mientras seguía gritando y
llorando. Yo me sentí presionada a hablar con él y le dije que nos
saliésemos de la casa para no molestar, cuándo accedí se
tranquilizó inmediatamente, consiguiendo mediante el chantaje
emocional su objetivo, no respetando mi decisión de no hablar en
ese momento. Cuando llegamos abajo yo le dije que yo no quería
follar en ese momento y que había invadido mi espacio, sin mi
consentimiento, el me dijo que no lo entendía, intenté explicárselo
varias veces de formas diferentes y me repitió incesantemente que
no me entendía. Seguidamente (no pasaron ni dos segundos, no me
daba tiempo a reflexionar o a pensar) se puso a llorar y me amenazó
con suicidarse porque había gente que le había hecho creer que era
un agresor (lo cual es muy revelador teniendo en cuenta que yo no
había dicho la palabra agresión aún) yo intenté tranquilizarlo y me
repitió varias veces que se iba a suicidar, que solo le pasaban
cosas malas, yo me asusté ante esa idea y dejé de lado lo que
estaba sintiendo para calmarle y quitarle esa idea de la cabeza. Se
le pasó rápidamente, se tranquilizó, y me preguntó cómo me sentía,
le dije que mal, me besó y dijo que se había puesto cachondo con lo
que yo me quedé perpleja, cuándo vio mi reacción cambió de tema
completamente, contándome cosas de Manzanares para evadirme de mi
estado, me invitó a pasear por el pueblo, ignorando cómo me sentía,
tras dos horas paseando me volvió a besar, nos excitamos y fuimos a
casa a follar, yo estaba rayada y eso se acrecentó cuándo subió a
por condones sin decirme nada y sin haber hablado de penetración,
follamos y yo me sentí mal con el rol de dominación que él intentó
llevar, cuándo él acabó me sentí vacía, sin saber por qué lo había
hecho. Al volver al dormitorio M. estaba durmiendo a sus anchas y
yo intenté apartarla hacia el centro, pero él la movió a un lado
para colocarse en medio. Yo no pude dormir esa noche. Al día
siguiente me levanté temprano y me fui a pasear, cuando regresé lo
noté contento (como si nada malo hubiese pasado) y M. y yo nos
escapamos (utilizamos esta palabra porque cada vez que intentábamos
estar a solas el aparecía y no nos dejaba) para hablar a solas, se
lo conté y ella se enfadó por no haberse dado cuenta y por ver cómo
le había dado la vuelta al asunto con amenazas y chantaje
emocional,sin creerse que no entendiera la situación después de
escribir tantos fanzines sobre feminismo, consentimiento, etc.
Después de comer me fui a hablar con A., le conté lo que había
ocurrido, verbalizándolo me aclaré, yo tenía intuiciones negativas
(había tomado decisiones por mi sin consultarme y ocultándomelas,
me había marcado cuándo me acercaba a alguna otra persona
visibilizada como hombre, se había puesto celoso en varias
ocasiones, reprimiéndome e impidiendo la comunicación entre
nosotras /tanto hacia M.,como hacia A. o cualquier otra amiga/
además de jerarquizando entre M.y yo) pero sentía que estaba loca y
que era cosa mía, ella me dijo que también había observado esas
actitudes machistas encubiertas y me puso varios ejemplos que lo
evidenciaban. A raíz de esa conversación me quedé desencajada, todo
lo que había estado sintiendo estos días era verdad, decepción por
parte de Jaime por haberme engañado y conmigo misma por no haberme
dado cuenta antes. También me sentía insegura por cómo
transmitírselo a M. sin que lo interpretase como un ataque de celos
o apología de la monogamia (miedos a los que él nos había inducido
que no existían antes entre nosotras). Por la tarde Jaime presentó
el número 3 del fanzine de Equilibrio, en el punto sobre consumo de
cuerpos intentó sacarme del debate varias veces cuchicheándome
sobre otras cosas y yo le dije que quería enterarme de lo que
hablaba la gente y participar en el debate. Dentro de este debate
se empezó a hablar sobre consentimiento, ante la incomodidad del
tema para él intentó cortarlo varias veces, de hecho se saltó la
parte del cuestionario de consentimiento aludiendo a que todxs
teníamos el tema superado. Cuando terminó la presentación del
fanzine le dije a M. que estaba incómoda con la relación, estaba
viendo actitudes que no me gustaban y quería hablar de eso lo antes
posible, M. se sintió insegura y mal por no haber reaccionado en el
momento de la agresión; y por la noche nos fuimos a hablar a una
explanada oscura y desierta, él vino y se sentó al lado nuestro a
hablar de cosas superficiales, obviando el malestar de M. que
estaba llorando. Cuando Jaime llevaba un rato hablando, sin que se
produjera respuesta por nuestra parte, nos preguntó si nos pasaba
algo con él, M. dijo que no quería hablar en ese momento y yo tenía
tantas cosas que decir que me quedé callada pensando qué contestar,
él, sin darme tiempo a contestar, se levantó enfadado y se fue con
la única linterna que teníamos. Yo aproveché para evidenciarle a M.
la actitud de Jaime durante el debate y, cuando llevábamos un rato
hablando, R. (la perra que nos acompañaba) empezó a ladrar mucho
mirando a un sitio fijamente dando la alarma; nosotras preguntamos
varias veces que quién había y no se produjo ninguna respuesta,
ante esto nos asustamos y estuvimos a punto de echar a correr
cuando se encendió una linterna y vimos que era Jaime, nos dimos
cuenta que llevaba un buen rato ahí espiando desde la oscuridad. Se
puso a decirnos que estaba mal y que venía a ver cómo íbamos a
dormir, nosotras le interrumpimos diciéndole que estábamos muy
asustadas y que por qué no había contestado cuando estuvimos
preguntando quién había, nos dijo que él no estaba para eso en ese
momento y repitió que estaba muy mal. Volvió a repetir que cómo
íbamos a dormir, que no estaba agusto con actitudes que habíamos
tenido con él (no nos dijo cuáles, a pesar de que yo le pregunté,
lo expresó cómo un presentimiento abstracto) que había pensado
incluso en irse del veganqueer (aún sabiendo que dependíamos
económicamente de él para la vuelta) pero que había pensado que era
una tontería, intentando culpabilizarnos de cómo se sentía. Nos
dijo que dormiría sólo en un saco de dormir y nosotras le dijimos
que durmiese como quisiera, Jaime se dió la vuelta suspirando
ofuscado y nos dijo: “que os vaya bien”. M. le preguntó que por qué
decía eso y Jaime se puso como a temblar y nos dijo que podía
desmayarse en cualquier momento, ante eso empezamos a consolarle
(obviando de nuevo cómo nos sentíamos nosotras, por cansancio) y
nos fuimos a dormir. Esa noche tampoco pude dormir. Al día
siguiente yo ya me estaba distanciando de Jaime y él puso toda su
atención en M. (besańdola y marcándola cuando hablaba o se acercaba
a otras personas visibilizadas como hombres). Durante la comida D.
propuso una actividad como grupo no mixto que yo apoyé sin
pensármelo, Jaime torció el gesto mostrándome su desagrado ante la
idea (cuando siempre hacía alarde de apoyar a los grupos no
mixtos). El día fue desesperante, yo estaba ya muy incómoda y pedí
a M. que viniese a hablar conmigo, nos fuimos al río (lo más
escondido posible ante el miedo al control por parte de Jaime) y
estuvimos hablando y poniendo en común nuestras inquietudes,
identificamos abuso emocional, la agresión sexual, el chantaje,
manipulación y control por su parte. Ambas estábamos agobiadas y no
sabíamos cómo actuar dado el estatus que tenía Jaime dentro del
gueto por su postura anarco-feminista. Esa noche M. y yo decidimos
dormir en tienda de campaña solas, no sin pasar por el chantaje
emocional por su parte intentando culparnos de su sensación de
abandono. A la mañana siguiente yo tenía la intuición de que D. (la
persona con la que Jaime había mantenido una relación de 5 años
antes de estar con nosotras) podría aclararme muchas cosas al
respecto, ya que él nos había hablado mal de ella y la había
culpado de todo lo malo de la relación y después de ver cómo nos
trataba a nosotras esto me hizo sospechar. Pedí a D. que hablásemos
a solas y ella aceptó, poniéndose muy nerviosa. Cuando quedamos
para hablar yo le pedí que saliésemos del pueblo porque me sentía
insegura. Nos paramos en una sombra a la salida del pueblo y nos
sentamos para hablar, cuando no llevábamos ni 2 minutos Jaime pasó
justo por donde estábamos y yo me quedé flipando y le dije a D: “lo
sabía, no es a primera vez que me lo hace”. D. me miró y me dijo
muy seriamente que no se lo permitiera, eso me confirmó muchas
cosas. Presentimos que podía estar espiándonos (como ya había hecho
otras veces) y nos cambiamos de sitio. Estuvimos hablando durante
horas, D. me confirmó muchas cosas y me confesó que a ella también
le había hecho todo eso, sólo que más extendido en el tiempo, y no
sólo eso si no que además más personas habían denunciado
públicamente agresiones por su parte de las que él había salido
victorioso haciendo uso de los privilegios que le concedía su
estatus social. Cuando salimos de dónde estábamos vimos que Jaime
había estado en las inmediaciones escuchándonos (de nuevo
vigilancia y control). Nosotras pasamos por su lado sin prestarle
atención. Yo fuí a la casa en busca de M. para contarle todo, pero
no la encontré allí. Cuando salí para buscarla en otros sitios me
cruzé a Jaime que me dió mi móvil (que había estado usando como
contacto para la gente que iba al veganqueer y que además, como más
tarde comprobé, había estado registrando, al igual que mi diario a
pesar de que le dije que era personal y que no lo hiciera) y me
dijo, con cara de afligido, que me hiciera cargo yo de las llamadas
que él se iba del veganqueer. Se quedó esperando que le dijese algo
y yo le dije: “vale” y pasé de largo en busca de M. La encontré y
cuando me senté a su lado para contarle lo sucedido apareció Jaime
con cara de pena, se sentó a nuestro lado y nos dijo que se iba del
veganqueer y que no estaba cómodo. Cómo vio que nuestra respuesta
era insatisfactoria para él (ambas le dijimos “haz lo que quieras”)
nos preguntó que si estábamos bien. M. le dijo que sí y yo le dije
que no, que hacía dos noches me había sentido agredida. Jaime, sin
contestar ni esperar a que siguiese hablando se levanto y se fue
enfadado pegando gritos, haciendo movimientos bruscos y fingiendo
un ataque de ansiedad. La gente en general se puso en alerta, nos
preguntó que que le pasaba (a lo que les redirigimos hacia él), SA
estaba en la habitación y se asustó al oírle decir que quería
matarse, que nadie podía ayudarle, que solo le pasaban cosas malas,
SA le preguntó insistente qué había pasado y este contestó “Sandra
me ha dicho que la he agredido”, ante esta ambigüedad ella se quedo
paralizada y le preguntó si era consciente de lo que había hecho,
el intentó esquivar la pregunta pero finalmente reconoció que lo
era. SA., M., D., A. y yo salimos nerviosas del pueblo huyendo del
alboroto y de las preguntas de la gente. Al rato me di cuenta de
que se estaba apropiando del espacio y decidimos volver para
reapropiarnos nosotras de este. Cuándo llegamos Jaime estaba
totalmente calmado y había recogido sus cosas (con la ayuda de
gente que no sabía que le pasaba y que ahora se arrepiente
profundamente), nos dijo de nuevo que se iba y empezó a marcharse,
pero a medio camino volvió, empezó a decirnos desde encima de la
ladera que porqué le odiabamos tanto, que podíamos hablar, a lo que
le espetamos que bajara hasta nuestra altura para hablar al mismo
nivel, empezó a victimizarse y a intentar chantajearnos colectiva e
individualmente, la respuesta que le dimos fue que nos había
decepcionado, engañado, agredido, que no teníamos por qué escuchar
más mentiras (en ningún momento pidió perdón o había mostrado
comprensión) y le dijimos que dejara de decir que se iba y se fuera
realmente. Hizo otro amago, pero volvió gritando “matadme por
favor, no aguanto más” acercándose hacia nosotras, se tiró al suelo
diciendo que no podía moverse, “os estoy pidiendo una paliza” le
dijimos que no queríamos matarle y que tenía que solucionar sus
mierdas él, A. llamó al resto de gente para ejercer presión y poder
echarlo sin que se nos fuera de las manos (nos estaba provocando,
nos puso al límite) y cuándo ella regresó diciendo que venía gente
Jaime se levantó rápidamente (el ataque de ansiedad que estaba
fingiendo se pasó al instante), se distanció considerablemente de
nosotras y se mostró calmado, dijo que nos apoyaba (en un último
intento de quedar bien delante de la gente, dando a entender que
había empatizado con nosotras, usando una vez más el discurso
feminista como mascara de sus actitudes machistas y su falta de
respeto y comprensión, intentando dejarnos cómo histéricas) un
compañero visibilizado como hombre le dijo que se fuera, y en ese
momento y solo en ese momento se fue. Escondió sus cosas a la
entrada del pueblo (pretendiendo volver), alguna gente cogió el
coche para llevarle sus cosas y alejarlo del lugar, se quedó en un
camping a 13 kilómetros esperando que al día siguiente una persona
visibilizada como mujer qué el conocía fuera a rescatarle. Esa
noche lo llevé a asamblea para hacer el problema colectivo y esta
nos apoyó en nuestra decisión de alejarlo. No nos sentíamos
seguras, ni nos parecía un perímetro de seguridad suficiente así
que al día siguiente tomamos la determinación de ir un grupo de
siete personas visibilizadas como mujeres, con un coche que lo
llevaría hasta Soria para coger un autobús. Al vernos cogió su
porra extensible, nosotras lo aplacamos, se la quitamos y lo
dirigimos hacia el coche. Al principio nos dijo que nos estábamos
pasando, aunque solo lo teníamos cogido por las muñecas le
soltamos, mientras el resto registraba sus cosas en busca de más
armas u objetos que pudiera usar para agredirnos o agredirse.
Mientras andábamos no le dejábamos hablar pues cada vez que lo
hacía era para hacernos chantaje emocional, esta vez estábamos
prevenidas y no tuvo éxito, lo cual le frustró puesto que empezó a
gritarnos machirulamente que a él nadie le callaba. Se montó en el
coche sin resistencia y nos dijo que no entendía por qué estábamos
así, si ya íbamos a contar lo sucedido. Confiamos en Anatema, que
dijo apoyarnos y que lo acercaría a una estación con su coche
aprovechando que llevaba a Mario a Soria, nosotras volvimos al
pueblo confiando que en unas pocas horas Jaime estaría de camino a
Murcia. Unas horas después llamamos a Anatema para confirmarlo y
este nos aseguró que iba hacia Madrid, D. le preguntó que cómo
había ido el trayecto a lo que contestó “Mañana hablamos” de manera
bastante fría. El resto de días fueron infiernos, ninguna de
nosotras podía dormir tranquila, teniendo pesadillas, D. tuvo un
ataque de pánico, oíamos su risa… El lunes 12 de Agosto nos dimos
cuenta de que estaba escribiendo en su blog y lo leímos en asamblea
(con Anatema presente, que dijo que Jaime necesitaba un psicólogo y
reconoció que había empatizado con él), una vez más volvía hacerse
la víctima terjiversándolo todo y usando el discurso “feminista” en
su favor, amenazando de nuevo con el suicidio. Más tarde nos
enteramos con sorpresa de que Anatema nos había mentido en varias
ocasiones sobre dónde estaba Jaime, al cual cobijaba en su casa a
50 kilómetros de allí, también nos enteramos de que Anatema había
agredido a una chica allí en Manzanares y que Jaime lo había
apoyado/encubierto (ahora Anatema le estaba devolviendo el favor)
ambos habían hecho que el movimiento libertario de Soria y de algún
que otro sitio se posicionara a favor del agresor y se rechazara a
la chica que acabó por irse de Soria. Con este comunicado queremos
mostrar los hechos para que a Jaime no se le de cobertura en más
espacios (libertarios, feministas, alternativos…). Nos consta que
esto no es un caso aislado, ha habido más agresiones perpetuadas a
lo largo de los años intentando siempre salirse con la suya
acusando a las agredidas de locas, mentirosas, exageradas o
monógamas. Animamos a todas las personas que hayan sufrido una
agresión por parte de esta persona o cualquier otra a que denuncien
públicamente los hechos y a responder de la manera que consideren
más adecuada. Animamos también a que esto lleve a una reflexión
personal, no señalemos sólo a una persona, cualquiera puede ser
Jaime. “No somos unas histéricas, nos estáis volviendo locas con
tantos abusos” (Rote Zora) “No estamos pidiendo derechos por las
calles, estamos hablando de ellos; no estamos pidiendo anuncios que
no nos conviertan en mujeres-objeto, estamos destruyendo los
mecanismos comerciales que nos deshumanizan como mujeres; no
estamos apelando al poder masculino para que termine con las
violaciones, sino que le amenazamos: “Si me tocas, te aniquilaré”.
Por una vez, los mecanismos que crean y mantienen las identidades
de la feminidad fueron rechazados, y nuestros deseos fueron los
nuestros propios, nuestros cuerpos fueron los nuestros propios, y
nuestra violencia fue la nuestra propia.” (Ya veréis putas locas)
Machete al anarcomacho. image image FUENTE. http://veganqueermanzanares.wordpress.com/2013/08/15/sobre-la-agresion-cometida-por-jaime-sanchez-martinez-en-el-veganqueer/