Blabla sobre Blablacar

Blablacar es probablemente la red de compartividad basada en internet que mas ha crecido en el estado español durante el último año. La crearon hace bastante tiempo con otro nombre un grupo de “emprendedores” basados en parís. En algún momento hace no mas de 2 años, estos decidieron apostar fuerte por el mercado “español” evolucionando su proyecto a través de una gran inversión en marketing.

Un buen trabajo de marketing para desarrollar una iniciativa en internet que va dirigida hacia “el público en general” es bastante clave para que la iniciativa produzca beneficios. Primero tuvieron que escoger un buen dominio (“bad doman kills”, ej: amovens), después elegir una infografia “infantilista y chachipiruli” con al menos un video que siga tal estilo que te hable simpático y que saque al niño que llevas dentro cuando lo estés viendo. La faena la remataron con publicidad masiva en medios digitales de uso masivo con un mensaje muy apetecible que te sugiera muy claramente el “poder ganarte unos dinerillos, siendo buena-mejor persona (que comparte lo suyo)”.

Ser compartivo es sinónimo de ser buena-mejor persona, y como para ser compartivo no puedes pensar en “ganar dinero (eso seria el opuesto: egoista)”, el mensaje hay que camuflarlo con “ahorrar gastos mediante compartir gastos” para que este llegue como un “bien” y bien adentro.

 

La concepción de la web de blablacar.es       

Podemos criticar el gusto del ciudadano medio, pero laboratorios de marketing americanos del norte no hacen eso y les va bien. Ellos, como blablacar, creen en el ciudadano medio como dogma de fé, no quieren evolucionarlo.

Las funcionalidad web son la base esencial de cualquier iniciativa promovida a través de internet a día de hoy. Aquí hay mucho escrito sobre usabilidad, y mucho trabajo de ingeniero, que si “están en la onda” deberán saber que “no por mucho ofrecer opciones, a la gente le va a gustar mas”. “La gente” quiere comerse las webs por los ojos mediante un diseño extremadamente agradable y algo pelota, quiere poder controlar el 80% de las funcionalidades de la plataforma en menos de 5 minutos, sin tampoco sentir que la cosa es “muy cutre” para no sentirse insultada de participar en algo “tan pobre”.  ¿Como conseguir esto?

Hemos visto que tipo de personalidad de diseño “necesitamos”, cuantas funcionalidad “queremos” y como nos queremos “sentir en general”. Asi que en el buscador no necesitamos un mapa para buscar rutas, nos vale con una foto enorme de un plano de ruta, que nos despierte “el juego” pero que nos asuste lo suficiente para buscar refugio en el “escondido” campo del buscador, donde nos creeremos mas inteligentes (casi adultos) que un niño de 7 anhos por haberlo encontrado entre tanto “carnaval”.

Luego, la eficiencia. Directamente encuentras los viajes, y el dinero (lo segundo mas importante)  bien resaltado, con la bondad adicional del efecto semáforo para sentirte protegidpo con el amigo que te enseña “lo que es mas caro de lo normal”. Lo siguiente jugoso que vamos a ver van a ser mas ventajas, ya nos fijemos en que hay una foto subida por una persona anunciante (puede no ser o verse claramente que es ella pero la intención de subir la imagen de una cara es suficiente autenticación para el ciudadano medio).

También y adicionalmente vamos a ver que la plataforma (en este punto ya sentimos que es una plataforma y no solo una web) dispone de una sofisticación de valoraciones sociales del ofertante que la hace “mucho mas segura”, e incluso ya para los mas frikis (vuelta al sarcasmo) dispone de un filtrado por cantidad de precio o de reputación en el clásico menú izquierdo que lo hace “mas web clásica”, dando esa confianza adicional “retro” que al ciudadano medio todavía le gusta ver, pero prácticamente nunca va a usar porque “ya le vale con las calidades primarias de ciudades, precio y si acaso foto”.

Los mas paranoicos o señores que todavía no se han unido a “la comunidad” van a encontrar todo arriba para ir hacia adelante en 3 enlaces repetitivos y de contenido ultrasimple, o para ir mas hacia atrás en el histórico en la parte de abajo en 3 columnas con enlaces sloganísticos sin demasiada profundidad de contenido. Un primer bloque de enlaces para “información normal”, el segundo para lo mas rebuscado de “en tu interior” llamado “quién”, y el tercero para que veas que si, que “de verdad” es una “comunidad divertida” de la que te puedes sentir “muy parte de”.

 

El calculador de gastos

El calculador de gastos de blablacar ofrece unas cifras de gasto en euros por viaje que son mas del doble de lo contribuiría cada persona por la gasolina en un coche lleno. La API de google que ofrece tal cifra calcula 2 plazas en cualquier coche (donde normalmente caben 5)  y coge de referencia por defecto el gasto de un coche con un consumo alto de gasolina.

Pero, en una realidad tácita no expuesta y mas acorde con la realidad de la intención de la compañia promotora de blablacar, se justifica tal cálculo diciendo que “compartir gastos de viaje no es solo compartir gasto de gasolina, hay que añadirle los gastos de seguro e ITV” e incluso los mas valientes se atreven a justificar que “compartir es compartir los gastos de reparaciones e incluso de reposición del gasto de compra de vehículo” y así se compensa lo de ir a medias con la gasofa entre mas de 2 personas.

Cualquier conductor puede reducir lo que pide por viaje al anunciar un viaje. Este es el punto interesante y que puede mantener el espíritu mas voluntarioso de compartividad en blablacar. Hay libre mercado, y podemos intuir que a medida que se vaya poblando mas y mas, los conductores irán eligiendo “no pedir tanto para llenar el coche antes que otros y así ganar mas”. También, y no seamos malos, hay quién rebaja el precio por principios morales, y aquí una cosa importante a resaltar, junto con un reto científico a refutar:

-Animo a cualquier persona que vaya con un conductor que ha decidido clickar para rebajar el precio de coste por viajero que ha ofrecido por defecto el calculador de coste, y que me demuestre que tal conductor no es una maravillosa persona a quien invitaría gustosamente a compartir cualquier cosa que tuviera que tuviera un precio de mercado de préstamo del doble o mas que lo que costaría el viaje según el por defecto del calculador.

Por contra, denuncio la hipocresia de muchas personas que defienden que es compartir aportar la parte de los gastos de lo que ha costado el coche, porque no suelen considerar que dichos gastos adicionales a la gasofa supongan “una aportación patrimonial al objeto” lo cual obligaría a tal propietario compartivo a donar ciertos derechos futuros sobre la propiedad del objeto. Dicho de otro modo: “pagame tu parte de lo que me ha costado el coche por tu viaje pero no me marees para pedírmelo luego para echarte a dormir en el por la noche como propietario contribuyente que fuiste”.

 

 

Emprendedorismo y/o activismo

Blablacar está haciendo una inmensa labor activista muy encomiable (sin ningún sarcasmo). No es para nada desdeñable que es la iniciativa que mas está despertando la compartividad en las personas habitantes del estado español, aparte de estar empezando a “copar” el “mercado” de “compartir gastos de viaje de media distancia mediante vehículos particulares” en otras partes de europa con tal estrategia comunicativa expuesta en los anteriores parágrafos.

Esto vuelve a poner de manifiesto que iniciativas salidas desde un grupo reducido de personas bien coordinadas entre si y lanzadas con toda la ambiciosa valentía y con un buen “estudio de mercado previo” que conecten con necesidades reales de las personas tienen mucho ganado en el presente para perdurar en el futuro. En cambio, desde el activismo, aunque se intenten lanzar iniciativas parecidas, se suele pecar de “liantes” o “chapuceros” al intentar hacer lo mismo, aun sin el ánimo de querer sacar dinero por ello.

Un factor clave en esta derrota del activismo es la soberbia de creerse “ganadores de antemano de la batalla en la cuestión del alma de la iniciativa”. Pero no es solo por este fluido implícito que hay en el activismo que pasa esto. En los llamados movimientos sociales, no se dispone ni tampoco se busca con ahinco la independencia económica necesaria en el grupo promotor para poderle dedicar el tiempo suficiente a lanzar tal iniciativa, la cual, no nos engañemos, va a necesitar de una dedicación bastante plena de varias personas, al menos a corto plazo. Si bien hay bastante software libre y hacer un blablacar así o mas de básico es aparentemente bastante viable con un simple wordpress o joomla y sus módulos, tales herramientas de gestión van a necesitar de retoques en módulos que muchas veces va a ser mejor reescribirlos que retocarlos, y encima para hacer tal cosa hay que pasar por el purgatorio de tener que aprender una API específica, que acaba por tener parecida curva de aprendizaje que el lenguaje de programación en si, con lo que volvemos a la necesidad de planificación de recursos para que sea viable que se suele obviar o rechazar en dichos movimientos activistas.

 

No quedan ahí las limitaciones de la cultura (folklore) activista a la hora de plantearse el mejorar el blablacar añadiéndole mas funciones de comunitarización dirigidas hacia provocar una mayor promoción de la compartividad mediante el transporte, o de cualquier otro de los ámbitos básicos de la vida. Ha habido ya muchas noticias y comentarios críticos con la falta de ambición compartiva de blablacar en varios foros de internet, pero pocas iniciativas claras planteando una alternativa a desarrollar. Aquí hay que criticar la falta de compromiso o el esperar a que el famoso “alguién (otro) ya seguro que lo hará” del activismo.

 

Comunitarización en blablacar

La comunidad blablacar empieza a desarrollarse mas allá de la web. Ya hay acuñada la palabra “blablaquero”, y desde la empresa promotora se están a empezando a organizar “blabladrinks” de una forma bastante decidida, pero moderada por delegados promotores. No he acudido a ninguno de estos eventos todavía, así que no puedo tampoco darle mucho al blabla sobre esto. Los blabladrinks, aparte de ser una extensión mejor de la magia compartiva que ya acontece durante los viajes al la gente estar muy amablemente incentivada a comunicar entre ellos, puede permitir una mejor coordinación para los viajes regulares locales que el coordinarse mediante la web pero sobretodo “el viaje puede ser el inicio de una entrañable compartividad”.

 

El estudio de mercado Yocompartiria.com

Yocompartiria.com fué un intento descabellado de estudiar el “ver si podriamos lanzar otros productos parecidos, con los que multiplicar nuestros beneficios a medio plazo” de la empresa promotora de blablacar. Otra vez acertaron de pleno en la estrategia de marketing. Se planteó muy bien. Difundiéndolo como “la sharing week”. Así, con nombre de dominio en español extremadamente sugerente, y slogan en inglés para que te sientas compartiendo mas en global, como cuando chateas en facebook o retwiteas.

Yocompartiria.com podría haber sido un proyecto permanente, pero “lo suicidaron” al cabo de una semana como ya habían declarado de antemano que así sería porque, me arriesgaria a decir, no les interesa que la gente comparta mucho por x o por b o lo que compartirían no les iba a dar réditos onerosos.

Yocompartiria.com no hace mas que justificar que el compartir está muy latente, que conecta con una voluntad introspectiva de intención global. También muestra que lo que puede ser considerado un objeto (propiedad) por cualquier persona (por lo tanto compartible), puede tanto ser un coche material concreto como un pensamiento inmaterial o abstracto.

De hecho, lo que mas compartió la gente en “la sharing week” fueron deseos abstractos, mucho mas valiosos (y prácticos!) que lo material en cuanto a operatividad, pero no tan interesantes desde el punto de vista práctico de visión comercial o de implementación de interactividad comunicativa en web privativa.

 

 

Blablacar y legalidades

Otra vez: Blablacar es la iniciativa que mas está desarrollando la compartividad en el estado espanhol en el último anho mediante internet, seguramente con amplia diferencia con el segundo en cuestión.

Esto, en el contexto de monopolismo (capitalismo) en el que vivimos (aunque camuflado de liberalismo), obviamente causa interferencias en quienes privadamente disfrutan de los privilegios de su elaborado monopolismo como también al estado que le cobra los impuestos por tal formal y declarada actividad comercial. En este caso, el máximo representante (o posible víctima de blablacar), es la patronal de transportes (una agrupación formada por las empresas de transporte mas onerosoas).

Ya se han movido al respecto y denunciado a blablacar en todas las instancias superiores conocidas menos en los tribunales mas vinculantes. Han puesto demanda blabla en el defensor del pueblo y en tribunales de competencia. Han, están, muy activamente ejerciendo sus influencias (incluyendo algún chantajismo extraoficial seguramente) en los aparatos del estado (ministerio de fomento). Pero no han interpuesto demanda en los tribunales por lo civil o por lo penal porqué están intentando forzar al estado a legislar en su favor antes de darse el batacazo con la ley actual, en donde la interpretación penal de cualquier juez en la sentencia de un supuesto juicio, aunque fuera por voluntad de fama personal del propio juez, seguramente abriría una hemorragia en el aparato judicial con tal precedente, que supondría o a) denuncio a mi companhero de trabajo por llevarme al trabajo (algo impensable) o b) un recurso 99% ganado por blablacar en una instancia judicial superior (con la consecuente deslegitimización de la justicia en general).

Para demostrar todo esto solo hace falta reproducir unas declaraciones de un representare del órgano superior asesor en cuestiones de competencia desleal en este “mercado libre”, y hechas sobre la empresa “Uber“, un ejemplo mucho mas flagrante de onerosidad no muy contributiva mediante nuevas tecnologias:

“-Estamos esperando a que el estado nos pida formalmente consejo (…) sabemos que hay que responder con celeridad (…) no siempre la vía de prohibir es la mas resoluta, muchas veces que se hace esto con prisa, causa mas disyunciones que beneficios.”

Digamos que el mensaje amenazador del ministerio de fomento, anunciando posibles multas a empresas y usuarios de servicios no regulados de transporte, iba dirigido a Uber, pero sin base jurídica reguladora todavia para aparentar contentar a la patronal de transportes en sus quejas sobre blablacar también, aparte de a los taxistas convencionales.

Como caso relacionado pero tampoco mucho, tenemos el caso de monkey parking (gorrilas 2.0), que hipotéticamente contiene mucho mas indicios de posible vulneración de leyes del transporte mediante las nuevas tecnologías. Parkatmyhouse sería su alternativa presuntamente menos delictiva para el alquiler particular y “ocasional” de plazas de parking.

 

Volviendo al caso específico de blablacar, la blablaempresa ya se habrá dado cuenta de lo mal y sobretodo peligrosa estrategia que querian implementar con la obligación de hacer reservar viaje al viajero, poniéndole un impuesto adicional de un 15-20% para el beneficio de la blablaempresa. También se han movido al respecto poniéndole recientemente un enlace muy claro en el pie de página diciendo “Compartir viaje es legal”. Seguramente esta no sea la última, y pronto cambien la palabra “precio” de su navegación por “contribución” y/o prohiban las cifras amarillas o rojas por considerarlas “lucro”. También seguramente la patronal de transportes van a seguir intentando tumbar la web de alguna manera formal. Puede haber hasta quien se dedique a aprovechar el centralismo y apertura de su estructura arquitectónica para encontrar puntos débiles de una manera no tan formal, por eso tal vez en un futuro nos pidan una mayor autenticación a los usuarios (tipo muestra DNI, firma contrato en una oficina local antes de seguir de nuevo, etc). Mientras tanto, los amantes de la compartividad en el transporte tampoco podemos quedarnos quietos a verlas venir, está en nuestras manos mantener defendiendo y mejorar ampliando las cosas tan buenas que ya nos ofrece.

 

Y si blablacar fuera un servicio ofrecido por el estado?

Esta sería mi recomendación para el Tribunal de Competencia que ha de asesorar al Ministerio de Fomento. Lancemos un blablacar mantenido con dinero público, que rebaje el gasto del calculador por defecto de google. Ofrezcamos enlaces a compra directa de billetes de autobús y de tren desde dicha plataforma también.

 

Lo mejor de blablacar

La parte mas mágica de blablacar, y por lo que merece mis altas consideraciones su departamento de marketing, es haber escogido “blabla” como motor de identidad corporativa. Blabla tiende a provocar comunicación entre desconocidos, muchas veces antagonistas entre ellos, que durante un rato encerrados en un cubiculo de un coche, son como iguales. Esto pasa poco durante otros momentos en la vida cotidiana, donde un activista nunca va a tener una conversación con un militar fascistoide porque vayan en el mismo autobús, pero estando en un coche durante un rato, esto puede acontecer de una manera bastante saludable, con lo enriquecedora que es tal experiencia para cualquiera de las partes.

 

Lo peor de blablacar

Las partes menos comunitarizadoras de blablacar, ya teóricamente un poco expuestas mas arriba o mas abajo en este artículo, son su falta de transparencia (ni software libre, ni RSS, ni foro, ni cuentas claras, ni etc), su ánimo comercial (lo venderán a un gigante tecnológico mas tarde o mas temprano), su ánimo de mediación eterna (se hará siempre lo que le guste al director de la empresa o sus delegacias). En resumen, su falta de voluntad de ir a las raíces y a por todas las compartividades de una manera mas decidida, anteponiendo siempre una visión interesada para el uso del vocablo central de su filosofía: “compartir”.

 

 

Por que no mas? Que podemos hacer de mas?

Blablacar está bastante bien o no está del todo nada mal. Lo mínimo por lo que podemos “manifestarnos”, reformistamente hablando, es por:

*mantener las funcionalidades como están ahora (especialmente que no obliguen a los usuarios a tener que reservar viaje e limando el contacto por teléfono móvil en el formulario de contacto escrito).

*que las URLs resultantes búsqueda por ciudad no caduquen y podamos enlazar o hacernos iframes en nuestras webs locales de las ofertas de viaje de nuestra localidad

Mas revolucionariamente sugiriendo:

*crear repositorios de desarrollos de software libre y tendiente a distribuido

*implementar mas funcionalidades de compartividad de viaje sin interferir en la navegación tan lograda que ha conseguido blablacar (ej: presta coche, seguros cooperativos, compra colectiva, mejor resaltado de viajes baratos, etc)

*otros métodos de contribución (intercambio de favores, donaciones a allegados, contribuciones a proyectos de otro tipo de compartividad, bitcoin, etc)

*implementar funcionalidades de enredamiento entre usuarios (foros locales, conductor dispuesto a ser viajero, no salgo hasta que no se llene, etc)

*desarrollar la parte de gestión, comunicaciones internas, difusión exterior y financiación de la nueva plataforma

*referenciar e integrar compartividades de otros objetos

y mas blablá, por ahora, por ejemplo, por aquí!