El público subalterno: la experiencia política del territorio.

[Documento escrito para la investigación Historia de lo público-político en Colombia 1885-1910, del grupo de investigación TEOPOCO]

El siguiente texto propone que una de las formas de aportar en la descripción de la historia del periodo regenerador en Colombia (1885-1910), es identificar la participación en lo público de actores que no pertenecieron a las élites, acción que permite entender sus posturas y ejercicios políticos valorando la experiencia histórica que vivieron y hasta ahora ha sido ignorada por la historiografía más conservadora. Se pretende demostrar en él que la participación puede seguirse identificando posturas en discursos o acciones que dan información de la actitud asumida cuando se enfrentaron a problemas que, aunque los involucraban como individuos, significaban cuestiones colectivas. Los diferentes caminos que pudieron haber tomado sus estrategias (apelación al estado, gestión con las élites no gobernantes, gestión directa de las comunidades, etc…) darán información de la participación de los sectores populares en la construcción de lo público. Al tener en cuenta esta participación en distintos acontecimientos, muchos de ellos tan cotidianos que pasan por inadvertidos, se pretende demostrar que lo público-político no esta restringido a la acción de quienes integraron el estado o al resto de las élites, que también fue construido por los sectores populares. Se afirma que teniendo en cuenta diferentes formas con las que estos actores participaron en la historia, se puede aportar en la comprensión de la compleja sociedad colombiana de finales del siglo XIX. Como eje central de análisis se tomará la relación con el espacio experimentada por diferentes actores subalternos, observando las diversas formas de apropiación y articulación social.
Para llevar a cabo este objetivo, en un primer momento se hará una reflexión teórica donde se identifica el por que llamar subalternos a los actores que se quiere referir este texto, y, como integrar estos actores dentro del análisis de lo público-político; seguido a ello se hará una descripción metodológica del proceso de recolección y análisis de información, tras lo que se pasara al relato de la información encontrada y su vinculación con la propuesta teórica. Al concluir se reflexiona sobre las formas de construcción del espacio, es decir la apropiación territorial, como medio de construcción de lo público político de los actores subalternos.

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El rostro inadvertido de la regeneración.

A continuación algunas de las lineas en las que actualmente me ocupo a proposito de las clases populares en la regeneración, el periodo comprendido entre 1885-1910 en la historia de Colombia.

Actores subalternos, protagonistas de las bambalinas.

La historia de los estados y de las naciones es una historia privada de las élites, de sus proyectos de ordenamiento sobre un territorio, de la serie de dispositivos imaginarios, algunas veces ideológicos y otras tantas más simples actos irracionales de fe, en fin, de los distintos mecanismos tanto de coerción como de construcción de consensos que le han permitido sucesivamente garantizar su postura para si y para sus descendientes. Esa élite, no siempre homogénea ni mucho menos compacta, ha sido la mas preocupada por jalonar el proceso de consolidación del estado, y de garantizar los imaginarios de nación por que precisamente tanto este dispositivo burocrático como esta identidad funcionan como medios para proyectar sus propios intereses privados convirtiéndolos en intereses públicos y lograr movilizar los recursos materiales así como los cuerpos y las mentes de hombres y mujeres que pueden servirles para lograr sus objetivos. No siempre debieron utilizar al estado para ello, pero cuando lo hicieron lograron impregnar en el, como una prioridad, sus propias necesidades.

Resulta que tales hombres y mujeres, que no hacían parte de la élite por su herencia o por su suerte,
al mismo tiempo que participaban de ese espacio publico producido por la administración política como victimas de sus políticas, o como usuarios -que trataban también de lograr solucionar sus propias necesidades-, participaban de otros diferentes espacios e imaginarios que no necesariamente confluían con las ofertas o restricciones estatales.

Estos sujetos excluidos en la práctica de una sociedad que intenta ser monopolizada por el consenso impuesto, autoritario por su misma esencia, pueden ser seguidos en sus prácticas y discursos en esos puntos de encuentro o no con el estado, atendiendo a los distintos niveles de segregación que hace de ellos actores subalternos. Es precisamente aquello lo que permite en el periodo seguir las huellas dejadas por los habitantes cuya voz era usualmente ignorada, y ya que esta es efímera y esporádica, ir construyendo hilos sueltos que den señas de el espíritu de la época en la que vivían, aunque en bambalinas, solucionando como podían sus necesidades, esperanzas, deseos y demás, desde el lugar que mejor conocían, el mundo del día a día.

Es necesario prever una cosa; así como la élite no es homogénea los subalternos son tan diversos, y hasta en ocasiones contradictorios, que no se les puede tratar como una fuerza social coherente, y por supuesto menos compacta. Entre ellos hay conflictos también de intereses, y válvulas de escape que utilizaban algunos para aprovechar espacios de dominación a su favor, incluso si su practica de dominación especifica les significaba sumisión a un poder mas grande (cabria pensar en los distintos roles de un indígena si es gobernante o no, de una mujer que tiene acceso a recursos económicos de las que no, etc.). Aun así podemos identificarle por que a diferencia de las élites, son mayores las restricciones a las posibilidades que el juego social les permite, normalmente por que la oferta de opciones es monopolizada por los mas poderosos.

En este sentido, y para entender esta relación es necesario ver no solo la composición de los grupos sociales, sino las especificidades que recubren a los habitantes del territorio nombrado como Colombia en aquella época. Para finales del siglo en cuestión la ocupación del territorio estaba dominada por la distribución de la población más que todo en las zonas rurales. Aun así habían núcleos de congregación urbana que, aunque menos densos, tenían ya elaborados niveles de socialización, y complejos juegos de relación entre distintos individuos tanto como grupos sociales.

La vida en el campo andino estaba compuesto por dinámicas subalternas que aunque económicamente pueden definirse como campesinas, la marca de su segregación, el tipo de territorio ocupado o las tradiciones ancestrales, hacen que sea distintos los grupos sociales que habitaban. Campesinos primero eran los que nacieron y crecieron en tierras que cultivaron, algunas veces dependiendo de hacendatarios locales, o tratando de auto-sostenerse con su pequeña economía nunca aunque a pesar de ello nunca estaba totalmente alejado de las relaciones del resto de la sociedad.. Pero campesino también eran aquellos que decidieron colonizar distintas partes del territorio aprovechando la liquidación de terrenos baldíos y hasta de algunos bienes desamortizados.

En el campo también habitaban comunidades afrodescendientes e indígenas, y tanto unos como otras tenían la marca de la dominación ya pasada de época -rezago aun de la segregación racial colonial- pero que sin nombrarlo se mantenía en el ambiente que los trataba como sujetos indeseables.

En la ciudad, hacían parte de los grupos subalternos tanto aquellos que por su ubicación laboral habían durante años mantenido su condición de pequeños artesanos, así como quienes sobre el territorio padecieron de la creciente segregación espacial propia de las élites que desean diseñar una urbe exclusivamente para sus necesidades. Las urbes habían sido desde sus inicios espacios de control y de expresión de su poderío, pero también habían sido el escenario sobre el cual esculpieron las grandes mayorías los caminos no rectos, casas de bareque y silencios no cómplices sino prudentes.

Pero la marca de la exclusión no solo se muestra por realidades regionales o económicas. Atraviesa la sociedad, la dominación por parte de imaginarios patriarcales, que desde el machismo impulsa el ignorar las capacidades de mujeres (y niños) dejando su papel no solo secundario sino apéndice de el hombre.

Debe tenerse cuidado con definir a los subalternos como sujetos únicamente de exclusión por que esto inhibe al lector a confiar en la capacidad creadora y propositiva que asumieron estos. Por eso es igual de importante en esta investigación lograr reconocer las características que hacen de los subalternos sujetos de acción social, creadores de universos de sentido y hasta competidores en momentos de las disputas frente a la definición de ciertas determinaciones sociales. Es por ello que a veces se puede leer a las subalternas en las claves de las élites, ya que ellas por conveniencia confusión o presión deciden asumir tales roles y categorías, pero habrá que esperar a su vez propios tiempos y definiciones que atiendan a sus racionalidades. No hay que esperar que subalternos estén siempre en función de la política estatal o de los diferentes partidos políticos, pero tampoco se puede negar que muchos de ellos participaron gustosos en los bandos de guerra y en los partidos políticos.

El objetivo por lo tanto de esta investigación es identificar diferentes acciones de actores identificados como subalternos en el periodo para darles explicaciones parciales de acuerdo con lo vivido en el periodo. Es por lo tanto establecer algunas características de la forma como estos se relacionan tanto entre ellos mismos como con los otros actores sociales, en especial parte de la élite. Ya que se advierte la limitación del archivo estatal no sólo en la intermediación sino en el mismo hecho de que la colección se hizo de acuerdo a las necesidades de las diferentes entidades y no de la gente, no es posible esperar encontrar sino algunas particulares actuaciones que tuvieron que atravesar la discusión, ejecución o planeación estatal.

La hipótesis es simple pero no por ello falta de importancia: el mundo de lo subalterno tiene una vida múltiple y diversa que no solo esta definida por las relaciones de exclusión con las élites, sino también por los propios deseos y necesidades encaradas en diferentes estrategias que hacían de lo cotidiano, lo local y lo intimo el mundo político de la subalternidad.

Ya que el periodo es extenso, pero además las técnicas de consecución de información están restringidas a la información resguardada en archivos estatales (de los que no se hace ni siquiera un barrido completo), no se buscara hacer ni tendencias históricas ni identificar estructuras de procesos, en cambio se buscara identificar algunos acontecimientos que para el analista resultan particulares y posiblemente relevantes, hacer de ellos la posible descripción del caso e ir tejiendo algunas posibles explicaciones a estos fenómenos. Por no buscar ni causalismos ni teleologismos se afirmara la metodología genealógica para mirar lo importante entre la diversidad, independiente de su lugar en el espíritu de los tiempos.

La pertinente revisión historiográfica permitirá complementar los análisis así como comparar con las perspectivas de interpretación de los diferentes autores que se han encargado del fenómeno en la época, sin que su guía resulte ser una camisa de fuerza para explicar los acontecimientos relatados.

Anarcos en Colombia.

Abstract:
Eliseo Reclus y Evangelista Priftis son dos europeos que estuvieron visitando la tierra colombiana en el siglo XIX y XX respectivamente. En ellos se puede ver como los procesos de migración no solo tienen repercusiones demográficas sino culturales e ideológicas. El trabajo que sigue es un estudio en la vida de estos dos hombres como ejemplo de viajeros que visitaron tierras colombianas e hicieron parte de su cultura así como la cultura de este país termino siendo parte de ellos. De migrantes y sus sueños, es el texto escrito.

MIGRACIONES DE IDEAS
MIGRACIONES DE SUEÑOS.

Los procesos de migración en América Latina han sido una de las causas del poblamiento, construcción cultural y desarrollo económico en severos países de América Latina; Desde un principio, la llegada de los españoles fue la razón para que se enmarcara a este continente en la historia universal en conjunto, y esa primera migración, consolidada como colonización, fue la que dio origen a los mecanismo de dominación social, que vería su replicación a pesar de la expulsión misma de esta primera migración. Tras los proceso de “independencia”, antes de buscar una autonomía intelectual, nuestras elites trataron de replicar los modelos extranjeros, y no en pocas veces contrataron la asesoría de europeos para su asesoramiento en la formación de la nación.

Pero el proceso de migración no solo fue un proceso de elites, desde la misma migración española se trasladaron a América españoles de bajos recursos, que aunque no eran discriminados por su “raza”, si fueron relegados al lugar de los subalternos que tenían que competir con encomenderos, hacendados y oficiales para mantener sus niveles de reproducción material. De hecho, es ya bastamente conocido el papel que tubo los procesos de migración en el siglo XIX hacia países como Argentina, Uruguay y el sur del Brasil, del que hicieron parte jornaleros y proletarios pobres en especial de países del sur de Europa.

Como ya se nombro, esta migración no solo fue de fuerza de trabajo o de propietarios, fue también una migración de ideas y de proyectos culturales, que en mayor proporción dieron las fuentes para la fundación cultural de los países americanos. Esta migración esta en su mayor parte reseñada en el papel del pensamiento científico en el desarrollo de la ciencia en América, en la influencia de las ideas políticas en los procesos constitucionalistas, en la identidad lingüística y en los patrones de comportamiento. Pero ha sido más bien poco el interés historiográfico para resaltar el papel de las ideas y procesos revolucionarios no elitistas en al formación de la identidad popular, en los procesos revolucionarios y en la formulación de liderazgos. Es en parte este vació, el que incita al seguimiento de la migración de las ideas contrarias a las dominantes en América Latina.

Particularmente el proceso de migración a Colombia ha sido poco estudiado, y esto en parte es así por que el impacto de la migración, con excepción de la española en la conquista, ha sido mas bien bajo; aun así, ha habido diferentes tipos de migración, ya que actualmente se encuentran personas con ascendencia de alemanes, suecos, libaneses entre otros. Partiendo de estas realidades e inquietudes surge la idea de observar personajes que hayan migrado a la tierra colombiana y que su migración halla estado acompañada de la migración de ideas revolucionarias.

En este camino me encontré con dos personajes: Eliseo Reclus, viajero que dejo sus memorias sobre su paso por Colombia y Evangelista Priftis que su paso por este país quedo bien documentado en archivos judiciales del país. Esta es su historia:

ELISEO RECLUS

La Colonización del Idealista.

No lo ocultare:
Amo a la nueva granada
Con el mismo fervor que a mi patria natal,
Y me considerare feliz
Si hago conocer de algunos a este país
Admirable y lleno de porvenir.

Viaje a la Sierra Nevada de Santa Marta.

Viajeros y aventureros visitaron nuestras costas mucho antes de las llegada de los españoles, y será la tierra prometida del dorado una excusa recurrente para emprender travesías a los largo del territorio colombiano. Ese dorado que prometía riquezas, que les hacia agua a los pobres pensando en cuantos lingotes rescatarían, esa ciudad escondida que fue excusa para tantos de dejar todo atrás. Ese dorado que nadie encontró terminó siendo hallado vacío de oro ausente de riquezas metálicas, sin paredes ni castillos relucientes, y no solo por que las riquezas las fueron exprimiendo a lo largo del periodo colonial, sino mas bien por que ahora la selva remplazaba a las edificaciones, los paisajes a los ríos dorados, los colores los sabores y sensaciones naturales a la avaricia y el ansia de poder. Ese dorado del que hablamos fue la meta y la ilusión de un valiente francés que debió huir de sus tierras y buscar hogares allende del mar que le recibieran cono propio en tierras ajenas. Buscaba un paraíso terrenal de fauna y flora unas tierras fértiles y personas amables que le acompañaran en su intento de vivir de la naturaleza, respetándola y compartiéndola.

En este primer relato trataremos de seguir periplo realizado por Eliseé Reclus, mejor conocido para nosotros como Eliseo, que lo llevo a desembarcar en costas colombianas, a pensarse su vida en las montañas de la sierra nevada de Santa Marta, su futuro en las inmediaciones de montañas ríos y personas para nosotras compatriotas, y su trágico destino expulsado por la enfermedad tropical, tan buena defensa en otros momentos contra conquistadores abusivos, pero tan poco oportuna al momento de recibir a uno de los intelectuales mas prolíferos y exquisitos del siglo XIX. Pero nuestro personaje gracias a las detalladas y juiciosas notas tomadas a lo largo de su estadía en nuestras tierras también nos confesara como un participante exterior ve a una sociedad que va configurando su vida republicana, que va asumiendo los retos de la democracia liberal, y se va insertando a la economía mundial y a su sistema de producción dominante. Por ultimo, trataremos de especular en que tanto su visita a Santa Marta le transformo su visión de mundo, le dio elementos para sui posterior carrera y como el haber pasado por Colombia enriqueció su conocimiento del mundo, y por ello mismo le estructuro su pensamiento y su visión de planeta que serian la pieza angular de su trabajo como geógrafo pero a su vez como ideólogo anarquista.

En este sentido, haremos inicialmente una breve reseña biográfica, reconociendo a Reclus hasta su llegada a Santa Marta, su vida en Europa y las condiciones de su exilio. Después de esto nos centraremos en el análisis de su Viaje a la Sierra Nevada de Santa Marta, donde identificaremos su estadía en Colombia y su visión de la sociedad de la Nueva Granada, sus proyectos, sus hazañas y sus dificultades; por ultimo observaremos como en algunos de sus escritos posteriores se encontrara la huella de su paso por los Andes Granadinos, por ejemplo el papel del paisaje neogranadino en su obra como geógrafo profesional, y así mismo indagaremos si algunas reflexiones políticas pudieron surgir de su experiencia en nuestra tierra que se encuentren en su propuesta ideológica anarquista.

La creación del geógrafo:

Hijo de una madre de oficio profesora y de un padre pastor protestante Eliseo “nació un 15 de marzo de 1883 a las 4:30, su nombre fue inscrito como Jacques Eliseo pero nunca uso su primer nombre en su vida de adulto” . De su padre se decía que era “Un hombre de firmes creencias y inmortal fe. Jaques Reclus vivió la vida cristiana tan coherentemente que ha sido descrito como un verdadero anarquista o comunista.” , y si bien esta acusación política puede que no halla sido del todo fiel con la realidad (pensarse un pastor protestante con inclinaciones anarquistas no tiene muchos sentido) lo que si es cierto es que desde pequeño a Eliseo le marcaría fuertemente la figura de su padre, esa figura de líder religioso que hasta asume una ruptura con la iglesia protestante oficial y se involucra con una secta que pretenderá mantener la vida de la forma mas austera y solidaria con el prójimo.

De pequeño es enviado como interno a un colegio religioso de los Hermanos Moravos, en Neuwied (Alemania, cerca del Rhin) donde aprenderá además alemán y latín , pero vuelve a Francia para terminar sus estudios secundarios en una escuela católica donde profundizara sus lecciones académicas así como también comienza a contagiarse con las ideas políticas, a tal punto que “Mientras estudiaba en Sainte Foy, Eliseo y Eli (su hermano mas querido) vivían con sus tía materna y tío, el abogado Chaucherie. La tía disciplinaba a los niños de formas excesivamente bruscas, y el tío los contrariaba con sus preocupaciones de cuestiones materialistas; Nettlau ha sugerido que Eliseo debió volverse interesado en escritos socialistas en este tiempo en oposición a su tío. Las ideas socialistas aparentemente le fueron introducidas por un militante socialista de nombre Dupuis, quien había sido un obrero en Paris antes de asentarse en Sainte foy” . La lectura de los socialistas utópicos le afirma su espíritu ampliamente republicano y le van formando su conciencia crítica y va formando su conciencia de emancipación al orden en que vive.

En su juventud es enviado por su padre a estudiar teología, esperando que le suceda en la iglesia protestante como pastor, pero Eliseo se ve apasionado en cada viaje que hace con los paisajes y las condiciones físicas e históricas de los lugares, es así como con la excusa de seguir estudiando teología terminara en Berlín asistiendo de 1849-50 a las clases de Karl Ritter, recogiendo las enseñanzas de uno de los padres de la geografía como ciencia , pero también conocerá el legado del Barón Humboldt sobre los viajes realizados por este y en especial el hecho a las tierras de la Nueva Granada, educándose lo mas que puede en esta ciencia a la que se consagrara como profesión en el resto de su vida. Al terminar el periodo en Berlín viajara desde allí hasta Estrasburgo para recoger a su hermano Eli, y seguir a pie el camino hasta a Orthez cerca de Burdeos.

En Orthez los jóvenes Reclus se involucraban cada vez mas con la vida política y social de la Francia en estos años de tal forma que “apoyaban firmemente la republica establecida en 1948, y fueron profundamente conmocionados cuando Napoleón III reestableció el imperio con el golpe de estado propinado el 2 de diciembre de 1851. Después de que los Hermanos Reclus y algunos de sus amigos hicieron el fallido intento de tomarse la alcaldía del pueblo de Rotes, como una jugada revolucionaria, parecía que los hermanos tendrían que cumplir una temporada en la cárcel, así que su madre les dio una gran suma de 500 francos para que pudieran dejar el país hasta que las cosas se calmaran” pero las cosas no se iban a enfriar tan rápidamente y esta salida de su tierra natal le significara a Eliseo el inicio de un periplo que lo levara a través del mar a conocer el mundo.

Después de atravesar el canal de la mancha “Llegaron a Londres el 1 de enero de 1852. Entonces empezó el periodo mas largo de viaje ultramar de Eliseo-durando poco mas de cinco años y medio” pero no llegaran con solas su ropa, Eliseo traerá consigo sus ideales que lo hicieron huir en un momento, a tal punto que “De hecho los hermanos se consideraban a si mismos socialistas cuando arribaron a Londres” pero no solo esto le traerá problemas, sino que sus ansias de partir a conocer otros lugares harán que Estando en Liverpool “Termine en un bote de navegación que lo conduciría a Nueva Orleáns” y embarcado en la aventura atravesara el océano hacia tierras desconocidas.

En estados unidos no solo podrá conocer las bellas planicies, ya vacías de bisontes, y las inmensidades de esta tierra estadounidenses, sino que conocerá el sur, en donde permanecerá el mayor tiempo en estas tierras, pero donde reconoció el aun vivo flagelo de la humanidad que en esta época sufre inexplicablemente de una grave enfermedad social: La esclavitud. Trabaja como instructor en casas de familia, como interprete y profesor de lenguas, pero poco a poco va creciendo en el una insatisfacción y un deseo de marchar que irán dinamitando su estadía y abriéndole la puerta a su nuevo barco. Es cuando se nota que “Eliseo había planeado volverse un granjero, no en los Estado Unidos, sino en América Latina. Como primera opción tenia México pero se dio cuanta que este era otro país lleno de complicaciones de pasaportes y policía, y que Santa Anna no era sino otro napoleón III. En ves de ello comenzó a los inicios de 1855 a concentrarse en la idea de la Nueva granada, que la veía como un paraíso tropical, un lugar donde podría conseguir una tierra de 10 hectáreas y llevar una vida idílica” .

Organizando su viaje de forma seria, y cada vez mas harto de la realidad Estadounidense toma un braco de vapor llamado Philadelphia que hacia viajes regulares entre nueva Orleáns y Aspinwall (la actual Colon en Panamá) vía La Habana pero “en el particular viaje que tomo reclus, el barco se averió en La Habana, por lo que tuvo que quedarse 15 días no planeados en cuba … pero a pesar de ello su real conocimiento del español fue obtenido duramente su estadía de casi un año y medio en Colombia.” Iniciando uno de los viajes que con mayor detalle guardaría en su memoria y que concentraría sus siguientes años por lo menos de publicaciones geográficas.

El Descubrimiento del Dorado Natural:

Habiendo escogido su destino, el geógrafo describe así su decisión: “En 1855, un proyecto de explotación agrícola y el amor a los viajes me llevaron a la nueva granda” , viaje que como ya señalamos estuvo mediado por una parada en La Habana, luego de lo cual llega a en ese momento un territorio de la Nueva granada, Panamá. Allí se percata de la lejanía de esta provincia del gobierno central, y del afán que existía en esta época por proyectar el canal interoceánico. Allí será también su primer encuentro con la población, que la percibirá en unas condiciones precarias además notara los problemas de salubridad y de infraestructura en la ciudad. Tras esta parada se embarca en un barco de nombre “Narciso” que lo llevara a las murallas de Cartagena de Indias. En este lugar no tardara tanto por que su objetivo esta aun a millas de distancia, por lo que continua su trasegar por Sabanilla, Barranquilla (en la que nota el papel preponderante que esta tomando en este momento la ciudad) y Cienaga, para llegar por fin a Santa Marta.

Desde que comienza a rodear caminando y conociendo la región circundante a Santa Marta, se encuentra enamorado por la exuberante vegetación y por las condiciones de el paisaje y de la tierra, describirá que “En cuanto a los valles y pendientes de la sierra, cuyos terrenos, de una fertilidad exuberante, bastarían para alimentar ampliamente a medio millón de hombres, han sido concedido hace mucho tiempo a unos grandes capitalistas que no quieren ni vender ni cultivar, y, con la indefinida esperanza de una futura colonización emprendida en una escala gigantesca, rehúsan enajenar la menor porción de su inmenso territorio .

Ya Reclus se acercara cada ves mas a las condiciones socioeconómicas del país, así como hemos leído, noto como las condiciones de la tenencia de la tierra en la nueva granada, y en especial en la costa caribe están compuestas por el manejo de grandes latifundios, y por el favor que a estos dueños se da desde el gobierno. Pero no son solo las condiciones de producción y de tenencia de la tierra las que asombran a nuestro emigrante, serán también las relaciones sociales y los niveles de pobreza y de rebusque las que quedaran relatadas en su obra; es así como deja en su recuerdo una experiencia con niños que cuando pasaban observadores se tiraban al mar diciéndoles “regaladme una peseta y daré una patada al tiburón” . Su atención también se prestara a las condiciones religiosas que encuentra en el territorio, señalando que “En las provincias de la costa, la abolición de los diezmos y la separación completa de la iglesia y del estado han contribuido en no poco a moderar el celo de los fieles y a desprestigiar a los curas” haciendo notar a su ves su ya elevado anticlericalismo, y mostrando como va ratificando la necesidad de la división de la Iglesia y el estado en la sociedad, y de la libertad de pensamiento como una condición de ejercicio social.

Al tratar de internarse en la Sierra Nevada, se encuentra con grandes dificultades por el terreno cenagoso, y por la poca capacidad de abastecimiento y de infraestructura, así mismo ve dificultades en cuanto a conseguir aliados con los indios de la sierra que habitan hacia el sector de Santa Marta por lo que decide buscar la otra entrada a su destino, que se da por la región de la guajira, en especial por Riohacha.

Seis mese en Riohacha le darán un gran conocimiento de la región, del funcionamiento de la ciudad y de la relación de los pobladores con los indios circundantes, los bravos guajiros. Su conocimiento le acercara a la figurad e los colonos que en este momento están avanzando la frontera agraria y estableciendo sus plantaciones y campamentos, aprovechando la tierra fértil existente, al hablar de ellos dirá de alguno que“ Es el tipo de esos colonos intrépidos, que se hacen solos a favor de un país… (el colono) tomo prestados ocho mil pesos y en seis años ya había pagado el capital, y los intereses, cultivado ochenta hectáreas de terrenos, sembrado mas de cien mil pies de café…..abrió anchos caminos, construyo puentes, hizo acueductos, importo plantas alimenticias desconocidas en el país, edificó lindas casas , y va conociendo a su ves como el estado, como se acaba de señalar, no alcanza a abarcar con su institucionalidad todo el territorio, y como la figura de los colonos nos solo es de carácter privado, sino que entraran a invertir y a desarrollar obras publicas, que así como se benefician, también abren la posibilidad de enviar mas migración hacia las zonas.

Pero sus impresiones no pueden dejar de tener en cuenta el carácter del paisaje, la abundancia de flora y fauna y la fertilidad del terreno señalando como “Nuestros pintores han encontrado una rica mina que explotar en los desiertos de la Palestina y del Egipto, y hace mucho tiempo que reproducen felizmente las quemadas rocas y los rojos horizontes. ¡En América encontraran la luz del sol de oriente, y además un resumen de la naturaleza en esas sabanas sin limites en esos pantanos sin fondo que desaparecen bajo una capa de vegetación flotante, en esas montañas nevosas de curvas a la vez tan elegantes como atrevidas, y en esas selvas lujosamente compuestas de árboles de todas las zonas y de todos los climas .

Pero aun estaba ahí su intención de fundar la colonia agrícola por la que había venido a estas tierras, pero también estaban allí los problemas y las dudas: “A un año, ¿Cómo haría yo para vivir en la sierra, entre estos indios que ignoran el valor de la moneda, y no venden los frutos y las raíces sino en cambio de mercaderías? ¿Seria preciso que llevase conmigo una caravana de asnos y mulas conduciendo provisiones o bien debía resolverme a hacer el comercio de cambio? Este medio era el más sencillo y cómodo, por que me bastaría un solo animal para transportar de montaña en montaña mi pequeño almacén ambulante. , y así seria, el almacén ambulante saldría a trasegar, el terreno que debía enamorarlo por fin fue encontrado “en ningún otro me pareció el clima mas bello ni la tierra mas fértil, los mosquitos son escaso allí, los grandes zancudos desconocidos, las pequeñas aunque muy comunes son pequeñas escogí un prado de una ciento cincuenta hectáreas San Antonio será el nombre del lugar que queda cerca de un pueblo llamado Dibulla..

Su proyecto lo integran también un personaje francés llamado Jaime Chastaing, septuagenario y con parecidas inquietudes a las de Reclus, además de ello se embarcan con tres jóvenes ayudantes, pero no todo podía ser perfecto, nos relata que “desde el tercer día de mi residencia en Dibulla se me declaro una terrible fiebre… la opinión general era que se me iba a llevar al cementerio dentro de pocos días.” Aun así su terquedad le llevo al punto de que”confiaba demasiado en mis fuerzas y camine valientemente durante algunas horas; pero debilitado por mi larga enfermedad no pude resistir la fatiga. Sentí que la vida me abandonaba poco a poco, de repente todo se oscureció a mí alrededor, y caí desvanecido en el suelo. Cuando volví en mi un escalofrió continuo sacudía todos mis miembros” . Una ves cuadrado que siguieran el camino los acompañantes y después lo vinieran a recorrer entonces volverá a tomar camino, a lo que anotara “Había pues llegado, no sin trabajos, al término de mi viaje, y podía creer que la obra de la colonización estaba seriamente principiada-. Mil vanas ilusiones, evocadas en parte por la fiebre, flotaban ante mi espíritu: veía ya las pendientes de las montañas cubiertas de campos de café .

Parecía que la fiebre no iba a ser un problema entonces, su entusiasmo al parecer Iván a solucionar cualquier percance medico, pero “En los primeros días todo marchaba bien. Me encontraba enfermo, es verdad, y muy raras veces podría dar algunos pasos fuera de mi cabaña” . Aconteció que su enfermedad no se fue, y a pesar de eso su socio ya trabajaba arduamente, pero la paciencia de don Jaime no es tanta como la de nuestro geógrafo, al punto que uno de esos buenos días que Eliseo nunca ira a olvidar, el acompañante decide renunciar. El momento inevitable llega: “era preciso marchar” , declinar su idea así siguiera convencido de ella ya que”y a pesar del descalabro que yo sufrí, creo que la sierra nevada de santa marta es uno de los países de la América española que presenta mas ventajas para la inmigración latina” . Le quedara una esperanza muy en el fondo de su corazón que será “quizás en medio de esa naturaleza joven los hombres se rejuvenecerán también”

La Partida del Paraíso.

La colonización había sido un fracaso, el intento de construir un lugar en la mitad del paraíso para poder vivir con la naturaleza, no podrá ser esa ves. Gracias a un auxilio económico enviado por su hermano, Eliseo vuelve a Europa, y sigue con su carrera de geógrafo vinculándose a la editorial Hachette, haciendo guías de ciudades para publicar a los viajeros.
De Colombia no llevara mas que gratos recuerdos a pesar de su enfermedad, de los últimos recuerdos antes de partir de nuevo le escribía a su madre: que mas puedo decirte? Hablarte de mí. Tu lo sabes estoy triste. De la historia natural de este país? Eso requeriría un libro” y fue tan así que no solo fue uno sino dos libros, el de la sierra nevada, y una geografía de Colombia que haría parte de su geografía universal. En los siguientes años publicara sus impresiones de la nueva granada sucesivamente como se ve a continuación:

1857 “Nouvelle Grenada” en L´ Union desde el 26 de Julio de 1857 hasta el 11 de agosto de 1857.
1858 Quelques mots sur la Nouvelle- Grenada”, boletín de la Sociedad de geografía enero febrero de 1859 .
1859 La Nouvelle- Grenada paysages de la nature tropiocale, I les côtes neó-granadines” Revue des deux mondes diciembre 1859.
1860 La Nouvelle- Grenada paysages de la nature tropiocale, II Sainte Marthe et la horqueta Revue des deux mondes febrero.
1860. Nouvelle- Grenada paysages de la nature tropiocale, III Rio –Hacha , les indiens goajires et la sierra negra Revue des deux mondes marzo.
1860. La Nouvelle- Grenada paysages de la nature tropiocale IV Les Aruaques et la Sierra-Nevada Revue des deux mondes mayo.
1861 Voyage á la Sierra Nevada de Sainte Marthe. Paysages. Libro de la nature tropical. Libro publicado por Hachette.

Pero para su futuro América y Colombia le daría herramientas de análisis social; en especial en uno de sus escritos llamado “Sobre la anarquía” afirmara hablando sobre las desigualdades sociales: “Es vivir en condiciones de igualdad y escapar de las falsedades y hipocresías de una sociedad de superiores e inferiores que tantos hombres y mujeres se han formado separadamente en las corporaciones íntimas y los mundos pequeños. América abunda en comunidades de esta clase. Pero estas sociedades pocas de ellas prosperan mientras muchas perecen, están todas gobernados más o menos por fuerza; llevan dentro de ellos la semilla de su propia disolución . Así mismo podría entenderse que el haber visto la fertilidad y la abundancia que se encontraba en esta tierra le ratifico su ideal de capacidad de comida y vivienda para todos y todas: “A primera vista parecería tan natural que una buena comprensión deba establecerse entre los hombres sin luchas entre ellos. Hay un lugar para todos nosotros a lo ancho de la tierra; es lo suficientemente grande y rico para darnos confort a todos. Puede darnos las cosechas suficientes para proporcionar comida a todos; produce plantas bastante fibrosas para permitir a todos vestirse; contiene bastante piedra y arcilla para todos tener casas. Hay un lugar para cada uno de los hermanos en el banquete de vida. Cosas así es el hecho económico simple” .

Además de esto su amor por América será conocido en toda su vida, y su devoción pagada con una excelente obra de geografía que dará la posibilidad al mundo de conocer gracias a su romántico y audaz lápiz al mundo en su compilación de Geographie Universelle.

Algunas reflexiones:

Si bien la idea de Reclus en Santa Marta de haber sido materializada hubiera resultado en una colonia construida a partir de sus ideas socialistas republicanas y muy seguramente habría influido en el pensamiento colombiano de forma mas influyente, no podemos dejar de pensar en el hecho que sus grandes trabajos fueron realizados después, y su gran obra teórica como anarquista tal vez no se hubiera realizado sin sus contactos con la internacional en Europa y su cercana amistad con Kropotkin. Entonces nos quedara para siempre la duda, ¿Qué hubiera pasado si?

De igual forma le debemos a el una gran recopilación de la vida de la costa caribeña Nuevo Granadina, de el compilado de la descripción geográfica, pero también de las descripciones sociales, políticas y económicas. A el como a tantos viajeros que transitaron nuestra tierra, le debemos su lealtad y cariño por el territorio, pero también esa postura del personaje extranjero que nos dejo su visión, diferente a la de los propios de esta tierra. Gracias a el los que leemos su libro de la Sierra Nevada de Santa Marta quedamos impactados y con ganas de visitarla y seguir sus pasos, pero también nos lego ese aprendizaje de humanidad que después materializaría en sus textos, y que a todos los hombres nos deja la inquietud de cuanto debería darnos la tierra, y como deberíamos comportarnos los hombres para poder disfrutar de ella sin explotarnos pero si compartiendo de forma solidaria.

Que tan diferente seria el mundo si se le escucharan sus clamores, si sus angustias fueran solucionadas a pesar de su muerte, que tal si al fin de todas discusiones entendiéramos que “¡No, no deberían existir mas pobres, Así como todos los hombres necesitan de casa, vestido, calor y alimento, dejad que todos tengan lo necesario, y que nadie sienta frió o hambre¡”

EVANGELISTA PRIFTIS.
LA HUELGA DE CHAMPANES DE 1925 EN NEIVA.

“El movimiento obrero
Es a una sociedad contemporánea
Lo que las barbas al adulto”
Editorial de El Espectador

La década de los 20 se reconoce en la historiográfica de la época por ser una especialmente cargada con movilización y protestas obreras a lo largo y ancho del país. Esta es resultado de las condiciones socioeconómicas propias del momento y del auge de organizaciones de izquierda que ya desde la década del 10 postulaban la necesidad de transformar las precarias condiciones de la población en el territorio hacia una mejor redistribución de la riqueza y hacia la construcción de un horizonte de vida más solidario y menos individualista. En estos momentos, procedente de un periplo que lo había llevado por varios lugares en Latinoamérica, arriba a las costas colombianas un hombre griego que tras su corta estadía en Cali es expulsado y termina viviendo en Neiva. En estos momentos esta ciudad estaba atravesando, como muchas otras partes de la nación, un ambiente de protesta y agitación por parte de diferentes sectores sociales, y en especial por los remeros de Champanes quienes postulan la huelga antes del mes de Junio.

El presente resultado final de investigación tiene como objetivo seguir la pesquisa levantada a Evangelista Priftis en Junio de 1925 tras ser acusado de incitar la huelga de los champanes, y de mantenerse de manera ilegal en el país. Se buscara esbozar la historia de este personaje y encontrar su nivel de participación en la sociedad de Neiva en estos momentos a través del proceso en el que se encontró implicado, los documentos y cartas que le fueron incautados así como la información frente a su implicación en la huelga de Champanes que se llevaba a cabo en estos días en la ciudad. La tesis que se pretende plantear alrededor del relato es que Evangelista Priftis promovió y participo en la huelga de Champanes de 1925 como parte de sus actividades como propagandista y revolucionario en la ciudad de Neiva en 1925, así como estuvo articulado a grupos y personas que promovían el pensamiento y la acción revolucionaria en el país. Para demostrar esta afirmación haremos inicialmente una orientación bibliográfica para identificar el estado del arte de la problemática estudiada. Seguido a ello pasaremos a identificar la economía y sociedad Huilense y especialmente la de su capital, Neiva, como contexto de desarrollo de nuestra historia; En un tercer momento se hará una breve pero necesaria introducción a la problemática del transporte en Neiva en la época, que nos permitirá entender las condiciones de explotación y miseria en que se encontraban los obreros opitas. Seguido a esto trataremos de desarrollar un esbozo biográfico del griego, con el fin de entender como hizo para llegar hasta las tierras americanas, y en especial a Colombia, haciendo una alusión de sus características ideológicas a la llegada a nuestro país. Una vez entendida la llegada del peregrino haremos caso al relato de la creación de las Sociedad de Obreros Libres y las condiciones de la huelga desarrollada en junio de 1925. Tras identificar el grado de inmersión del viajero en la movilización popular, seguiremos el rastro de su captura y su expulsión, para poder dar algunas conclusiones de la participación de Priftis en al complejidad de lo expuesto.

Estado del Arte.

Asombrosamente, sobre el Huila y en especial del Neiva son escasas las obras serias de carácter histórico que nos permitan entender el periodo, de la cual se ha podido reseñar la excelente, pero solitaria, obra realizada por la Academia de historia del Huila que nos permite tener una perspectiva económica social y política del momento .

Sobre el movimiento obrero en Colombia, la bibliografía es extensa y variada, de la que en especial se destacan tres libros para el periodo del siglo XX, estos son los de Archila, Caicedo y Urrutia . De estos tres, la atención prestada a la serie de eventos relatadas en este ensayo es mínima, únicamente Archila hace una alusión directa, que no son mas de dos líneas, a pesar de que la figura de Evangelista le merecerán mayores comentarios, que tampoco lograran tener la extensión posible para la información existente. El otro texto que es importante para el periodo, ya que es además testigo y relator, es el de Ignacio Torres Giraldo , en el que cuenta a partir de sus recuerdos los acontecimientos sucedidos en la época, pero al parecer la huelga a la que tenemos puesta nuestra atención, no alcanza a ser un recuerdo valido, mucho menos el personaje griego. Para la década de los veintes encontramos también el trabajo del profesor Vega , quien termina mas interesado por los movimientos en la ciudad de Girardot, la dorada y otras poblaciones ribereñas, que por la misma Neiva, a pesar de lo cual la nombra en sus listas de anexos donde tabula la información de las luchas en puertos del magdalena entre 1910 y 1930. La única publicación en la que se encuentra un no tan extensa pero si detallada relación de lo acontecido es en el articulo de Ananias Osorio Valenzuela, donde en cuatro paginas nos deja una corta pero sustancial bitácora de lo acontecido en estos días en Neiva, en este se nombra marginalmente al Griego . Si las alusiones a la huelga son escasas, como ya se ha hecho notar, las descripciones directas a Evangelistas son casi inexistentes, donde además de las nombradas esta también la anotación marginal de Leonardo Muños, político de izquierda ecuatoriano, de quien logramos obtener las ultimas informaciones que poseemos de nuestro personaje .

La sociedad huilense.

Una visión interesante de el paisaje de la provincia opita en el primer cuarto del siglo XX nos lo presenta un político en uno de sus discursos a propósito del centenario de la independencia de la antigua provincia de Huila; El señor Anselmo Gaitán, uno de los políticos locales, pronuncio un discurso en el que anotaba que “limitándose a este departamento, hace apenas dos meses que se inauguró en la capital el alumbrado eléctrico (…) carecemos de toda clase de vehículos modernos fluviales y terrestres; no tenemos un palmo de ferrocarril; los aeroplanos son apenas conocidos en pinturas. Carecemos de fábricas, bibliotecas, librerías, museos, teatros, orquestas, circos, hipódromos, campos y centros deportivos, academias, universidades, monumentos, parques, paseos y mercados. Tenemos solo aquello sin lo cual la vida seria imposible: aquello que la tierra y la naturaleza nos ha dado por si misma” ; situación que no va a transformarse tan rápidamente ya que Aun en 1933, para recibir la llegada del tren se afirmaba que “Neiva debería prepararse evitando que la encontraran en el estado de abandono y desaseo en que actualmente se halla pues muchas cosas le hacían falta a la ciudad: alcantarillado, acueducto, plaza de mercado, un buen servicio de fuerza y de luz , servicio de teléfonos, un teatro etc.” . Esta era la cara de una sociedad que hasta ahora estaba consolidando sus poblaciones urbanas, por que su historia había sido llevada alrededor de la vida en el campo. El mismo autor nos recuerda que “Mirada en su conjunto, la economía regional, en los primeros decenios del siglo XX, descansaba básicamente sobre dos renglones productivos: el café y la ganadería” . El Huila entonces era un departamento que se mantenía en su tradición agrícola, heredada desde la colonia, en la que aun ni siquiera era incipiente los rasgos de industrialización; estos eran inexistentes.

Para complementar la visión de la producción en el departamento se nos recuerda que “desde el punto de vistas de los mercados circunscriptos al departamento, para comienzos e los años veinte, la producción agrícola resultaba variada: en su conjunto se producía plátano, yuca, maíz, arracacha, batata, trigo, tabaco, algodón, arroz, cacao, café, fríjol, papa, caña, azúcar, panela y otros productos” donde en 1925 “las pieles de res y el café tenían el mayor porcentaje de importancia” , eso si con un cultivo en ascenso en los últimos años; el arroz.

Estas condiciones de producción hacían a la economía huilense, y en especial a la neivana, particularmente dependientes frente a la importación de productos manufacturados. En 1925, por el camino real y el río de magdalena, el departamento realizaba su comercio con el interior del país, el cual consistía “principalmente, en el envió de cueros, res, café, arroz y cacao que eran los productos de mayor volumen de comercialización; en pequeñas cantidades enviaba también maderas, anís y almidón; en cuanto a la importación departamental, los principales productos adquiridos eran, sal, ferretería, quincalla, jabón para lavado, y alambre de púas; en pequeñas cantidades adquirían también: batán, cerveza, drogas, especias, espermas, gasolina, licores extranjeros, maquinaria para cañas, materiales eléctricos, petróleo, rancho, tejas metálicas y útiles de escritorio” ; A pesar de ser una economía en ascenso, era una economía que dependía fuertemente del mercado nacional. Esta es la condición que hace del transporte de mercaderías y pasajeros una de las actividades mas importantes y necesarias para el día a día de la región.

El transporte en Neiva

En un reportaje titulado La Actual Situación Del Huila En Materia De Transportes aparecido en la prensa nacional en los días de la huelga que relataremos luego, se recordaba que tres son las formas de comunicación y de abastecimiento que tenia la ciudad de Neiva en el momento: por una parte la vía terrestre que comunica Girardot-Neiva donde “El transporte por tierra a lomo de mula es mucho mas costoso que el fluvial. Mas a pesar de esto los comerciantes del sur envían sus recuas a Girardot para traer la sal y las mercaderías destinadas a poblaciones como Garzón, Altamira, Timaná y Pitalito. Pero este servicio es insuficiente por que artículos como el alambre, herramientas, maquinas, etc., han venido siempre embarcados por la comodidad y economía en el transporte”, por otra parte estaban las vías que comunicaban también por tierra al valle del cauca donde “El costo de llevada a las poblaciones del sur del Huila de los efectos adquiridos a Girardot y en bogota, ha obligado a los comerciantes de aquellas plazas a buscar las de Cali y Popayán. Desde hace algunos años, la mercancía traída por la vía de buenaventura se ha estado expendiendo en los pueblos del sur y hasta a Neiva ha llegado esa mercancía con ventaja pura de los vendedores e introductores. Pero artículos pesados, como los de hierro y algunos otros, son traídos siempre por la vía de Girardot” y por ultimo, y como ya se viene señalando en las descripciones anteriores, esta la principal vía de comunicación que es el Río Magdalena donde “a causa del deplorable estado del río magdalena en el trayecto comprendido entre Neiva y Girardot, la única navegación posible es la que se hace en champanes. Estos barcos son tripulados por diez y ocho o vente bogas a la orden de un patrón y de un contra. El tiempo de duración de cada viaje redondo, cuando el río está bajo, es de diez y seis días. Pero cuando las crecientes inundan las orillas y las playas, la demora es mayor por que se hace difícil llevar de cabestro la embarcación y en ocasiones, hay que amarrarla mientras tal inconveniente cesa. Como se comprende, toda detención implica un aumento en el precio del tonelaje de subida. Durante la crecientes de los mese pasados, artículos como la sal, que en Girardot se compra a $1 la arroba, se vendió en Neiva a $2.20 y hasta a $2.60 y en las poblaciones del sur alcanzo un precio de 25 centavos la libra” .

Las condiciones laborales de trabajo en los transportes fluviales eran en extremo inequitativas, donde no existían ningún tipo de estabilidad ni garantías legales para quienes se empleaban en ellos. En una comunicación por parte del encargado de la Gobernación del Huila dirigida a el Ministro de Industrias afirmaban que “Entre las empresas de navegación y las tripulaciones no existe aquí contrato alguno escrito ni verbal, y por consiguiente no hay obligaciones mutuas sino durante el viaje de las embarcaciones. Se trata pues de un trabajo voluntario, que pueden o no hacer los tripulantes si se aviene o no con los dueños” ; mas aun, el escritor del articulo anteriormente citado sobre la situación de transportes recuerda que “El trabajo que hacen las tripulaciones de los champanes durante la subida, es asaz penoso y si se quiere vergonzoso, tratándose de una arteria fluvial que esta en el centro del país y que con alguna atención y costo podría servir para la navegación a vapor en la época de las crecientes. Quien mire un grupo de bogas casi desnudos caminando inclinados sobre playas ardientes, bajo un sol implacable, con una cincha al pecho, de la cual va un lazo prendido a un cable que sirve para tirar la embarcación; quien considere este ejercicio brutal tienen que hacerlo durante doce o quince días, recibiendo el sol por ratos y por ratos metiéndose entre el agua, tiene que comprender que aun existe entre nosotros una forma de servidumbre que apenaría a cualquier hombre civilizado” . El surgir de ideas reivindicativas de parte de los bogas, en este ambiente tan hostil era solo cuestión de tiempo, agitación y organización.

El peregrino.

Vangiel Prifti, mejor conocido en tierras americanas como Evangelista Priftis, nació en la ciudad griega de Corfu en el año de 1886; Hijo de Salvador Prifti y Catalina Garro partió de su ciudad natal en el año de 1912 de 26 años en las oleadas migratorias de las que hicieron parte la zona sur de Europa que buscaban mejor futuro en tierras americanas atraído por en ese momento economías prosperas del cono sur del continente. Ya en Argentina, en agosto de 1912, se instala en Buenos Aires por seis mese tras lo cual partirá a la provincia de la Rioja donde estableciendo una tienda para “vender al detal todo y comprar frutos del país” con lo que sobrevivió allí hasta 1916. En ese año partió a la capital de Chile, Santiago, arribando en el mes de noviembre a partir del cual ocupara uno de los puestos en la plaza de mercado como profesión. Tras un año partirá hacia el norte del país a la ciudad costera de Antofagasta donde funda un hotel en el que labora durante 8 meses. A principios de 1918 parte hacia Bolivia llegando a La Paz en el mes de Mayo, donde tras un mes de estadía proseguiría su camino en dirección a Lima permaneciendo en la capital peruana “como tres años”. Los siguientes tres años los pasara en Ecuador donde ejercerá su profesión de comerciante, así como volverá administrar un hotel, esta ves el Hotel Jiboli en la ciudad de Guayaquil.

Es de Ecuador donde se recogen las primeras participaciones en política conocidas , ya que es invitado en diferentes ocasiones a dar conferencias en el Comité Pro Organización Obrera en Guayaquil. Así mismo es muy probable que participara en publicaciones obreras en el país, en especial en Voz del Proletario , y que asistiera a círculos rodeado de personajes con fuertes inclinaciones Marxistas y Anarquistas. Como el resto e las partidas de los países, nos es desconocido las razones de su partida (a pesar que en la declaración presentada en la diligencia afirma que siendo su objetivo final volver a Europa, Colombia le acercaba), mas no el hecho que se traslado por barco a finales del año 24 desde Guayaquil hasta Tumaco, viaje en el que casi se ahoga , luego pasando a buenaventura y Cali. Al llegar a Calí, seguramente recomendado por los sindicatos ecuatorianos, se pone en contacto con el directorio departamental socialista, y dicta tal vez la que seria su primera conferencia en Colombia en el Centro Socialista. Al parecer lo pronunciado en esta conferencia y sus posteriores participaciones en la política de la ciudad resultaron irritantes a la elite vallecaucana, a lo que el alcalde de la ciudad siguió con la petición de abandonar la ciudad por no expulsarlo. A finales de enero parte entonces hacia Bogotá, visitando centros sindicales en especial la Unión Sindical, donde tras estar tan solo 5 días se dirigió a la ciudad de Girardot. En ella además de participar en conferencias, hizo parte como secretario de la Unión Obrera de la ciudad. En estos primeros meses de estadía en Colombia, y en especial en la última ciudad, Evangelista confraternizara con el sastre Ismael Gómez, quien seguramente es uno de los que le invita a viajar a Neiva y en esta pequeña ciudad apoyar el naciente movimiento obrero que se esta gestando. Estos primeros días en Colombia le permitirán también hacerse idea de las condiciones de la lucha en Colombia hasta el punto de afirmar que “no hace un año empezó la revolución radical del obrerismo en Colombia y, sin embargo, en tan corto tiempo, las ideas libertarias se han formado” .

Al hablar de la contextura ideológica de este personaje Archila le considera como “otro caso típico de eclecticismo… al mismo tiempo que se declaraba seguidor de Marx y de Engels se sentía parte de “Todos los hijos de Anarkos”. La organizaron que impulso, la sociedad de obreros libres, era una mezcla se sociedad mutuaria y de sindicalismo libertario, con el objetivo expreso de luchar por la emancipación de la mujer, elemento poco común en el discurso político de la época” ; de hecho, en una conferencia en que participo al lado de Ignacio Torres Giraldo a propósito de la conmemoración del fallecimiento de Lenin decía de este “quiero confirmar y sostener en todas partes y en todos los terrenos que esa obra de Lenin ha sido grande, sublime y de muchos sacrificios y sinsabores” pero acto seguido afirmaba que “recordar la memoria del inolvidable apóstol Lenin y reconocer y aplaudir su obra magna y sublime, séame permitido camaradas de recordar también los nombres de otros grandes idealistas y luchadores rusos quienes con su ilustrador y tenaz propaganda han laborado y preparado el terreno para la liberación de Rusia. Estos apóstoles son León Tolstoi, Miguel Bakunine, Máximo Gorka y Pedro Kropotkine. Todos estos héroes de nuestra causa” ; Son clara muestra de sus afinidades al mismo tiempo con el pensamiento comunista (marxista leninista) pero a su ves una gran cercanía con el anarquismo. Aun son más recurrentes las alusiones a su carácter de “Idealista” y de “internacionalista” que será una de sus guías de acción al momento de generar organización obrera ya que considera que “los obreros concientes se aprestan también a ingresar a las filas de los trabajadores internacionales, y se están organizando bajo bases científicas sólidas y modernas al fin de cooperar eficazmente a la transformación de la nueva sociedad en la que sin duda alguna será una era de igualdad, fraternidad, de libertad y felicidad humana” .

El nacimiento de Solibres y La huelga en Junio.

En abril del año 1925 la Sociedad de Obreros Libres tiene su fundación en Neiva , no solo dentro de el avance de las organizaciones obreras a nivel nacional sino en especial entre aquellas de tripulantes y empleados de los servicios de transporte a todo lo largo del río Magdalena. Ya en Girardot se encontraba constituida la sociedad de tripulantes, que había protagonizado en el año 24 una huelga, ganada por parte de los trabajadores. De hecho el pliego de peticiones , que llegaría a ser el acuerdo ganado por los navieros, marcara en buena parte las exigencias que propondrían los tripulantes de champán en Neiva frente a los propietarios. EL profesor Renan Vega destaca como en 1924, esta huelga en Girardot fue liderada por estibadores bodegueros y cargueros, pidiendo aumento salarial, mejoramiento de las condiciones higiénicas y aumento de las horas de descanso, donde anota que fue obtenido lo solicitado ; Un año después se varan casi idénticamente la exigencia de estas condiciones en Neiva.

Tras la instalación queda como presidente Ismael Gómez Álvarez y como secretario al señor Ángel Maria Cano , pero desde el principio es importante la participación de el autodenominado Internacionalista, Evangelista Priftis, quien además de haber preparado una conferencia para el día de la fundación de la sociedad, utiliza los contactos que ha construido a nivel nacional para construir redes en las que se inserta la nueva organización . Entre los objetivos que se van constituyendo desde el principio para la sociedad son: la adquisición de la casa del pueblo, la construcción de una escuela laica para los hijos de los obreros y una nocturna para los obreros mayores; La constitución de una salsa de maternidad y un asilo para ancianos; EL impulso de un barrio obrero higiénico y cómodo; Constitución de centros de estudios y cultura, entre los que destaquen las bibliotecas populares; Y por ultimo, y sumamente innovador para su momento, la emancipación de la mujer y la creación de centros feministas . Además de estas aspiraciones a veces muy generales, no se quedan atrás las reivindicaciones propias de la vida laboral. En este sentido entre los días finales de mayo y los primeros días de junio, la sociedad plantea a los dueños de las embarcaciones sus inquietudes frente a los salarios recibidos, los cuales consideran injustos, y llegan acuerdos verbales con las compañías. Del 10 al 12 de Junio se suceden telegramas enviados al Ministerio de Industrias en los que la Sociedad de Obreros se queja por el incumplimiento del pacto verbal, y persuaden al Ministro de las duras condiciones alimenticias y de riesgos laborales en las que se encuentran, a lo que les responden poniendo al cargo de la situación al Gobernador del Huila .

Debido a la falta de solución de las exigencias el 15 de junio se entregan notas preventivas en las que se anuncia a las empresas la inminencia de la huelga si no se es atendido el clamor obrero, seguido de la entrega de los pliegos de reclamos el 16 de junio, ambos siendo rechazados por los empresarios quienes además de rechazar la negociación son denunciados ante la prensa nacional por violar las leyes de negociación . El camino hacia la huelga estaba cimentado, solo faltaba la declaración oficial que es dad el 19 de Junio con el cese de todas las actividades por parte de las tripulaciones de champanes, incluidos bogas, contras y patrones de embarcación . Para junio 22 ya lo obreros tienen constituida su comisión negociadora con sus respectivos voceros y delegados, a pesar de lo cual los empresarios niegan cualquier capacidad representativa de esta afirmando “en esta ciudad no existe ninguna sociedad de obreros libres, y que los que se han dirigido … amparados con ese nombre, son unos tres individuos sin profesión ni oficio ni representación de ninguna clase, que les hacen creer a las tripulaciones, por medio de conferencias que les dictan en juntas privadas, que ellos son sus jefes y verdaderos defensores” . De la intransigencia mostrada solo se podría esperar una larga huelga a vivir.

El pliego exigido por los trabajadores estaba constituido por reivindicaciones de tipo salarial (aumento y extras), garantías logísticas de trabajo (alimentación, distribución de herramientas por parte de empresas), Sistemas de riesgos profesionales, seguro colectivo de vida, reconocimiento de la organización obrera y respeto de las actividades propias de los obreros . El mismo hecho que fuera un pliego tan variado, pero además con tantas reclamaciones que les costarían a los propietarios parte de sus ganancias hizo que la negociación fuera imposible, a tal punto que para el 30 de Junio el ministro de Industrias decide intervenir dando 8 días de plazo para la resolución del conflicto mediante la negociación .

El primero de julio se llevara acabo la ofensiva de parte de los empleadores y del mismo gobierno, se toman presos tras allanamiento de sus moradas a Ismael Gómez Álvarez, Ángel Maria Cano y a Evangelista Priftis, lo que generara manifestaciones de protesta por parte de los trabajadores. Tras el arresto de los sindicalistas, el 2 de julio los Empresarios por medio del gobernador del Huila informan al ministro de hacienda de su actitud de volver a operar con condiciones previas al paro, llaman entonces a la vuelta a la normalidad de la mano de la coerción que se ha dado sobre la Sociedad de Obreros libres. Pero los afiliados antes de dejarse escarnecer deciden mantener la huelga ahora con un punto más en el pliego: La libertad inmediata de sus compañeros injustamente en la cárcel. Esta será la campaña que se seguirá, siendo los mismos presos actores de la huelga cuando el 10 de julio envían un telegrama dirigido a la opinión nacional que rezaba:”Presos desde 1 de Julio, Solicitan solución de huelga por leyes y libertad. Evangelista Priftis, Ismael Gómez, Ángel Maria Cano” .

Pronto el brazo lo dan a torcer los empresarios, las perdidas causadas por una huelga que esta a una semana de completar un mes y la integridad cohesionada de los obreros no dejando que la huelga se cayera hacen que el 13 de julio las compañías acepten el pliego de peticiones y se deje libres a Gómez y Cano, mas no a Priftis. En telegrama enviado por la Sociedad de obreros libres a la Unión Sindical en Bogota recuerdan que “acaban de poner en libertad incondicional a presidente y secretario de la sociedad. Continúa en prisión el camarada Priftis. Soliciten de la comisaría 7ma su libertad o su remisión a esta. Solucionose conflicto adquiriendo triunfo completo prueba esto reclamo no era injusto ni pretencioso. Con disciplina, resistencia pasiva, obrerismo vencerá todo obstáculo preséntele nuestra causa… Felicitémonos” . Pero llegar a este acuerdo no era solo cuestión de voluntad, la base sobre la que cimentó el acuerdo es el aumento de las tarifas de transporte, autorizado por el gobierno nacional, que les permitía a los empresarios aumentar los salarios sin que dejaran de percibir las ganancias que antes tenían. Seguramente sin esta intervención del ministerio de industrias la solución a la huelga no hubiera llegado. Una ves lo obreros ganaron la pelea ya se podía leer en la prensa nacional: “hoy a las 6 de la mañana se inicio el servicio en Neiva” .

La expulsión.

Con la huelga ganada, el movimiento de tripulantes solo ha obtenido una derrota, aun en la cárcel se encuentra el propagandista Europeo. Su situación es grave, se le acusa de ingresar ilegalmente al país y no tener sus papeles en regla. Por su parte el se defiende diciendo que con la carta que la embajada griega le ha dado confirmando su nacionalidad es suficiente. Los siguientes meses serán para el de desesperación y espera en la cárcel. Mientras tanto una comisión encargada del estudio de su caso, designada por el ministerio de interior, emitirá un concepto de expulsión por ingreso sin pasaporte y por infringir la ley 48 de 1920 . La suerte esta echada, y la opinión pública nacional anda interesada en la expulsión que en estos días de un extranjero más extravagante aun, Silvestre Sawinsky, quien de Nacionalidad rusa es sindicado por comunista y pro-bolchevique. En los pocos artículos de opinión que aparece nuestro griego es acompañado por el ruso, y es especial una defensa publica en la que se dice “que es absolutamente deshonroso para el país, y lo coloca al nivel de una tribu antropófaga, el hecho de expulsar a los señores Sawinsky y Priftis sin que hayan cometido ningún delito penado por las leyes preexistentes” .

A pesar de la vehemente defensa de este columnista, el 18 de octubre sale de la cárcel de Neiva bajo seguridad para ir hacia Cali, donde llega el 26 de octubre , parta seguir hacia el puerto de buenaventura, a donde arribará el 14 de noviembre . El gobierno colombiano esta dispuesto completamente a expulsarlo del país, pero para estas alturas el problema es quien acepte a un deportado por las razones políticas del nivel de Evangelista. A finales de diciembre tratan de montarlo en un braco hacia Guayaquil, Ecuador, pero el gobierno de este país pone algunos problemas por el visado . A pesar de estos inconvenientes entre los finales de diciembre y los primeros días del año 1926 es finalmente deportado con ruta el ecuador el militante internacionalista, al fin, para el 13 de enero le informaban desde Cali al despacho del ministro de Gobierno: “Fue embarcado hace varios días para guayaquil” .

La huella de Vangiel en Colombia.

Lo último que sabemos de la vida de nuestro personaje es que a pocos mese de llegar al Ecuador, ya esta de nuevo involucrado en la política, muy seguramente acogido por sus viejos amigos. Participa en mayo de 1926 en el congreso fundacional del Partido Socialista Ecuatoriano, y termina siendo delegado para hacer parte del primer consejo ejecutivo central . El viejo militante no podía quedarse quieto. Después de ello, el rastro que le seguimos se pierde.

Entender la influencia de Evangelista Priftis en la sociedad colombiana tiene que verse en dos sentidos: Primero es de notar el círculo social en el cual el Griego se movió desde el principio de su estadía en Colombia. Cartas con la crema y nata del activismo nacional, nos indican un nivel de relación eficaz y fluido. Lo que si no podemos responder aun es a razón de que se construyen estas filiaciones de militancia o de amistad tan fuertes, es posible, y es solo una hipótesis, que su papel en la organización obrera ecuatoriana le halla dado espacios de encuentro con otros militantes de otros países, así como es posible que las cartas de presentación que traía desde Ecuador hallan ayudado a acelerar su relación. El hecho es que esta relacionado con Ignacio Torres Giraldo , que en esta época de la mano de Mahecha y Maria Cano eran los activistas sindicales y propagandistas más importantes del país. Así mismo tendrá comunicación con Luís A. Rozo , destacado protagonista del II Congreso Obrero que se llevara a cabo también en 1925; Con Juan de Dios Romero, director de el periódico El Socialista que además publicara artículos de Priftis , con sociedades como la Unión Sindical en bogota, el centro socialista en Cali, en fin, en los pocos meses de su estadía logró construir una red de comunicaciones con la crema y nata de el movimiento obrero colombiano, por lo tanto tuvo la oportunidad de compartir su ideología a lo largo del país, influenciando desde su visión “ecléctica” internacionalista e informando a los “camaradas” de las situaciones por fuera de las fronteras colombianas.

En segundo sentido, es clara la influencia de Evangelista en la organización y movilización de la clase obrera en tierras Huilenses, no solo con la conferencia dada en abril del 25, sino con los consejos, conspiraciones y acciones en las que estando involucrado lo llevaron a ser tachado no en vano como uno de los lideres de la huelga, ser arrestado y finalmente deportado por su participación activa y enriquecedora. A pesar de que para los historiadores del movimiento obrero el año 1925 solo es importante como un año de transición entre la gran huelga de Barranca en 1924 y el surgimiento del Partido Socialista Revolucionario en el así como ser referencia por que en este año se llevo a cabo el II congreso obrero, debemos resaltar que este año es de importancia por huelgas como la protagonizada en los meses de junio y julio en Neiva que tuvo una gran valor para la configuración regional del movimiento obrero, ya que la Sociedad de Obreros libres era la consolidación de la sindicalización en el alto magdalena, que ya había comenzado con los obreros en Girardot. Movimiento desarrollado en varias otras huelgas llevadas a cabo en estos años por los transportadores del magdalena .

Por las razones anteriormente expuestas, es indudable la importancia para la región y en cierta parte también para el país, la corta estadía del griego Evangelista Priftis, quien puso su grano de arena para aportar a la emancipación del proletariado en Colombia, en la vía de emancipación internacional de los trabajadores, tan urgente en esos días… tan urgente ahora.

Conclusiones Generales.

Al reconstruir la historia de estos dos personajes hemos podido ver como en Colombia, a pesar de que no hubo migración masiva, si se dio una migración de ideas y pensamientos que marca la vida de ciertas personas, tanto colombianas como de fuera del país. La migración a Colombia no solo tubo repercusiones para los colombianos, sino vimos como en el pensamiento de Reclus hizo parte de su formación intelectual, y no seria tan descabellado que algunas de sus ideas anarquistas hallan surgido de la reflexión que tubo gracias a su intento fallido de colonia agrícola.

Por otra parte podemos observar con el caso de Priftis como la sociedad colombiana se ve moldeada en uno de sus territorios, por al influencia de las ideas que este emigrante trae desde fuera, y su legado se vera mas allá de su apartida, ya que la organización de marineros del alto magdalena se vera como protagonista de varios sucesos posteriores a la fecha relacionada en este ensayo.

Con estos dos casos podemos afirmar que las ideas extranjeras en Colombia no solo han sido influencia para la elite sino también para sectores populares, pero a su vez, que la migración se da en doble vía, y que así como importamos ideologías, nuestro territorio genera reflexiones que enriquecen las ideologías de extranjeros.

Ya será cuestión de próximas investigaciones el indagar si estas implicaciones en algunos personajes se replican y así poder hacer una generalización mas contundente.


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• Vega cantor, Renan; Gente muy rebelde, Tomo I, Enclaves, transportes y protestas obreras; Ediciones pensamiento critico; Bogota; 2002
• Huellas del movimiento social en el huila durante el siglo XX; Ananías Osorio Valenzuela, en Historia General del Huila; Volumen 3; Academia Huilense de historia; Colombia; 1996.
• Muños, Leonardo; Testimonio de lucha; Corporación editora nacional; Quito; 1988; pg
• Tovar Zambrano, Bernardo; La economía huilense entre la Tradición y la modernidad (1900-1960). En: Historia General del Huila; Volumen 3; Academia Huilense de historia; Colombia; 1996, pg 99.
• Vega cantor, Renan; Gente muy rebelde, Tomo I, Enclaves, transportes y protestas obreras; Ediciones pensamiento critico; Bogota; 2002; pg 422-423
• Muños, Leonardo; Testimonio de lucha; Corporación editora nacional; Quito; 1988; pg 14

Version preliminar de capitulo sobre anarcosindicalismo.


Esta es la primera version de el capítulo sobre movilización popular en las tres primeras decadas del siglo XX que acompaña la investgación sobre anarcosindicalismo en esa epoca en Colombia. Para mas informacion visiten www.cilep.8m.com, pero por ahora va mi parte….

La Movilización Popular Y Las Experiencias Políticas Subalternas.

En la presente sección se describen los procesos de movilización y de politización de los sectores populares en el periodo, haciendo la revisión de los momentos coyunturales de organización y movilización más característicos. Así mismo se tendrá en cuenta la participación de discursos, actores y organizaciones que impulsaron la movilización con fines políticos desde los espacios obreros y artesanales. Sin duda, es un recorrido arriesgado en la medida que se tienen que escoger algunos de los acontecimientos para tratar de construir un hilo narrativo, pero es necesario advertir al lector que para la complejidad del periodo y el espacio analizado, solo los hitos relatados son una muestra de la gran variedad de acontecimientos que entrelazaron este periodo como uno reconocido por sus altos grados de movilización y rebeldía popular.
Antes de entrar en el periodo, es necesario recordar algunas de las referencias fundamentales para comprender el grado de movilización en el siglo XX. La última década del siglo XIX estuvo marcada especialmente por la participación de los artesanos y obreros en las luchas populares; Cabe recordar el motín en Bogotá del año 93 resultado de artículos de prensa intolerantes con los artesanos, a los que estos respondieron con el asedio y quema de los, por ellos, culpables . Un año seguido se dio la “conspiración artesanal de 1894” con fines tímidamente revolucionarios .
Los primeros años del siglo XX estuvieron marcados por el estado policial implantado con la regeneración y el caos causado por la guerra de los mil días. Este ambiente es precisamente el que permite la dictadura de Reyes, que terminaría en 1909 con una serie de manifestaciones antiimperialistas llevadas a cabo contra el tratado de reconocimiento de la independencia de Panamá. Pero el sentimiento antiimperialista no se perdió con la ida de Reyes; El año siguiente fueron famosas las manifestaciones contra la administración del tranvía en Bogota, que resultaron con la nacionalización del mismo.
Es alrededor de estos años que, como ya se describió en un capitulo anterior, se da una articulación mucho más eficiente al mercado internacional en especial con la economía cafetera de exportación y la consolidación de enclaves de empresas extranjeras como fue el caso del banano y el petróleo, donde alrededor de estos sectores surgirán paulatinamente las primeras experiencias asalariadas. En especial en la primera década se dio esta organización en los puertos del Caribe, y en el transporte, tanto el fluvial a lo largo del Magdalena como el férreo a lo largo del país.
Además de estas tendencias es necesario recordar que la tradición de organización popular viene de una honda senda marcada por las organizaciones artesanales en el siglo XIX , quienes también en las primeras décadas jugaron un papel importante como aglutinadoras base organizativa sobre la que se crearan varios de los sindicatos en el resto de las décadas por venir.
No es de extrañar entonces que de este siglo se tiene razón en 1910 de las primeras huelgas de braceros portuarios, de transportes y obreros de la construcción desde Calamar hasta Barranquilla, además que de crecimiento en las ciudades como Bogota, Medellín y Cali de las organizaciones de artesanos y trabajadores.
Pero no será sino hasta la finalización de esta década que se vendrá la gran ola huelguística siendo reconocida que “la primera serie de grandes huelgas en la historia del país se limito a los puertos de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta” en enero de 1918, año en el que además los trabajadores bananeros presentaron uno de los primeros pliegos de peticiones a la United Fruit Company sin recibir ningún resultado.
Esta va a ser el inicio de un ciclo huelguístico que hará de esta década reconocida como la de la entrada formal de la lucha de los asalariados. A continuación se presenta una relación del número de huelgas vividas durante estos diez años.
Huelgas en la década del Veinte
1919 1920 1921 1922 1923 1924 1925 1926 1927 1928 1929
15 31 9 4 8 18 15 15 10 10 6

En este ambiente de lucha creció paulatinamente el movimiento sindical, siendo de especial consideración la creación en Bogotá de la Confederación de Acción Social, vinculada a la ideología conservadora, pero pronto atenta a enfilarse en la defensa del obrerismo como política de acción.
Así mismo al inicio del año 1919 se vivió la convocatoria por parte del Sindicato Central Obrero, dos años antes creado, del primer congreso obrero al que asistieron tanto sociedades mutuales como los recientemente fundados sindicatos. Dentro de sus declaraciones resalta la clara determinación a rechazar los partidos tradicionales al punto de recomendar a los obreros la abstención electoral “mientras no hubiera candidatos propios del obrerismo” . Este primer esfuerzo de organización impulso la creación de más y más organizaciones, viéndose logrado este objetivo con la creación de sindicatos de sastres, zapateros, carpinteros y ebanistas.
Pero la organización no solo se crea para la afiliación en si misma, sino también se vio la dinámica de protesta organizada. Es a propósito de la firma de un decreto en 1919 por parte del presidente Suárez, que autorizaba la compra de uniformes para el ejercito en el exterior, que en marzo se generó una movilización que terminó en disturbios dando al movimiento obrero los primeros mártires de mano de las fuerzas militares.
Movilización se vio también a final del año 1919 a partir de una petición de aumento salarial de los ferrocarrileros de Girardot, la sociedad Ferroviaria Nacional, que agrupaba a trabajadores del tranvía en Bogotá ferrocarrileros de la sabana del norte y del sur, lanzo un paro que prontamente fue secundado por algunos gremios en la capital y que mostró este primer gran momento de ebullición de la solidaridad obrera.
Esta distinta movilización y organización no estaba cargada únicamente de la respuesta de los obreros y artesanos a la agudización de las condiciones sociales, sino también vino acompañada de una fuerte influencia de ideas políticas de corte radical. Ya desde el siglo XIX se había visto el influjo de ideas socialistas en Colombia, pero es tan solo hasta este momento que el socialismo difundido a nivel nacional logró coordinarse y plantearse, en el marco del congreso nacional obrero, hacer una asamblea socialista que logro gestar el primer partido socialista de la historia del país. Su vida efímera estuvo marcada no solo por la generación de propaganda y agitación de su ideología, sino la presentación de candidatos a las elecciones regionales. Una ves los liberales recogieron muchas de las reivindicaciones que había postulado el partido lograron vincular a varios de sus adherentes concluyendo con esto la corta vida del partido independiente.
Ejemplo de ello se dio en las elecciones del 21 presidenciales, donde el partido liberal busco ganar influencia y adscripción en las nacientes organizaciones obreras, de lo que lograran apoyo para la candidatura presidencial de Benjamín Herrera de parte del Sindicato Central Obrero, así como “los socialistas de Girardot y Medellín apoyaron la candidatura” .
A pesar de ello, las ideas socialistas, y ahora renovadamente comunistas, siguieron teniendo cabida en las organizaciones e individualidades obreras. En 1923 se identificaron núcleos de estudio marxista, entre los que apareció la figura mítica del exiliado ruso Silvestre Savitski, y activista que se reivindicaron comunista como Ángel Maria Cano, líder de Girardot y Luís Tejada quien ya en este año llamaba desde las páginas del espectador a la creación de un congreso obrero.
Este congreso fue convocado nuevamente por el Sindicato Central obrero en 1924, instaurándose el 1º de mayo, el que sirvió para que algunos militantes socialistas se reunieran en un Congreso socialista, que renegó del anterior partido socialista, declarándose como “Primer Congreso Comunista de Colombia y adoptaron 21 condiciones que la Internacional Comunista” . Ya en estas primeras reuniones nacionales resalto uno de los que iba a ser protagonista de los sucesos de los próximos años: Raúl Eduardo Mahecha.
A finales de 1924 se decreto la huelga en la Tropical Oil Company, liderada por la Sociedad Obrera de Barrancabermeja, de la que Mahecha era la cabeza, por mejores sueldos y condiciones de trabajo, y tras ser estas últimas prometidas a mejorar se desmovilizo la protesta. Aun así tres años después siendo aun precarias las condiciones de trabajo, los obreros decidieron irse nuevamente irse a la huelga. Tras una fuerte postura de los trabajadores en mantener la huelga el gobierno intervino encarcelando a los principales líderes, entre ellos Mahecha, y volviendo un problema de orden público la huelga solucionándolo con bota y fusil (resultados algunos muertos y heridos).
Son las incesantes acciones de varios de los militantes de izquierda en esta serie de huelgas mediante la propaganda y agitación a nivel nacional las que les permiten las bases para que en el año 1926 crear el Partido Socialista Revolucionario , el cual estará involucrado en los principales acontecimientos de los siguientes años de esta década. Este partido trato de recoger la anterior tradición de los socialistas, pero también integro en sus filas a libertarios y liberales que unidos siguieran la intención de transformación social del país. Resultado de esta coordinación política se hará más efectiva la agitación nacional, siendo famosas las giras realizadas por varios lugares del territorio de diferentes militantes del partido, en especial la conocida como la flor del trabajo, Maria Cano, el ilustre Ignacio Torres Giraldo, y el ya conocido por su Irreverencia Raúl Eduardo Mahecha.
Resultado de esta acción política y del incansable trabajo organizativo de ellos y muchos más militantes de la causa revolucionaria se desencadenaron acontecimientos a finales de la década que marcarían profundamente la historia de allí en adelante siendo uno de ellos ,sin duda, la huelga más amargamente celebre de nuestra historia que culminó con el recordado suceso de las bananeras.
Desde la llegada de la United Fruit Company al país, las relaciones establecidas entre la empresa y sus empleados estuvo recubierta de altos grados de explotación acompañados de una situación de vinculación que más allá de lo laboral que determinó las relaciones de vivienda, de consumo y coacción político administrativa que fueron determinadas por las necesidades y exigencias de la patronal. Por ello es que no resultó extraño que desde el principio los obreros de forma desorganizada pusiesen en evidencia su inconformidad frente a tal injusticia. Pero fue esta última huelga, la de 1928, la que demostró unos niveles de organización y planeación tal que logro constituir las condiciones de lucha que generó no solo una férrea movilización sino una contundente permanencia de la postura de paro por parte de los huelguistas.
El eje principal de las reivindicaciones, sin desconocer las exigencias de salario y condiciones de trabajo, fue la búsqueda de contratación ya que ni siquiera se reconocía a los trabajadores empleados con la United sino se vinculaban por medio de contratistas. Tras la intransigencia de la empresa y la alineación gubernamental con ellos, el movimiento no solo mantuvo sus exigencias sino comenzó a utilizar medidas aun más radicales como las del sabotaje. Tras la negativa sistemática de la compañía a ceder, y la resistencia comprobada de los trabajadores a ello, el gobierno decidió asumir la situación como una cuestión de orden público con las consecuencias fatídicas acontecidas en la madrugada del 6 de diciembre, dejando para la historia una masacre que aun no termina de contar el número de los asesinados caídos .
Tras los sucesos de las bananeras el PSR decide que la vía al poder esta atravesada por la necesidad de un proceso de insurrección nacional que fue planeado por medio de un Comité Central Conspirativo que se encargo de organizar obreros que dieran asaltos en cuarteles y centros de poder. Este plan tenía como objetivo una revuelta nacional, pero tras la cancelación de la mayoría de alzamientos, sucedieron tan solo los hechos de revueltas locales como la conocida con el nombre de los bolcheviques del Líbano y acciones en los pueblos de san Vicente- , La Gómez
Esta larga primera treintena de años culminan con otra de las más fuertes jornadas de movilización acontecida en el mes de junio de 1929 . Los últimos años de la hegemonía conservadora estuvieron caracterizados por un alto nivel de clientelismo, y la administración de Bogota no se quedó atrás; la elección de los últimos alcaldes se había caracterizado por responder a los intereses de una pequeña “rosca” de políticos tradicionales, pero como excepción de la regla este año vio la actuación de un alcalde que no siguió las lógicas de clientela.
Como a los manzanillos bogotanos esto no les convenía, presionaron a la administración nacional a su destitución y designación de uno de los suyos. La destitución de este alcalde produjo una suerte de descontento popular materializado en las jornadas de movilización en los primeros días de junio de 1929 donde, como ya era usual, el gobierno decidió asumir esta manifestación como una cuestión que atentaba el orden publico tratándola de controlar mediante ejercito y policía con la fatídica consecuencia de la muerte del que seria el primer mártir del movimiento estudiantil colombiano: Gonzalo Bravo Pérez..
Estos sucesos fueron prácticamente la gota que reboso la copa de la mala reputación que mantuvieron los conservadores en los últimos años frente a los sectores populares, mala reputación que fue aprovechada hábilmente por el partido liberal quien hizo sentir su influencia no solo ganado las elecciones presidenciales sino abriendo una nueva etapa del movimiento obrero y popular que intentara canalizar a través de su partido y su administración todo el descontento y movilización popular de estas tres décadas.

Reseña del libro Costumbres en Comun de Thompson.

Thompson E. P.; Costumbres en común; Crítica; 1995

El capitulo I, Introducción: costumbre y cultura, es el lugar donde el autor plantea que “la conciencia de la costumbre y los usos consuetudinarios eran especialmente fuertes en el siglo XVII: de hecho, algunas “costumbres” eran inventos recientes y, en realidad, constituían la reivindicación de nuevos derechos” (13). Esta costumbre diferente a la tradición “era un campo de cambio y de contienda, una palestra en la que intereses opuestos hacían reclamaciones contrarias” (18). Esta costumbre, que era el vestido de la retórica plebeya, no era independiente de las influencias externas ya que esta en constante comunicación con la cultura “patricia”. Es enfático al plantear que otro de los rasgos que le generan un interés personal es “la prioridad que en ciertos campos se da a las sanciones, intercambios y motivaciones«no económicos» frente a las directas y monetarias”(24) Eje que será el centro de su discusión de la economía moral.

En el capitulo II, Patricios y plebeyos, va ir desglosando un poco de estas identidades diferentes que van constituyendo costumbres y culturas diferentes; Para esto pasara a hacer un examen de lo que denomina paternal de las relaciones sociales en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII, planteando que el paternalismo no es la característica desde la cual pueda simplemente definirse la relación entre las clases; lo segundo son las implicaciones del dinero en la constitución de las protocolases, en especial en la constitución de las oligarquías y clases parasitarias. Seguido a esto señala la transformaron que esta operando en términos laborales en donde “la subordinación se esta transformando en negociación (si bien entre partes sumamente desiguales)” (52) y esto especialmente por el procesa de liberación de la mano de obra y su sucesiva venta. Para poder concluir la relación el autor plantea que “el análisis nos permite ver que el control de la clase domínate en el siglo XVIII se hallaba localizado principalmente en una hegemonía cultural y solo de forma secundaria en una expresión de poder económico o físico (militar). Decir que era cultural no equivale a decir que era inmaterial, demasiado frágil para analizarlo, insustancial. Definir el control en términos de hegemonía cultural no significa abandonar los intentos de analizarlo, sino prepararse para el análisis en los puntos en los cuales debería hacerse: en las imágenes del poder y autoridad, las mentalidades populares de subordinación”(58). Parte de esta descripción significa entender la autoridad que se construye espiritualmente por lo que entra a evaluar el autor el papel de la iglesia y el creciente materialismo artesano.

Para finalizar el capitulo el autor revisa varias de las expresiones de teatro y contra teatro, las cartas anónimas, entre otras, características todas ellas que le permiten hablar de una sociedad en que existe conflicto, este argumento en contra de los intentos de otros historiadores de identificar una sociedad de una sola clase. Plantea mas bien que es una sociedad con antagonistas irreconciliables y entre ellos grupos de clases medias “vinculados por líneas de dependencia magnética a los poderosos o, en ocasiones, escondiendo sus rostros en una acción común con la multitud”(91). En este sentido el autor propone que la “hegemonía pudo haber definido los limites externos de lo que era políticamente y socialmente practicable y, por ello, influir sobre las formas de lo practicado: ofrecía el armazón desnudo de una estructura de relaciones de dominio y subordinación, pero dentro del trazado arquitectónico podían montarse muchas distintas escenas y desarrollarse dramas diversos” (105).
El capitulo IV, La Economía «moral» de la multitud en la Inglaterra del siglo XVIII, plantea, a partir del análisis de los motines en la Inglaterra del siglo XVIII, un análisis de las motivaciones y finalidades planteadas desde sus participantes. Estas acciones populares señala el autor estaban enmarcadas en nociones legitimadoras por parte del pueblo, es decir, “operaban dentro de un consenso popular en cuanto a que practicas eran legitimas y cuales ilegitimas en la comercialización, en la elaboración del pan, etc. Esto estaba a su vez basado en una visión tradicional consecuente de las normas y obligaciones sociales, de las funciones propias de los distintos sectores dentro de la comunidad que, tomadas en conjunto, puede decirse que constituyen la economía moral de los pobres” (216). En este sentido el autor defenderá esta tesis al ver los diferentes acontecimientos que se fueron dando a propósito de la producción comercialización y consumo del pan, con lo que demuestra como las tensiones que surgen están amparadas en esta filosofía popular.

Esta postura popular la estudia el autor en contraposición con la economía política liberal para observar los diferentes matices de que es efecto. Por esto mismo va siguiendo los diferentes motines, y entre ellos las caras de sus actores, construyendo modelos alternativos de explicación este tipo de economía “mucho más complejo que el que se puede explicar satisfactoriamente por un encuentro cara a cara entre el populacho y molineros determinados, comerciantes o panaderos. Es necesario dibujar una imagen mas amplia de las acciones de la multitud” (254). Para concluir el articulo el autor plantea que “la muerte de la economía moral de abastecimiento tardo tanto en consumarse como la muerte de la intervención paternalista en la industria y el comercio. El consumidor defendió sus viejas nociones de derecho con la misma tenacidad que (quizás el mismo hombre en otro papel) defendió su situación profesional como artesano”(287).

Por ultimo, el capitulo denominado La Economía Moral Revisada es, como su nombre lo adelanta, una revisión los principales desarrollos tanto proposititos como críticos generados por al categoría acuñada en el anterior capitulo; Primero el autor hace una interesante interpretación sobre algunas de las criticas que le han hecho donde plantea que “quedan todavía algunos positivistas ineducables que, mas que discrepar de las conclusiones de los historiadores sociales, desean rechazar sus preguntas” (297). Teniendo en cuenta esta crítica, el autor planteara oros de los rasgos que han caracterizado la discusión: El debate frente a las diferentes formas de motines y otras alternativas a la protesta; La discusión que esta latente con la economía clásica y en especial con Adam Smith, recordando como su influencia no solo fue teórica sino impregnada en la practica de gobierno ingles, en especial en los lugares de gobernación colonial (Léase, india y Birmania); La economía moral además de economía como practica política, y esto se ve demostrado en los niveles de acción en este campo de los motines; El papel que interpretan las mujeres en los motines, defendiendo que no se puede construir un patrón sexista desde el cual leer la totalidad de los motines.

Para finalizar este articulo el autor propone mas aportes en la descripción de lo que es la economía moral, planteando “no es solo que existe un conjunto identificable de creencias, usos, y formas asociadas con la comercialización de alimentos en tiempos de escasez, a los cuales conviene unir bajo una expresión común, sino que las emociones profundas que despierta la escasez, las exigencias que la multitud hacia a las autoridades en tales crisis y la indignación provocada por el agiotaje en las instituciones de emergencia que representaban una amenaza para la vida comunicaban una «obligación moral» particular de protestar. Todo esto, formando un conjunto, es lo que yo entiendo por economía moral” (380).
Estos cuatro artículos extractados el libro reseñado son, a pesar e su corta extensión, una gran muestra de lo que será ese delicioso picante del marxismo cultural británico, que se levanto orgullosamente frente a la desafiante ortodoxia no solo continental sino también en la misma Inglaterra. No solo es de manera metodológica de excelente elaboración, sino que permite abrir una brecha de análisis dentro del estudio de la subalternidad pensando la realidad material de estos, pero entendiéndola en las construcciones ideológicas propias de los movimientos.
Este precisamente es una de las aperturas que da al análisis, por que no solo desmiente el hecho de que los pobres no construyen una propia racionalidad económica (advirtiendo que lo de racional es una palabra complicada), sino que demuestra como las practicas de las revueltas populares no son sino una parte que expresa los diferentes rasgos de la mentalidad. Esta mentalidad se muestra como una que no puede ponerse en el plano con los mismos valores con que se mide la mentalidad racional capitalista, es decir la que tanto defiende Adam Smith y compañía, sino que estructura propias identidades frente a la interpretación del mundo del antagonismo social en que viven. Es interesante como en este sentido, al afirmar que la economía moral también es una expresión política, el autor demuestra como en las manifestaciones populares está todo el germen de una teoría popular de estado, y esto lo afirmo por que a pesar de que no es explicito al decirlo, al hablar del paternalismo el si va planteando que los sectores populares no son tan pasivos. Esto es lo que me hace pensar que allí hay este germen; seria necesario en otros casos esbozar estos esquemas para así hacerlos evidentes.

La economía moral entonces esta presentada como una herramienta de análisis de la visión económica de los subalternos frente a sus antagónicos, y es esta interpretación la que me permite asegurar que en la historia de la humanidad deben de haber existido más de una experiencia en función de estas relaciones, y el análisis de la historia entonces debería atender en parte a la reconstrucción de estos esquemas; Digo esto por que podría plantearse, a modo de ejemplo, que la practica de los individuos en la sociedad colonial de la Nueva Granada tiene diferentes practicas económicas y políticas que están fuera de racionalidades del tipo costo beneficio, que ponen en evidencia formas de relación de este momento especifico de la lucha de clases (?) en la historia.

Pero otra de las cosas súper interesantes del análisis de el autor, es que retomando la discusión planteada por Gramsci, recoge el modelo de hegemonía para atender a una de las expresiones de estas luchas de clases. Nos muestra como al hegemonía cultural permite generar un nivel de control y consenso, pero más importante aun, es que plantea la necesidad de entender la lucha de clases en ese momento sin medirla de forma teleológica con la lucha de los artesanos o de los proletarios que vendrían después: en palabras del autor “este proceso no tiene nada de determinado ni automático” (105). Si bien plantea que la economía moral se transformaría con el tiempo y desaparecería en parte con el aparecimiento de ideologías de izquierda (como el Owenismo), le da gran importancia a las particularidades que genero por si misma. Eso me parece un gran acierto.
Por ultimo, me parece que este es el tipo de materialismo es el que sirve a los historiadores para hacer historia de los de abajo, y en parte creo esto por que tiendo a estar personalmente a gusto con sus afirmaciones, en especial la siguiente, con la que me gustaría cerrar esta reseña: “si empleamos la terminología de clase, entonces la «economía moral», según esta definición, puede ocuparse de la forma en que se negocian las relaciones entre las clases. Muestra como la hegemonía no se impone (o se discute) sencillamente, sino que se articula en el trato cotidiano de una comunidad y solo puede sostenerse por medio de la concesión y el patronazgo (en los buenos tiempos), por medio, al menos de los gestos de protección en los malos ” (387-388) .

De la lucha por la libertad a la dictadura del carisma.

Un acercamiento a la situación del movimiento anarquista en la epoca de ascenso de la dictadura peronista. Un análisis de la historia Argentina desde el estudio de la participacion politica de los obreros en las primeras décadas de siglo XX.

De La Lucha Por La Libertad A La Dictadura Del Carisma.
Apuntes explicativos de la presencia anarquista en la Argentina pre-peronista.
El siguiente ensayo parte de la necesidad personal de entender las condiciones en que el movimiento anarquista en Argentina paso de ser la línea hegemónica dentro del movimiento obrero y social de este país a finales de siglo XIX, a ser un actor casi inexistente en la dictadura peronista. Parte de esta indagación tiene que ver con las transformaciones en las prácticas organizativas obreras, pero a su vez con la asunción de nuevas ideologías que relegaron al anarquismo del lugar que tenia dentro de los círculos obreros, hasta el surgimiento del apoyo a perón desde los mismos trabajadores. Esta transformación en el mundo obrero, también es una evolución de los sectores populares que van identificándose con nuevos imaginarios sociales y a su vez con nuevas y diversas prácticas políticas.
Este ensayo por lo tanto tratará de identificar la prehistoria de estos movimientos sociales, y en particular, tratara seguir la huella del pensamiento anarquista en ellos, buscando algunas explicaciones que nos permitan entender la práctica desaparición de esta ideología en la organización y movilización obrera, sectores que luego apoyarían y sostendría la subida del coronel Perón al poder presidencial. Por estas razone es que se tratará abordar en especial lo acontecido en la década de los treintas, ya que el análisis de este momento histórico nos puede permitir entender que paso entre el gran momento que vivía aun el anarquismo en los veintes, a su practica desaparición en los cuarentas con la venida de Perón.
El ensayo estará dividido en tres partes; Primero una breve reseña de lo que fue el movimiento anarquista en Argentina en su época de oro llevando la historia hasta los treintas. En un segundo momento se presentaran algunos argumentos descriptivos que pueden identificar ciertas condiciones de la transición del anarquismo, haciendo especial énfasis en dos interpretaciones historiográficas que dan elementos para responder la pregunta de que paso con el anarquismo durante al década del 20 y del 30; y por ultimo se intentara generar algunas conclusiones a propósito de la pregunta de ¿Qué paso con los anarquistas antes del asenso de Perón al poder?
Los antecedentes del Anarquismo.
La llegada del pensamiento anarquista se dio en la Argentina contemporánea con el proceso de migración europea hacia el país[1]; desde 1880 se encuentran registros de grupos asociados con sectores de la internacional allegados a Bakunin, y en especial para la década del 90 resulta importante a la acción política y organizativa de uno de los padres del anarquismo, Malatesta, quien dejara en el ambiente la necesidad de integrar el anarquismo con las luchas sociales, en especial las obreras. Este espíritu se materializara con la conformación de organizaciones anarquistas en los años finales de la década de los noventas[2] y el nacimiento de lo que seria la prensa anarquista por excelencia, el periódico La protesta. Con la venida de la organización gremial se generaron las primeras organizaciones nacionales, que desde el principio tuvieron fuerte presencia anarquista: La Federación Obrera Argentina, pero en especial su sucesora La federación Obrera Regional Argentina (FORA)[3].
El año de 1905 será el año de consolidación de la presencia anarquista en esta organización, consolidándose su hegemonía con la declaración del congreso realizado este año en el que se afirmaba que “El V Congreso de la F. O. R. A., consecuente con los principios filosóficos que han dado razón de ser a las organizaciones de las Federaciones Obreras, declara: que aprueba y recomienda a todos los adherentes la propaganda e ilustración más amplia en el sentido de inculcar a los obreros los principios económicos filosóficos del COMUNISMO ANARQUICO. Esta educación impidiendo que se detenga en la conquista de las ocho horas, les llevará a su completa emancipación y por consiguiente, a la evolución social que se persigue.”[4].
Esta consolidación ideologiaza se da de la mano del fortalecimiento en la movilización, que con sus altibajos iba a ser la dinamizadora de este tipo de actividades durante las dos décadas siguientes.[5] Estas décadas estarán caracterizadas por un abierto ambiente de confrontación de clases, y con sus respectivas consecuencias, como la muy dolorosamente famosa semana trágica, en al que uno de los lideres anarquistas nos comenta: “Sintomáticos de esa época son los sucesos conocidos como la semana sangrienta de enero de 1919. Se habían declarado en huelga los obreros de los establecimientos metalúrgicos de Vasena; los huelguistas se sostenían bravamente e impedían el acceso de rompehuelgas. Intervino la policía y mató a varios obreros. Fue como una chispa en todo el país. La indignación se desbordó espontáneamente. La F.O.R.A. decretó el paro general, el más unánime y el más violento que se haya registrado en Buenos Aires. Los trabajadores adquirieron entonces más aún la conciencia de su fuerza. La gran ciudad quedó por varios días en sus manos”[6].
La década de los veintes estará caracterizada por el asenso de nuevas ideologías dentro del movimiento obrero, pero también de una diversificación de las prácticas anarquistas. Para finales de la década el anarquismo estará especialmente protagonizado por los sectores pro organización alrededor de la FORA y La Protesta, pero también serán importantes pequeños colectivos expropiadores, que estarán no solo en el imaginario sino en la cotidianidad de los obreros rió platenses[7].
Algunas consideraciones sobre al década del treinta.
La década de los treintas amanece con el primero de una serie de golpes militares que irán a definir buena parte de la historia política de Argentina durante el siglo XX. Este golpe especialmente esta caracterizado antes de parar la represión con los sectores sociales por ser particularmente represivo, corrupto y violento, al punto de que se conoce esta década como de “Infame”. Mac Guire nos recuerda que “Durante la dictadura de Uriburu (1930-1932) y de alguna forma mayor durante el gobierno de Justo (1932-1935), el ejecutivo enfrento las demandas de los trabajadores con represión. El congreso, sin embargo, puso mas atención a los lideres sindicales abogando por reformas sociales y laborales, en parte por la abstención de los Radicales Yrigoyenistas permitió que los socialistas ganaran de forma in precedente 43 de los 158 asientos en la cámara de deputados”[8]. Ambas de estas dos situaciones harán que la correlación de fuerzas que había manejado hasta este momento el anarquismo se variara sustancialmente. Por una parte “Uriburu no solo persiguió a los radicales; el también fríamente disparo sobre un par de anarquistas convictos por cargos de sabotaje”[9], represión que no solo se vio en cárceles sino también fuera de ellas. Los anarquistas eran enemigos numero uno. Por otra parte la llegada de socialistas al parlamento hizo que estos ganaran una grande tribuna desde la que acrecentaron su poder social al punto que “Los socialistas dominaron la capital en el temprano 1940”[10].
Pero la represión no solo esta contra los grupos políticos, “Las compañías buscaban producir mas y a menores costos; también intentaban recitar los esfuerzos de organización gremial para lograr la subordinación de los trabajadores”[11]pero además hacia dentro de los mismos lugares de trabajo se dio un proceso de “estandarización de las tareas, así como su evaluación y control, constituyen indicadores importantes de los cambios en los procesos de trabajo durante la entreguerra, momento en el que comenzaron a generalizarse los discursos sobre racionalidad y eficiencia productiva y a complejizarse la trama institucional vinculada al mundo del trabajo”[12]. Buena parte de la transformación que se va apreciando en el anarquismo tiene que ver con su forma de responder a este nuevo escenario del mundo del trabajo que en palabras de Lobato tenia su muestra en que “la huelga fracasada de 1932 es un caso interesante por que muestra la aparición de una nueva fuerza política que interpela a los trabajadores con una practica diferente a la que realizaban anarquistas y socialistas por un lado y radicales y conservadores por el otro. Los comunistas –mas allá de sus cambios “tácticos” derivados de la frecuentemente mencionada la subordinación de la política de la Unión Soviética- intentaban construir su base de poder en las “reivindicaciones” de los trabajadores”[13]: así el reto del anarquismo era múltiple: la represión, el asenso del socialismo parlamentario, y el nuevo papel que venia tomando el comunismo en el país.
Es interesante ver este último espectro de la variedad ideológica en el análisis de la literatura popular que hace Luís Alberto Romero para este periodo. En este trabajo el autor plantea que “La representación de la sociedad y sus conflictos y las propuestas para transformarlas eran más complejas y matizadas que aquellas que caracterizaron el mensaje anarquista romántico y maniqueo. En ese contexto, no extraña que la representación política pasara de las manos de los anarquistas a la de los radicales o socialistas, y que en el campo gremial predominara el sindicalismo”[14]. Pero además de la variedad ideológica, el autor señala que de hecho la cultura popular esta sufriendo una madures particular en que “la literatura de raigambre socialista o anarquista conserva, aunque sea en forma muy matizada, una imagen clasista de la sociedad, sus problemas y conflictos, y se dirige en su discurso a los trabajadores. La experiencia de las practicas en las sociedades barriales es diferente: los movimientos vecinales, el fomentismo y demás surgen de la acción conjunta de de sectores heterogéneos que sin embargo construyen en la tarea común un fuerte vinculo solidario. Esta práctica espontánea quizá encuentre un cierto ámbito de reconocimiento en aquella literatura en la que al sensibilidad de los problemas de la sociedad no esta unida por un vinculo, aunque sea mediato, con al noción de lucha de clases”[15]. Esta es la década en que el anarquismo tiene que enfrentar una época de fuertes cambios.
Dos enfoques de análisis.
Plantea Matsushita son varias las razones que producen al transición del anarquismo al sindicalismo, en primer lugar la forma compleja de las relaciones de producción, es decir el paso de los artesanos a loa proletarios no logra ser asumido en las formas de lucha de los Libertarios. Segundo es evidente que la creciente acción policial en contra de los anarquistas ha hecho que sus fuerzas se debiliten, haciendo de la criminalización de este sector político uno de los más efectivos mecanismos para su control, frente a esto plantea que “la persecución gubernamental así entablada sirvió para frenar el desarrollo del anarquismo y reducir su fuerza. A ello debe agregarse que la ley electoral de 1912 elimino en buena medida la marginalidad de los obreros nativos, lo cual incidió también en al decadencia del anarquismo, así como el paulatino desarrollo industrial”[16]. Esto explicaría en parte la disminución de los asociados anarquistas en 1920.
En un tercer momento encontramos que el autor plantea que la diferencia en la efectividad de las luchas hizo que los anarquistas quedaran rezagados, por que desde la década de los veintes y en adelante “el gobierno radical al promover el dialogo con los sindicalistas para restarle fuerza al Partido Socialista dentro del movimiento obrero, colocaba en condiciones mas favorables al sindicalismo que al socialismo como alternativa al anarquismo” además de “la perdida del contenido filosófico del sindicalismo en la Argentina, convirtiéndose en un dogma mas fácil de aceptar desde el punto de vista obrero, que no exigía definiciones ideológicas precisas” [17].
Pero la decadencia de la presencia anarquista no solo la plantea el autor en este momento; identifica como el anarquismo actúa de forma políticamente obtusa durante la década de los 20 generando una política de aislacionismo frente a la creciente organización obrera en diferentes centrales, en especial con la formación de la CGT. Este aislacionismo el autor lo justifica por que los anarquistas “suponían que la unida se realizaría en base al principio sindicalista de la prescindencia política, principio que ellos no aceptaban (…) por que según La Protesta, el gremialismo necesariamente tenia una faz política, y <<no puede haber un gremialismo prescindente o exento de valores políticos>>”[18]. Como lo plantea el autor, en vez de esta unidad lo que proponían los anarquistas era que “todos los obreros se incorporaran a las filas de la misma (FORA), y que <<todos los obreros que han anhelado un porvenir mas ventajoso de libertad política e igualdad económica, se organizan y luchan, tienen en la FORA a un punto de apoyo, un medio poderoso>>”[19]. Esta condición que denomina como sectaria el autor, es la causa final del alejamiento de los sectores anarquistas de las grandes centrales obreras.
En una mirada diferentes, de tono mas militantes, se encuentra la postura de Fernando López Trujillo, para quien el movimiento anarquista no desaparece sino que sufre una variación de sus formas organizativas, esto por supuesto, sin querer decir que mantenga la misma fuerza y capacidad organizativa y de movilización que el caracterizo en las primeras décadas del siglo. Fernando plantea que el golpe de estado y la dictadura militar en los treintas trajo consigo un nivel de represión al punto que trajo consigo el ingreso a la cárcel de muchos de los militantes. En esas discusiones tras las rejas se da la primera apertura de la clásica postura del anarquismo de organización por oficios en lo obrero, a la organización por ramos de industria. Esta discusión es fundamental por que plantea la vigencia del accionar de la FORA, que defiende la primera postura en lo obrero, y dejando entender por que algunos anarquistas deciden integrar la USA como una posibilidad de construir la federación sindical de industria. Así mismo quedan consignadas en las discusiones en ésta cárcel la intención de generar un “acuerdo organizativo de más largo aliento”[20], que se materialice mas que en un grupo, en una federación. Este nuevo ambiente llevo a la constitución de nuevas formas organizativas en congresos como en Rosario en el 32.
Parte de esta coordinación generara la Regional de Relaciones Anarquistas (CRRA) y sus respectivas expresiones coordinativas locales, que serán la referencia inicial de lo que seria después en el 35 la Federación Anarco Comunista Argentina (FACA). Pero la organización no solo se plantea en cuestión de las afinidades, también hay intentos de proyección gremial, en intentos como la Comisión Obrera de Relaciones Sindicales (CORS), cuando al mismo tiempo se apoya la reconstrucción de la FORA a pesar de su ilegalización y practica disolución en el 32.
Con el nacimiento de la FACA se tiene un “mínimo de 700 a 1000 miembros activos, sin considerar su periferia y sus fuertes de inserción”[21] que se organiza como una agrupación de grupos de afinidad con fines revolucionarios que una vez constituida tendrá que enfrentar la coyuntura de enero del 36, la huelga general, que tiene como antecedente el largo conflicto del gremio de constructores, de carácter industrial, donde la FACA tiene militantes y del cual ha logrado gran influencia. El otro gran plano de participación anarquista serán los comités de apoyo al pueblo español en el 36 en especial coordinadas a través de la Solidaridad Internacional Antifascista, organización de la que fue parte la federación.
Como conclusión el autor plantea que “entre el año 1935 y la mitad de los años ´40, la Federación Anarco Comunista Argentina fue la organización específica del movimiento anarquista argentino, uno de los mas importantes de esta corriente a nivel internacional y sin duda una de las fuerzas de izquierda mas vigorosa del primer cuarto del siglo XX. Aun cuando este movimiento sufriera en la segunda mitad de los años ´20 una considerable perdida de influencia, como consecuencia de la represión gubernamental, y de las propias disensiones internas, el golpe del ´30 lo encuentra diseminado en toda la extensión del país, y aunque atomizado cuenta todavía con una militancia numerosa y con una considerable influencia en los medios obreros y populares. Lastimado, maltrecho, tiene sin embargo entonces, una implantación en todo el territorio nacional. Esta misma inserción., esa movilidad territorial, es la que permite que muchos militantes escapen a la represión proveyendo cuadros a la nueva organización que surge tras su terremoto”[22] (221).
Estas dos posturas demuestran tal vez de buena forma las dos corrientes principales de interpretación del papel del anarquismo en Argentina en el pasado peronista. Por una parte esta la lectura más institucionalizada que esta consolidada como la postura historiográfica por excelencia, que es ver al anarquismo simplemente como una fuerza que tubo su momento de actuación en las décadas iniciales del siglo pero que en la paulatina llegada de las décadas del 20 y del 30 fueron desapareciendo de la escena en la medida que otras fuerzas políticas (el socialismo, el sindicalismo, el comunismo y finalmente el peronismo) fueron tomando su lugar y ganando la hegemonía entre los obreros de la que eran antes poseedores.
La segunda postura, mucho más cercana a una historia hecha por los mismo anarquistas, lo que plantea, en abierta discusión con posturas como la de Masushita, es la necesidad de entender al anarquismo en un momento de reflujo y renacimiento dentro del movimiento social y el obrero. Para estos, el anarquismo no desaparece de un momento a otro de la escena, aunque si vive un momento difícil, esta ves coincidiendo en parte con el japonés, gracias a la represión y persecución que vienen siendo victimas en especial en al década de los treintas.
A modo de Conclusión
Según lo que se ha tratado de mostrar en este ensayo, la década de los treintas significa para el movimiento anarquista un época de problemas no solo por la persecución y casi desaparición por medio de la amenaza autoritaria, sino el reto de estar viviendo en una sociedad en transformación que imprimió a los militantes libertarios discusiones que no habían tenido por décadas, y que les planteaban no solo reestructurar su discurso, sino también sus formas de acción.
Esta represión generalizada hizo que en el momento del ascenso del golpe militar en el 43 y el posterior ascenso del coronel perón buena parte de las fuerzas políticas estuvieran no solo ilegalizadas sino clandestinizadas por el bien de su misma sobre vivencia. Este debió ser el caso también de los anarquistas, quienes estaban, como lo muestra el profesor Trujillo, en un momento e reformulación de sus tácticas y sus formas de expresión organizativa, pero allí estaban. Prueba de este argumento lo vemos reflejado en las palabras de Lobato sobre la comunidad de Berisso, quien afirma que en vísperas del golpe del 43 “el anarquismo a pesar de que su influencia se había debilitado enormemente , tenia algunos militantes en gremios como el Anglo Siabasa; incluso desde la secretaria de Trabajo y previsión se le dio un poco de aire como a otras fuerzas opositoras para estimular la oposición” [23]; de hecho la autora nos recuerda que uno de los que iban a ser dirigentes de los frigoríficos en época peronista recuerda su “pasado militante en torno del anarquismo”[24].
Es importante notar como plantea Trujillo que el movimiento anarquista pasa por una transición en este momento en que pasa de la organización por oficios a la de ramos industriales, permite ver por que el referente anterior de los anarquistas prácticamente desaparece (la FORA), pero los nuevos postulados llevan a buscar en la organización intersindical nuevas oportunidades de acción. Es por esto que es importante para la historiografía en general destacar las palabras del profesor en cuanto a la presencia de anarquistas en la USA y de la CORS, cosa que el mismo señala no existe en textos como el de Matsushita[25] .
Pero si bien esto puede estar en su lugar de verdad, es necesario matizar estas afirmaciones en al medida que el anarquismo estaba profundamente golpeado, y hasta este momento esta retomando fuerzas para reconstituir su fuerza social y política[26]. Esto puede explicar en parte por que las pocas iniciativas de algunas anarquistas de no aceptar ni el golpe militar ni la subida de Perón no tuvieron su efecto, y si mas bien a los anarquistas les toco jugar en las organizaciones en las que tenían incidencia soportando la adhesión de los obreros a esta nueva dictadura que naciendo de su esencia militar cada ves se quería mostrar mas como una expresión civil. Pero al final el paternalismo sea civil o militar, termina siendo una dictadura que utiliza el autoritarismo emanado del carisma para coartar la libertad de las mayorías.
Pero esta última afirmación solo podrá ser comprobada historiográficamente con un análisis del anarquismo en la época peronismo, mientras tanto podemos si decir que a pesar de que el anarquismo no tenia fuerza en el momento del ascenso del coronel, si existía, de forma disminuida, pero analizan criticando y proponiendo salidas a un país, que como el resto de Latinoamérica, en ese momento no permitía que los hombres decidieran por si mismos, no les entregaba el fruto de su trabajo, no les respetaba su opción religiosa o sexual. Ahí estaba el anarquismo, proponiendo un mundo diferente, en contra de cualquier tipo de dictaduras, así fuera la del mismísimo San Perón.


[1] Oved Iaacov; El anarquismo y el movimiento obrero en Argentina; Siglo XXI; 19 y ss
[2] Ídem, 66 yss
[3] Ídem 355 y ss
[5] Santillán, Diego Abad de; La Federación Obrera Regional Argentina, Ideología y trayectoria; editada en : http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/fora/caratula.html; y también López, Antonio; La Fora en el movimiento obrero; Tupac Ediciones, Buenos Aires; 1998.
[6] Santillan, Op Cit. http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/fora/16.html
[7] Interesantes en especial los trabajos de Osvaldo Bayer “Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia” (reedición). Editorial Planeta, Buenos Aires, (1998), y “Los anarquistas expropiadores y otros ensayos”. Ensayo. Osvaldo Bayer, Editorial Galerna, Buenos Aires, (1975).
[8]Mc Guire, James; Peronism whitout Peron, Unions, parties and Democracy in Argentina; Stanford University Press; California; 1997; pg 47
[9] Bethell Leslie, Argentina since Independence; Cambridge University Press; Cambridge; 1998; p 178
[10] Ídem 187
[11] Lobato, Mirta Zaida; La Vida en las Fabricas, trabajo protesta y política en una comunidad obrera, Berilo; Prometeo Libros; Buenos Aires; 2001. p205
[12] Ìdem p210
[13] Ídem 220
[14] Romero, Luis Alberto; Buenos Aires en la entreguerra: Libros baratos y cultura en los sectores populares; en Mundo Urbano y cultura popular, estudios de historia Social Argentina; editorial Suramericana; Buenos Aires 1990; p43
[15] Ídem p64
[16] Matsushita, Hiroshi; Movimiento Obrero Argentino, 1930-1945. Sus proyecciones en los orígenes del Peronismo; Ediciones Siglo XX; Buenos Aires; 1983; pg 26
[17] Ídem pg 34
[18] Ídem p 56
[19] Ídem
[20] López Trujillo, Fernando; Vidas en rojo y Negro, una historia del Anarquismo en la “Década Infame”; Letra Libre; La Plata; 2005; pg53
[21] Ídem p 124
[22] Ídem 221
[23] Lobato Op Cit; P236
[24] Ídem 246.
[25] Lopez Trujillo, Op Cit; p 210.
[26] Fuerza que nuevamente se evidenciara, no en la misma dimensión que en el principio de siglo, en los setentas, ver:

En Busca De Intrusos En Tierras De Indios.

Mi primer Articulo de la tesis de Historia; Les agardezco comentarios...

Abstract:

El presente artículo describe las relaciones que se establecieron en el siglo XVII a propósito del proceso de mestizaje en la jurisdicción de la provincia de Santa Fe. Es el resultado de la pesquisa de los archivos de visitas a resguardos realizados por los oidores de la real audiencia. Siguiendo una de las preguntas depositadas en los interrogatorios a indios principales se logró identificar la presencia de este tipo de habitantes entre los indios. Debido a la riqueza de la fuente consultada, no solo se encontró importante y gratificante información (en extensos y muchas veces incomprensibles documentos) en la respuesta de ésta pregunta, sino que, en la mayoría de los casos encontrada la presencia de mestizos, el proceso seguido al susodicho estaba también entre los archivos de la visita.


En Busca De Intrusos En Tierras De Indios.

Rastros De Mestizaje En Visitas A Resguardos En La Provincia De Bogota.[1]


En Caza De Intrusos Dañosos Y Malignos.

Las visitas coloniales funcionaron como uno de los mecanismos de control y arbitraje que tal ves tuvo mas efecto en la mentalidad de los indígenas de los siglos XVI y XVII. En ellas se trataba de conseguir la información sobre el estado de los diferentes partidos del reino. Para conseguir esta información las autoridades reales elaboraron una serie de cuestionarios a los que sometían normalmente al encomendero, al cura doctrinero y los indios principales, donde cada uno de ellos debían responder según la información que tuvieran de la situación de los indios. Según los resultados de estas respuestas dadas, el visitador (que era el oidor de la real audiencia encargado) dictaba una serie de cargos contra las personas que se veían culpables de atentar contra los indígenas, quienes tras un descargo recibían condena o absolución.

Precisamente una de las preguntas se encargaba de indagar la existencia de personas indebidas en las tierras de los indios, el esquema normalmente de la pregunta se daba así:

“si el encomendero, su mujer, hijos, criado, mayordomos y españoles circunvecinos, mestizos mulatos, negros, u otras personas han hecho a los indios algunos agravios tomándoles sus tierras y labranzas o les han dado algún castigo o malos tratamientos quitándoles sus mujeres o hijas o aprovechándose de ellas”[2] .

Como se observa la pregunta lo que intentaba no era ver si en la vecindad estaban asentadas algunas de las personas señaladas, sino si estaban dentro de los resguardos conviviendo con los indígenas, y como esa situación pudo producirles o no daño. Una de las razones por la que se hizo esta indagación tenia que ver con la intención de segregación racial que la corona quiso imprimir entre los habitantes del nuevo mundo. Gracias a esta pregunta es que hemos podido establecer un diagnostico de las relaciones entre mestizos e indígenas, pero también, como se explicara luego, de la relación entre mestizos y españoles.

La Aparición Progresiva De Mestizos.

Estas visitas fueron realizadas, la mayoría de ellas, en tres momentos del siglo XVII; las primeras se llevaron a cabo en la primera década del siglo, las segundas en la década de los treintas y las últimas en la década de los setentas. Además de estas encontramos una pequeña serie realizada en los veintes que recogen tres visitas llevadas a cabo en el corregimiento de La Palma en la que debido a haber encontrado mestizos en ellas la integramos al análisis. De la inspección de estas visitas se hallaron un total de 28 referencias directas a mestizos, ya bien fueran estos denunciados, testigos o aludidos. La lista de estos mestizos esta consignada en la tabla número uno.

Tabla N. 1 Mestizos En Las Visitas

Durante la primera serie de visitas, en la primera década, se encontró 5 mestizos, en las visitas hechas en La Palma se encontraron 3, para la década de los treintas se encontraron 17 mestizos y finalmente en la década de los setenta se hallaron 3 mestizos. Al observar estas tendencias encontramos que en la primera tanda se hallan 17,8% de los mestizos encontrados, en La Palma 10,7%, y en las dos últimas series se encontraron 60,17% y 10,7% respectivamente. Un vistazo a esta serie de tiempo muestra que poco a poco aumenta la habitación de este tipo de personajes en los resguardos, siendo la década de los treintas cuando la tendencia encuentra su pico mayor, para caer en la década del setenta, tal y como lo muestra el grafico número 1.

Esta tendencia podría explicarse si nos atenemos a algunas hipótesis iniciales: En los primeros momentos del siglo no encontramos evidencia de mestizos posiblemente por que en éste momento aun se está gestando el proceso, es decir, por ahora en los resguardos solo habría sangre mestiza en pequeños habitantes hijos de indias que por una parte no son considerados como extraños sino como pertenecientes a la comunidad, pero por otra parte, son tan pequeños que no aparecen en la respuesta a la pregunta si hay algún mestizo haciendo daño, es decir, ¿que daño podía hacer un infante a una comunidad indígena? Si aparecieron es solo de forma marginal, por ejemplo en el caso del interrogatorio a un indio en Cajica este únicamente se atreve a decir que “solo conoce en el dicho repartimiento dos mestizos de 4 o 5 años poco mas o menos”[3]. Esta hipótesis se ve reforzada con una de las declaraciones que el protector de naturales de Caparrapí hace para defender la calidad de un mestizo que representa, éste afirma que: “se puso el dicho Lucas Gomes en la descripción como hijo de Constanza india, no estuvo presente ni consto por visita de ojos ser indio sino que yendo cada indio e india diciendo por mayor los indios que tenia sin que se pregunte si es blanco, negro, indio o mestizo la dicha Constanza le nombro por hijo”[4].

Como lo muestra el grafico, es en la década de los treintas cuando apareció gran cantidad de los mestizos identificados; Esto puede deberse a dos situaciones: lo primero, si hacemos un calculo de edad, y de acuerdo a lo afirmado para el periodo anterior, aquellos infantes hijos de indias que no habían sido registrados como mestizos fueron para este momento hombres de 30 o cuarenta años, que estaban en edad adulta no solo para tributar sino para participar activamente en los diferentes roles que se practican en los resguardos. Esto nos lleva a la segunda situación que, y observando la tabla uno, hizo mas visible a los mestizos ya que ellos tomaron parte activa de la vida social y económica del resguardo: de acuerdo a los documentos con los que se construyó la tabla 1 se puede indagar de 13 de los mestizos el tener ocupación de labradores, de dos de ellos identificados como mayordomos y una como criada (los otros dos son infantes identificados como “hijos de india con mulato”); La mayoría ya no eran infantes mantenidos. No solo participaban del cultivo de la tierra, sino que además interactuaban de forma directa con los indígenas compartiendo en la mayoría de los casos sus intereses y necesidades. Esta nueva condición trae, como con cualquier indio adulto, la posibilidad de inmiscuirse en disputas, celos y enemistades, que serán algunas de las causales de la visibilización y puesta en la escena publica. De aquí que los encontremos, varias veces, en casos conflictivos.

Grafico N. 1 Porcentaje De Mestizos Por Serie De Visitas En El Siglo XVII.

Por último en la tendencia del siglo, la caída en la visibilidad de mestizos en la setentas debió corresponder con la creciente hostilidad y persecución en la que se vieron envueltos desde las políticas de la corona española. En su intento de segregación de los pueblos indígenas, y buscando proteger así como garantizar la tributación de los indígenas, a partir de la década de los sesentas se extremaron las medidas por parte de la legislación colonial para identificar y expulsar a los mestizos de las comunidades nativas. Esta afirmación se ve sustentada en el hecho que en 1666[5] se emite una Real Cedula en la que se mandó identificar y expulsar a los extraños de los resguardos, y remitirlos (o en el caso que así se necesitare crear) éstos a pueblos españoles. Una de las expresiones del efecto de esta Cedula las encontramos en 2 de las visitas de 1670, una de ellas la de Cota en que se dicta un “Auto para que ningún mestizo, mulato, negro o otras personas acudan al pueblo de Cota”[6] , y la segunda es en Zipaquira el “Auto para que ninguna persona viva entre los indios de las prohibidas”, ambas aplicadas en lugares donde se dio denuncia de mestizos.

Antes de concluir con esta caída el que ya no asistan en resguardos los mestizos, lo que la documentación permite pensar es que la presencia de los mestizos generalmente no es denunciada, lo que puede ser explicado por la confraternidad que en últimas tenían estos con los indígenas. Al revisar varios casos encontrados en las visitas además de encontrar las agresiones posibles, también se encuentro en ellas muestras de solidaridad y convivencia que son explicables si mantenemos el argumentó que al final todos eran familiares. Pero para poder desarrollar argumentadamente esta hipótesis es necesario sumergirnos en el mundo de relaciones de los mestizos con los diferentes actores de la sociedad colonial.

La Relación Del Mestizo Y El Indígena

En contra las expectativas de los españoles, antes de ver un extraño en los resguardos, lo que se identificó es a hombres y mujeres que no solo asistieron en las comunidades por razones materiales (de acceso a tierras que es lo que piensan los españoles) sino por sus fuertes y estrechos vínculos familiares con los indígenas. De los 28 casos encontrados de mestizos en las pesquisas, se halló información de su vinculación familiar con indígenas en 19 de ellos. Este vinculo familiar nos dice varias cosas sobre las identidades del mestizo en la comunidad: El mestizo esta presentado como hijo y esposo, veamos algunas pruebas de esto: En Meusa, en la zona de Sopo, encontramos dos casos, en uno de ellos se cuenta que “esta casado un mestizo llamado Mateo con doña Isabel viuda de dicho pueblo”[7], y el otro caso es el de “Luís Henríquez mestizo, casado con Micaela, india del dicho pueblo es hijo de india de Cueca vive entre los indios pero no les hace mal ninguno y labra la tierra de su madre que yace difunta”[8]. Otros esposos se encontraron en Guasca, donde el cura doctrinero afirmaba que “entendido este testigo por noticia le han dado los indios de este pueblo de Guasca que entre ellos vive y asiste un mestizo llamado Pedro de Cárdenas casado con una mestiza (…) También viven y asisten en este pueblo dos otros mulatos casados con indias del que no les sabe los nombres” [9].

Como hijos quedó el testimonio del cura doctrinero, que asiste en el repartimiento de Bogota, quien afirmar saber de “dos muchachos de hijos de una india de que fue casada con un mulato”[10], el de Lorenza en Guasca que “La crió don Juan Cacique difunto en su casa”[11], lugar donde también viven tres mulatos “son hijos de indias de aquí”[12], y el caso de Lucas, mestizo que es “hijo de Constanza Guachipay, india natural de la encomienda de Caparrapi de francisco Gómez Portello, vecino de la ciudad de La Palma donde está y vive la dicha su madre”[13]. Resaltó en estos casos el de Lorenza resguardada por el Cacique, pero este no fue el único caso de este tipo ya que en el pueblo de Tabio encontramos a un cacique pidiendo por “sus hijos siendo como son hijos de mestiza”[14].

Esta relación familiar, que se irá encontrando en otros documentos de los que se hablara luego, esta acompañada de testimonios de hermandad y amistad, siendo una de las mejores muestras la que se encontró en la repuesta del Cacique de Cueca quien afirma que Luís Henríquez tiene hermanos que “se llaman Alonso y Juan Tinjica” a quien “los indios y caiques y capitanes los quieren bien y lo tienen por pariente y amigo” [15] .

Aunque este hace parte de la comunidad indígena y sus relaciones estuvieron marcadas por la armonía que caracteriza a las relaciones entre parientes, es importante matizar este argumento en la medida que muchos de estos familiares de hecho estuvieron involucrados en casos de alteración negativa de la cotidianidad de la comunidad. El mejor ejemplo de ello es el de Francisco de Cardenas, de quien el capitán de Gacha afirma que: “es dañoso entre estos indios y castiga los muchachos y que con hacha que desquila ovejas y caballos de los indios le han hecho daños le ha cortado las puntas de las orejas y que conviene no este ni viva con los dichos indios ni labre su labranza de su mujer entre ellos”[16]. Este caso es interesante por que da varios elementos sugieren ideas del por que de las acusaciones; En la defensa que presenta el acusado el afirma “como es (siniestro?) lo deducido por los testigos de la sumaria, de donde resulto el dicho cargo y por que yo he vivido ajustadamente daño ni agravios a los dichos indios antes bien les a sido y es de muy grande utilidad y provecho”, justificando su asistencia bajo el argumento que: “por esto como por hacer vida maridable he asistido con ella y también por no tener otros bienes para poderla sustentar y a mis hijos y demás familia que de haber tenido otra parte donde poder vivir me hubiera ido por quitarme de las ocasiones que los dichos indios me dan sin agradecimiento del beneficio que les hago echándome a mano sus cabalgaduras y ovejas para que me destruyan lo poco que siembro por mi misma persona solo con la atenencia de que les deje de aburrido las dichas tierras que son de la dicha mi mujer y sin embargo de los dichos agravios pasando por ellos no le he dicho cosa alguna ni de mi ha habido queja ante los corregidores como constará por declaración”[17].

Resulta interesante este caso por que se está ante una discusión donde más que ser el carácter específico del mestizo la razón la querella, se da por un problema entre vecinos que muy seguramente se puede encontrar entre casos de indios. Resulta además interesante que contra la mujer de Francisco, Lorenza que es también mestiza, no se hace ninguna acusación; Esto ultimo permite pensar que mas que ser por su calidad de raza la disputa es por un inconveniente económico entre ellos, en este caso el problema de la tierra y los animales. Ayuda al argumento el hecho que en esta misma visita el cura doctrinero, como se había señalado, había declarado que vivían dos mulatos de los que “no tiene noticia les sea perjudiciales, antes bien los ayudan en los servicios y en los jornales”[18], y contra ellos ni se levantan cargos, ni los indígenas declaran su existencia. Mejor suerte corrieron ellos por que contra Francisco el dictamen final es la expulsión del resguardo.

Pero así como se encontraban estos argumentos de nocividad, también encontramos que varios de los mestizos implicados antes de ser segregados son defendidos por los mismos indios; este es el caso de Meusa en el que Don Miguel -gobernador de Meusa- y Don Francisco -capitán de la parte de Canchona- afirmaban que: “entre ellos vive Mateo, mestizo casado con doña Isabel india de Meusa que esta asistencia no es ordinaria sino de algunas fiestas cuando viene a misa. Que este no es de perjuicio a los indios”[19]; En este mismo documento en el proceso levantado contra Luís Henríquez se observa en una de las declaraciones de don Pedro -cacique de Cueca- el testimonio que “no le ha hecho mal a los indios, les hace bien” y que “procede bien y es hombre de verdad y confianza y esto es publico y notorio”[20].

Esta relación de familiaridad, en la que los mestizos antes de ser diferentes son asumidos en la practica como indígenas, explica el que no se declaren tantos mestizos en las respuestas dadas por los indígenas, y antes si se declare, en la mayoría de las visitas, versiones similares a la de el Cacique del pueblo de Susa quien afirmaba que “los indios no han recibido malos tratamientos (por que) no hay por aquí quien les haga daño”[21].

Resulta evidente gracias a esto que sean mestizos que vienen de fuera de la comunidad los únicos contra quienes las acusaciones se hacen tan ácidamente, y esto explicado nuevamente por su falta de vinculación con la comunidad. Entre estos casos encontramos dos tipos, el de mayordomos y labradores;

De los primeros se encuentran desde épocas tempranas su asistencia; en la visita de 1604 a los pueblos de Unta quedo registrado el testimonio de uno de los mestizos que fue mayordomo en la hacienda de un encomendero, quien testificaba que “le parece abra 9 años que paso la visita del señor oidor Miguel de Ibarra y los (cinco) años primeros existió (el) testigo entre estos indios los tres años (agregado incomprensible) siendo mayordomo del dicho don francisco de Osorio”[22]. Otro mayordomo se encontró con el nombre de Bartolomé Sánchez en el pueblo de Pacho, de quien Juan Chía Indio gobernador afirmaba que era “mulato libre mayordomo de hacienda de Alonso de Mayorga”[23]

Pero estos dos no fueron de mayor daño a los indígenas, en cambio sí encontramos en la visita practicada a Tabio en 1638 la presencia de un mayordomo que causo graves inconvenientes a indígenas; Como lo señalaba el indio de la capitanía de Chibiasuca, Bartolome Gañan: “abra 20 días poco más o menos que Esteban de Espitia, mestizo mayordomo de Julián de Villanueva le dio a este testigo de moxicones en ambas (canillas) y le dio de (coces) y lo trato mal diciéndole a este testigo si fuera mas mozo le hiciera de dar la (hiel) por la boca y que de la vejación el estuvo muy malo y el testigo lo hizo con ocasión de las ovejas que este testigo esta guardando del padre cura Sebastián, revuelto con las de Julián de Villanueva y que había faltado un borrego”[24]; este no era el único abuso del que estaba acusado, Luís indio de Tivito de la parte de Bojaca afirmó que “habrá dos semanas poco mas o menos que Esteban de Espitia mestizo mayordomo de la hacienda de Julián de Villanueva trató mal al testigo dándole como le dio con un garrote cuatro golpes en la cabeza lo descalabró en ella y le salió sangre y mostró y trajo consigo un garrote que dijo era él con que le había descalabrado, de que éste testigo se quejó a otros indios de la parte del gobernador de Tabio por sirviéndose este testigo dijo le había faltado media mochila de harina y sobre esto lo trató mal y descalabró como ha dicho [25].

Como vemos ambos casos están relacionados con el cuidado que el mayordomo cuidaba las propiedades de su amo, en el primer caso los borregos y en el segundo la harina, donde, tomándose abusivamente la potestad de castigo les infringe a los indios severos daños.

Se encontró también el testimonio de otro mestizo en Usaquén, del que declaró el Indio Felipe, Cacique de Teusaca, quien afirmó: “Conoce a Bernardo Raigoso, mestizo de seis años a esta parte poco mas o menos fue mayordomo de la hacienda de Teusaca”[26]. Pero más que rescatar el testimonio como mayordomo, en este caso encontramos el segundo tipo de ocupación de mestizos, es decir el de labradores[27], ya que después que dejo de ser mayordomo (y del cual no se encontró queja) se quedó en la región como agricultor. Son dos de los gobernadores de pueblos indígenas quienes nos informan: “Que solo ha entendido que Bernardino Raigoso vecino de este valle que tiene una estancia arrendada en el (valle) de este pueblo en la parte de Tibsacá”[28]. Este mestizo se encontró envuelto en un caso por amancebamiento, donde varios indígenas le acusaron por que “saben por haberlo oído a sus parientes los indios de esta parte de Teusaca que Bernardo Raigoso mestizo que tiene arrendada una estancia en este valle entra en este pueblo y le quita a Luís Carcayno de la dicha parte quitó a su mujer y se la lleva a la dicha su estancia por que dicen esta amancebada con ella y esto es notorio en este pueblo por que se habla muy ordinario dentro de la gente de él” [29].

Resulta particular este caso por que la mayoría de los indios entrevistados le acusaron por el robo de la mujer del indio viejo, que no es más sino la denuncia contra un ente externo que asiste a la comunidad con daños y perjuicios para el buen funcionamiento de ésta. En su defensa se encontraron algunos de los rasgos de la participación de éste en los resguardos ya que el mismo afirmaba que “traigo del valle de Ubaque algunas juntas de bueyes apuradas, las alquilo a los vecinos de dicho pueblo para ganar con que poderme sustentar yo y mi mujer y mis hijos. Y luego, sin detenerme aquí más tiempo me vuelvo al dicho Valle de Ubaque a donde tengo mi asistencia”[30]; Con esta declaración se puede observar como a pesar de lo nociva que resultó su presencia, debido al amancebamiento, la única interacción del mestizo no era esta; el también presta servicios a la comunidad que sirven para solucionar algunas necesidades de los indios;

Algo que da mas pistas sobre las múltiples relaciones es que en este caso Bernardo no solo prestó servicios, también hace uso de la fuerza de trabajo indígena; Esto se puede afirmar por que una de las preguntas que le hicieron al tomarle su confesión fue: “si es verdad que este confesante séase unido en este pueblo de Usaquén en su estancia con indios y de indias de Teusacá hermanos parientes de la dicha bárbara india en hacerle chicha y otros servicios para hacer borracheras y juntas en casa de este confesante dijo que confiesa haberle servido a los indios e indias de Teusaca en el beneficio de sus labores e estancia se los ha dado el teniente corregidor, pagándoles su trabajo”[31].

Este, el concertaje de indios, va a ser una de las características que tendrá la relación entre el mestizo labrador y la comunidad indígena; Evidencia de esta relación, que se podría denominar laboral, se identificó en los cargos que resultaron de la visita de Tabio contra Juan Juchio Mulato quien se acusó por que “se ha servido de diferentes indios de este dicho pueblo en diferentes ocasiones y no consta les haya pagado su trabajo en presencia del corregidor o su teniente”[32], de lo que resultó la sentencia “en cuanto al cargo que se le hace de que se sirve de en cada un año de alguno de algunos indios naturales de este dicho pueblo y que no consta halla sido por concierto ante el corregidor y las pagas de (incomprensible) y lo demás contenido en dicho cargo por él le condeno en cuatro peso de ocho reales”[33]. En este sentido gracias al concertaje algunos mestizos obtuvieron la mano de obra necesaria para poder sembrar o recoger las cosechas producidas en la tierra de su propiedad ó arriendo.

Esta realidad, la del mestizo extraño al resguardo, es precisamente la que figuraba como la prototípica dentro del imaginario español, la cual, viéndola ahora acompañada de los argumentos de familiaridad, expuestos al principio de la sección, solo se puede entender como una de las facetas del mestizaje. La otra faceta importante es la que desarrollaron aquellos que se mantuvieron al interior de los resguardos. Para entenderla es necesario desarrollar un poco más la respuesta a una de las preguntas que resultan esta situación: ¿Son los habitantes hombres y mujeres de sangre mezclada dentro de los resguardos tratados como mestizos o como indios?

Ya se ha revisado las características familiares que esta pregunta implica, pero aun no se ha determinado de forma clara una de las condiciones que significa ser mestizo y no indio, esto es, el pago de la tributación frente a la Corona. Frente a esto en uno de los casos que se siguió a un mestizo que se retiró de la encomienda en la que nació este confiesa que: “siempre éste que declara ha reconocido por su encomendero al dicho Francisco de Portillo por que la dicha Constanza india Coloma madre del que declara natural de la dicha encomienda de Caparrapi como ha dicho y pide y suplica del dicho visitador le mande dar carta de libertad para que pagando su demora viva donde quisiere”[34]. En este primer momento del proceso lo único que quiso el mestizo, antes de ser reconocido como tal y por lo tanto de dejar de pagar demora, es que lo liberaran de tener que quedarse fijamente en la encomienda, comprometiéndose a pagar las demoras.

Pero tal vez este no sea el mejor de los ejemplos, ya que en últimas lo que quería era salirse de la comunidad; en cambio encontramos en dos documentos de la visita a Tabio en 1638 peticiones bastante interesantes hechas por el Protector de Naturales: en la primera, este aboga por “Juan Cacique principal de los primeros de este reino y a quien por los indios de él se le debe respeto. Digo que me informan que tienen en puesto en la descripción por tributarios para que paguen demoras y requintos y pues los dichos sus hijos siendo como son hijos de mestiza se sujetan a querer pagar la dicha demora se les releve de otros servicios personales de alquileres, conciertos, mitas, y los demás mediante ser hijos de tan principal cacique y a que si no se les releva de ellos pretenderán no pagar el dicho tributo como mestizos con que perderá su majestad sus reales requintos mediante lo cual aun pido y suplico mande reservarlos de los dichos servicios en la forma en que esta petición se refiere pues es justicia lo cual pido”[35].

La segunda resulta mas sugestiva, ya que en ella no es una de las figuras principales de los indios sino un mestizo a quien el protector de los naturales defiende argumentando “Que me informa que por ser del dicho pueblo ha vivido en él, en dónde se caso con catalina india, y por tener alguna cosa de mestizo no está puesto en la descripción por tributario, y por esta razón le impide no viva en el dicho pueblo con que quiere pagar su demora y requintos y se ponga en la descripción en que conste y que solo sea para cobrar de la dicha demora y no para que lo ocupen en servicios personales ni en ningunos así por lo dicho como por que tiene muchos hijos que sustentar. El protector pide entonces que se le ponga en la lista de tributarios”[36]

Tres son las conclusiones que podemos sacar de estos documentos por ahora: La primera es que como en el primer caso estos mestizos no querían tener una identidad diferente a la indígena, solamente querían vivir entre ellos aun teniendo que pagar las demoras y requintos[37], que es la forma que utilizaban para que se les catalogara como indígenas y no como mestizos. La segunda es que tanto a los ojos del cacique, como a los del protector de naturales, las personas de las que se hablo no tuvieron ningún impedimento para referirse como indígenas. Prueba de ello es que ambas peticiones son aceptadas. Y la tercera, es que a pesar de haberse identificado como indígenas, no querían ser utilizados para servicios personales, lo cual antes de ser una diferenciación con los indígenas, se puede afirmar que es un sentimiento compartido ya que cabe recordar que estos servicios personales estaban caracterizados por los abusos que encomenderos tienen con quienes les asisten. Entonces antes de generar una diferenciación, lo que buscan es ir constituyendo pequeñas prácticas de resistencia de forma cotidiana, como los indígenas también lo hacían.

Es pertinente en este punto ir marcando algunos puntos generales sobre el mestizaje: El mestizaje es una experiencia que aconteció tanto dentro como fuera de los resguardos, y de hecho, aun siendo una experiencia desarrollada en los resguardos, ésta fue variando en la medida que algunos mestizos abandonaron sus tierras de origen y fueron colonizando territorios fuera de sus comunidades. Puede que aun mantuvieran contacto con tierras a las que pertenecían, pero en sus nuevos lugares de vivienda ellos eran tratados como vecinos, diferentes a los habitantes del interior de los resguardos. En cuanto a los mestizos dentro de los resguardos la conclusión es evidente: prefirieron vestirse de indígenas, que aparentar ser sujetos diferentes.

La Relación Del Mestizo Y El Español

En cuanto a la relación establecida con la sociedad española encontramos desde el inicio de siglo la relación familiar, que es distinta en forma a la indígena, pero allí estaba; En información secreta tomada por el mestizo Alonso de Olalla se nos recuerda que “esta tenido por hijo de Francisco de Olalla, cuñado de don Francisco de Osorio, y nació y se crió en casa de doña Isabel de Herrera, mujer del dicho don Francisco Osorio”[38]; Para comprenderlo cabe nombrar que Francisco de Osorio era el encomendero de los pueblos que se están visitando, por lo tanto el mestizo estuvo en la casa de una mujer que no era su madre ni en la de su padre. Es seguramente uno de los hijos ilegítimos del señor Francisco de Olalla, quien antes de criarse como español, el mismo nos recuerda, se crió entre esta casa y las de los indios. Esta cercanía al encomendero permitió que este le nombrara como Mayordomo de su hacienda, como ya se ha mencionado, y por tanto, que tuviera acceso y control sobre los indios.

Esta confianza en el mundo español del mestizo no solo tuvo que ver con su familiaridad; también el mestizo logro ciertos grados de amistad que le permitieron conseguir aliados dentro de españoles que en su debido momento le ayudaron; éste es el caso particularmente de Luís Henríquez, quien en su proceso para apoyar lo que había testificado hace presentarse frente al visitador al corregidor del pueblo de Zipa, quien deja constancia que “tiene este testigo por cierto y sin duda si fuera dañoso y perjudicial a los indios se hubiera quejado de él a este testigo, lo cual no han hecho y así no tienen por inconveniente su vivienda y asistencia entre ellos por que vive con toda paz y sosiego entre ellos, y esto se lo sabe de verdad”. Este acusado también presentó a otro español como testigo, Antonio de Boracaldo, vecino labrador quien afirmo en su momento “que a más de veinte años conoce de vista y trato al dicho don Luis Henríquez mestizo, vivir y asistir entre los indios del pueblo de Cueca “[39]

Teniendo en cuenta estas declaraciones es posible levantar dos hipótesis: la primera es que como se observa en los dos últimos testimonios el mestizo tuvo una buena relación con aquellos que están cerca de él, es decir con labradores españoles y con funcionarios de no tan alta importancia que lo ven como igual y por lo tanto como poco nocivo. La segunda hipótesis es que el mestizo tuvo una relación ambivalente con la elite española, donde por una parte se integraba a la sociedad española por estar familiarmente reconocido en ella o por haber mantenido relaciones de empleo con ellos; Entre las relaciones laborales mantenidas entre mestizos y españoles encontramos además: Margarita Ledesma quien como mestiza soltera trabajó como criada de doña María de guzmán, encomendera del pueblo de Usaquén[40]; Antonio Marques como domador de ganado en el hato de francisco Sarmiento regidor de la ciudad en el valle de las Guadas y en el mismo hato Lucas Gómez que estuvo concertado por vaquero, y este mismo había sido soldado en la guerra de los Pijaos en la compañía que llevo el gobernador Antonio de Olalla “ganando sueldo de vuestra alteza y sirviendo como buen soldado”[41].

La otra cara de la moneda en esta relación fue un trato deferente por parte de la elite española. Para apoyar esta ultima afirmación es interesante revisar el caso que se lleva contra Bernardo Raigoso donde la encomendera declara que: “con el dicho amancebamiento a causado el dicho Bernardo Raigozo mestizo mucho escándalo entre los indios, no solamente con la dicha bárbara india sino con otras dos indias con quienes en público ha estado y esta amancebado, la una natural de Gacheta de la encomienda de Francisco Venegas y que habiendo huido dos o tres veces la busco el susodicho y la volvió a traer a su casa y la otra se llama Catalina natural de Choachi de la real corona la ha tenido en su casa estando amancebado con ellas”[42]. La fuerza de esta denuncia no solo radicó en el testimonio dado por la señora sino que ella se encargó de hacer testificar a dos personas más que sustentaron sus mismas acusaciones. Al revisar el resto de la declaración de la encomendera se encuentra las razones por las que esta tan interesada en la culpabilidad de el mestizo; Siguiendo la declaración esta afirma que “Luis Caica se le ha quejado por que no tiene quien le haga de comer y que le sirva. Y dejo de ser ovejero del ganado de su hijo (el encomendero) por no tener mujer por lo que ha perdido mucho ganado”[43]. Lo que se puede afirmar a partir de esta declaración es que mas allá de haber estado interesada en la armonía de los indígenas lo que realmente le afectaba a la encomendera era que el mestizo por su amancebamiento estaba siendo una limitante para el buen desarrollo de sus negocios, en este caso el cuidado de las ovejas que posee su hijo.

Un ultimo testimonio que sirve para corroborar la arrogancia que sentían algunos españoles frente a los mestizos es el que testificaba Antonio de Salas y Meneses quien es propietario del pueblo de Cota en 1670, quien afirma que “unos fulanos (bastardos) mestizos suelen acudir a este pueblo en la estancia de indio suyo, indio de dicho pueblo llamado don Diego Cota, y que aunque este testigo les ha dicho muchas veces no asistan y dado cuenta al corregidor para que lo remedie y reconoce que conviene que el señor visitador de la forma necesaria para que no asistan ni otros ningunos”[44]. Estas anteriores declaraciones van cimentando la visión que los españoles construyeron del mestizo como un ser inmoral y vago, que es un corruptor de la sociedad indígena, y un pecador en al sociedad española.

Es precisamente esa imagen la que dominó la necesidad de que en la visita los oficiales reales trataran de controlar y expulsar a los mestizos de las comunidades indígenas. Por esto puede entenderse la animosidad con que algunos funcionarios denuncian a los mestizos. Un buen ejemplo de ello es la denuncia que hizo el protector de naturales de la visita de Sopo quien declara que “he sido informado que en este pueblo de Sopo entre la gente del de Cueca agregado vive y asiste de muchos años a esta parte un mestizo nombrado Luis de Henríquez el cual contraviniendo a lo dispuesto por cedulas de su majestad se entremete en querer gobernar a los indios de la dicha parte quitándole al Cacique la autoridad de tal y a los capitanes de las mima (manda) Teniéndoles tan sujetos y subordinados a su voluntad que no hacen mas de lo que dispone (con) que es cosa conocida que los dichos indios reciban como en efecto reciben muchos daños y agravios por la superioridad con que les manda y en particular a los de dicho pueblo de Sopo y Meusa atemorizándolos de manera que (ilegible) a ser el cacique”[45]. Aunque este caso particularmente tiene sus matices por que el mestizo es además capitán de los indígenas, caso que se analizara en una siguiente parte, la imagen que presentó el Protector no es mas sino la de un monstruo que afecta terriblemente a los indios.

Esta animadversión no solo fue propia de los oficiales reales, también algunos curas doctrineros hicieron alarde de su autoridad para denunciar a los mestizos; en el repartimiento indígena de Bogota el padre Luís Gaspar afirma que “este testigo ha oído decir a algunos de daños de indios que en este pueblo han sido y viven dos muchachos de hijos de una india de que fue casada con un mulato que le son dañosos y perjudiciales y así convienen que sean mandados dejar del pueblo”[46].

Es entonces uno de los objetivos de las visitas la búsqueda de controlar lo que cotidianamente no ha sido efectivamente prevenido. Una muestra de esta función estaba en la publicación de autos de las visitas, donde se dejaran claras las reglas a cumplir en los resguardos y lugares aledaños. Como ya se planteo al principio del documento a finales del siglo XVII se agudizó la persecución contra la vivienda de mestizos en las comunidades indígenas, prueba de ello son los dos autos que se dictaron en las visitas a Cota y Zipaquira; el primero de ellos denominado Auto para que ningún mestizo, mulato, negro o otras personas acudan al pueblo de Cota, donde el visitador ordena: “que por cuanto está prohibido por cedulas y ordenanzas reales que ningún mestizo, negro, mulato, zambo ni zambaigo asista en los pueblos de naturales por los perjuicios y daños que se les causen para cuyo remedio es necesario dar comisión a persona de toda habitación para que no consienta que en este dicho pueblo vivan ni residan ninguna personas de las sobredichas mandaba y mando que el corregidor de naturales de este dicho pueblo ponga el cuidado y vigilancia que se requiere para que se ejecute el que ningún mestizo, negro, mulato, zambaigo, viva ni resida en este dicho pueblo y se riega y encarga al padre cura doctrinero de él para por lo que le toca haga guardar y cumplir lo referido precisando inviolablemente que es en servicio de dios nuestro señor y buena administración de la real ordenanza”[47].

El segundo documento, escrito por el mismo visitador, no solo maneja el mismo espíritu represivo sino irá mas lejos, ya que pide: “haciendo para que tenga efecto las diligencias que convengan de (incomprensible) quede limpio y desembarazado dicho pueblo no consintiendo vivan entre los dichos indios ningunas personas de las así prohibidos pena de 100 pesos para la cámara de su majestad y de haberlo hecho dará cuenta asumido y para ello se le despache el recado necesario”[48]. Valdría evaluar el impacto de estas políticas segregacionistas, pero ya que no se hicieron visitas para el resto del siglo, por lo menos bajo esta fuente no se puede materializar este juicio.

La última de las características de la relación entre españoles y mestizos a relatar tiene que ver con una interesante situación encontrada en uno de los documentos; En el, se ve como el mestizaje está siendo un problema para los encomenderos ya que este influyó en la disminución del numero de tributarios e indios disponibles en cada una de las encomiendas. En la declaración de los hechos que hizo un testigo señaló que “vio como el dicho Lucas Gomes estaba en una collera de hierro con cadena y estaban con el dicho Sebastián Castellanos un mulato Zambo que había ido con el que de éste no sabe el nombre y el dichos Sebastián de Castellanos dijo que llevaba al dicho Lucas Gómez a La Palma en virtud de un mandamiento que dijo era del visitador de La Palma y saco de allí un papel que dijo que era el mandamiento y lo leyó el dicho Antonio de Castro y no oyó este testigo que hablase ni mentase en el mandamiento al dicho Lucas Gómez, más que decían que era para recoger los indios naturales de La Palma y el dicho Lucas Gómez le dijo al dicho Sebastián Castellanos no me puede llevar vuestra majestad a mi que tengo una provisión y no me llevara y el dicho castellanos dijo aquí traigo esta contra esa del visitador dijo y vio este testigo que no le mostraron allí al dicho Sebastián de Castellanos la provisión que tenia el dicho Lucas Gómez por que no la tenia allí[49].

La mejor interpretación a esta situación no la da nadie mas sino el mismo Protector de Naturales que esta tratando de hacer liberar a Lucas; este afirma que “el principal inconveniente en este caso seria hacer persona libre tributaria y de mestizo indio dándole al dicho Lucas Gómez padre de menor calidad que el que naturalmente le es suyo”[50] tras esto planteó que lo que quiere el encomendero es hacer que no solo Lucas sea tributario sino también sus hijos y así ampliar el numero de tributarios de su encomienda. Paradójicamente en este caso antes de luchar el español por separar al mestizo de la comunidad lo que quiere es volverlo a este indio.

A partir de esta breve descripción se puede describir la relación entre el mestizo y el español de la siguiente forma: Una relación familiar distante, muchas veces no legítimamente aceptada; Una relación de amistad con sus “iguales” labradores y oficiales de bajo rango, y al mismo tiempo de severa animosidad con la sociedad “oficial y formal” blanca, es decir con la elite. Esta animosidad se identifico en la construcción por parte de la hegemonía de la imagen del mestizo vago, indecente y amoral. Llevada a la práctica, esta diferencia cimentó la excusa de expulsión de mestizos de los resguardos, pero paradójicamente, el creciente numero de mestizos dentro de los resguardos le planteó al blanco en el poder una diatriba: su seguridad de acceso a la mano de obra controlada en la encomienda se veía trastocada con la expulsión de los mestizos, es decir, con reconocer su status de libertad. Esta paradoja marcara los roles ambivalentes en que fueron tratados los mestizos desde el seno de la sociedad española establecida.

El Mestizo Visto A Si Mismo

Hasta acá se ha demostrado como en relación con otros actores de la sociedad colonial el mestizo es definido de diferentes formas, pero ahora se quiere ver como el se describe a si mismo: El se define como hijo, hermano y esposo; veamos: Luís Henríquez afirmó que: “soy hijo de india del dicho pueblo llamada Isabel, y mis hermanos son tributarios y además de esto estoy actualmente casado con india del pueblo de Sopo hija de don Alfonso, capitán del dicho pueblo de la parte de Cuyantiva, y por hacer como hago vida maridable con la susodicha vivo en su natural”[51]; Bernardo Raigoso afirmó a su vez que “es mestizo hijo de español y de india se llamaba Ursula Yadira”[52]. Esto lo que nos prueba es que el mestizaje fue un proceso conciente, que si bien puede que el otro lo mirara como indígena o tal ves como español, él tuvo claro que era mestizo.

Parte de esta claridad radica en la conciencia de su libertad tributaria, que fue algo que lo hizo económica y fiscalmente, diferente al indio, aunque no necesariamente diferente al español. Acá no vemos mejor ejemplo que nuevamente Lucas Gómez, quien afirmaba que el encomendero que lo acusaba de escaparse: “sirviéndose de mi en servicios personales y sin embargo de cobrarlos por vía de demora, ahora me la quiere imponer su sucesor, por decir que su antecesor la comenzó a cobrar de mi primer año. Siendo como soy mestizo hijo de español y que no debo pagar tributo por ser libre de ello de que ofrezco información la cual y por ser como soy tal mestizo hijo de español. Suplico a vuestra alteza mande y declare no deberse cobrar a mi tributo ni demora alguna y el que se ha cobrado se me devuelva como persona libre que soy”[53]. Esta conciencia de la libertad tributaria, y como se ha visto ya en casos que el mestizo, o su representante, apela a su identidad no tributaria, nos señala una condición bien interesante: El mestizo sabe que por su calidad no debe ser tasado, pero al mismo tiempo sabe que negociar su tasa le permite permanecer en su comunidad. Hemos encontrado una de las armas de resistencia cotidiana del mestizo; si era demasiada la carga que tenía en la comunidad podía irse, pero si quería quedarse podía negociarlo pagando como indígena.

Pero siguiendo el hilo de argumentación que se ha dado hasta este momento, es probable que el mestizo quisiera mantenerse en la comunidad de su familia, y esto en parte por que participaba activamente en esta comunidad. Uno de los indicadores más fuertes de la participación en la comunidad fue el papel que algunos mestizos tenían como indios principales. En Cueca Luís Henríquez, que actúa a su vez como uno de los capitanes del pueblo, afirma que: “les está de comodidad el que yo asita entre los de Cueca donde soy capitán y están a mi cargo todas las demoras del dicho pueblo que cobro por mi cuenta y satisfago con la entereza que se debe”[54]. Resulta paradójico que en este caso el visitador teniendo en cuenta la buena relación del mestizo con los indios y su papel como capitán decide que “se le manda que como hasta aquí lo ha hecho les ayude en todo lo (que) se les ofreciere y viva honestamente y no inquiete a la mujer con quien se dice ha estado en mal estado por que de lo contrario haciendo será castigado con todo rigor y echado del pueblo para que con esto se de ejemplo a los demás por que así convendrá al servicio de nuestro señor y de su majestad”[55]. Tan buena es la relación de este mestizo con sus indios que dejo consignado el escribano que “notifique este auto a don Luís Henríquez mestizo en su persona en presencia de don pedro cacique de Cueca y seis capitanes y muchos indios sus (sujetos) que estaban juntos”[56], es correcto, como lo lee el lector, los indios estaban a la expectativa del resultado final de la pesquisa contra el mestizo, y allí lo esperaron para recibir la buen nueva.

El otro caso de participación activa de un mestizo como indio principal se da en el pueblo de Subachoque, donde Francisco Julio, Zambaigo, fue el Gobernador de los indios de este pueblo quien tras ser acusado de hacer daños a algunas tierras de indios se defiende diciendo: “es de derecho que del resguardo se vallan a servir los naturales de los resguardos trayendo en ellos sus ganados (ilegible) por que no en todo se siembra demás de lo cual el poco que yo traigo solo es para el sustento de la gente de mi gobierno que solo en esto gasto los frutos que de ellos tengo y sin que el dicho ganado haga o halla hecho daño”[57]. No solo es evidente su pertenencia a la comunidad en esta declaración sino que tras acabar el proceso se encontró una petición en que el susodicho pide se le relevara de la responsabilidad de ser gobernador, lo que tal ves pudo ser una forma de medir su aceptación en la comunidad, y tras hacer una pesquisa con los indios estos declaran que no quieren a nadie mas sino a este. Tras este proceso lo vivieron a nombrar gobernador del pueblo[58]. Si bien esta reelección pudo tener que ver con que ninguno de los indios quisiera hacerse cargo de la recolección de las demoras por la responsabilidad que esta tarea tenia (si faltaban demoras debía ponerla el gobernador de su bolsillo), lo que es cierto es que tanto él como los indígenas tenían un reconocimiento mutuo de su papel en la comunidad.

Aunque el mestizo no este completamente integrado en la comunidad, la presencia del mestizo es en algunos casos valiosa para ellos; En una de las defensa que hace Francisco de Cardenas de su presencia en el resguardo se extrae que: “antes bien les a sido y es de muy grande utilidad y provecho por que en sus enfermedades los he curado por mi misma persona sangrándoles y haciéndoosles otros medicamentos sin llevarles por ellos cosa ninguna antes bien le he regalado con lo que en mi casa he tenido como es notorio”[59]. El mestizo sabe que es útil también por que ha ganado algunas habilidades de la sociedad española que ahora pueden servir a la sociedad indígena.

Con estas descripciones se puede identificar algunos rasgos de identidad del mestizo: El fue conciente de su origen, sabe que es descendiente de mezcla y no trataba de ignorarlo. Parte de esa conciencia se ve expresada en la claridad que tiene frente a su situación fiscal; Su libertad tributaria termina siendo una arma que utilizó para mantenerse o no dentro de las comunidades. Pero esta conciencia no le dirigía necesariamente a la diferenciación, de hecho, el verlo entre los indios principales da no solo una imagen de su integración sino además de las responsabilidades que asumió para beneficiar a su resguardo. Esta corta inspiración a propósito del mestizaje lo que deja es una sensación: La diferenciación en las relaciones cotidianas, de las castas, no es tan estricta, a pesar de la rigidez conceptual de la propuesta ideológica.

Hacia Una Definición Del Mestizaje

Una buena explicación de la realidad del mestizaje puede encontrase en los resguardos indígenas si hacemos caso al protector de naturales que defiende a Lucas Gómez quien afirma: “y nacido de india de su encomienda sin que poseerlo y tener otros hermanos que sean indios sea fuerza que a todos los hijos que pariese habían de ser indios pudiendo y siendo capaz su naturaleza de parir mestizos o mulatos”[60]. Como lo demuestra esta cita, el mestizaje fue un proceso natural que se llevo a cabo donde vivían los indígenas teniendo en cuenta que en estas comunidades también asistían españoles, ya fueran estos blancos encomenderos, labradores pobres o también, de forma creciente, mestizos.

En fin, y tras todas estas descripciones podemos construir una gran conclusión: El mestizaje es una relación social que trato ser impuesta desde el mundo español para diferenciar por castas a la sociedad colonial, pero que en las prácticas cotidianas no llego a constituirse tan radicalmente como un esquema diferenciador. Esto puede explicarse por que, a pesar de la realidad fenotípica del mestizaje, los hombres y mujeres que vivieron este proceso tuvieron la posibilidad decidir como utilizar este rol que definía restricciones y posibilidades. En la medida en que decidían integrarse a la sociedad española podían seguir un proceso de blanqueamiento hasta tener el estatus necesario para transformar su vinculación racial en el papel. Pero cuando su decisión era mantenerse en las comunidades indígenas, y este es el caso que más sobresalió en esta investigación, podían jugar como camaleones para seguir como indígenas, que era en ultimas como ellos querían que los vieran, y a su ves, como ellos querían verse a si mismos. El mestizaje es más una forma de denominar cierto tipo de personas por parte de los españoles que una denominación que utilizaran naturalmente los indígenas


[1] El presente articulo está enmarcado dentro de la investigación El Papel Del Mestizo En La Sociedad Colonial; Provincia De Bogota, Siglo XVII que viene desarrollando el autor para optar por el titulo de Historiador en la Universidad Nacional de Colombia, Agradezco los comentarios que a la versión preliminar hicieron varios colegas, pero en especial debo la gratitud a los comentarios hechos por el profesor Pablo Emilio Rodríguez, quien para el momento de la escritura me acompaña como director del proyecto de investigación. No sobra decir que la versión final solo es responsabilidad del autor.

[2] 1604 Diligencias de la visita practicada por el Oidor Lorenzo de Terrones a los pueblos de Pacho y Tibitó.

[3] 1603-1606 Documentos correspondientes a las diligencias practicadas por el oidor Diego Gómez de Mena en su visita al pueblo de Cajicá y al pleito que sostuvieran los indígenas de dicho pueblo con Cristóbal Tinoco por tierras de su resguardo; Legajo 8 f639r

[4] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera. Legajo 8 f546r

[5] [5] AGN; Sección Colonia; Policía; Real cedula de Carlos II, sobre que con españoles mestizos e indios dispersos se formarán poblaciones, se les diere subsistencia y se les enseñe oficios; Legajo 4 Folios 11-14

[6] 1670 Documentos referentes a las actuaciones judiciales del Oidor Mateo Ibáñez de Rivera, en su visita a la población indígena de Cita, de la encomienda de Diego Maldonado Bohórquez; Legajo f433r

[7] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal; Legajo 1, f447r

[8] Ídem f 463r

[9] 1639 Investigación que hiciera el Oidor Gabriel de Carvajal, sobre la administración de Antonio Verdugo, en la población indígena de Gachancipa, a el encomendada, y cuanto el dicho Oidor proveyó en su visita; Legajo 7, f884v; Parece haber una confusión con el nombre de este mestizo, ya que en dos de los interrogatorios aparece el nombre Pedro, pero en el caso levantado se consigna el nombre Francisco, por esta razón así esta consignado en la tabla 1.

[10] 1639 Documentos de lo actuado judicialmente en el repartimiento de Bogotá, por el Oidor Gabriel de Carvajal en su visita; Legajo 8 Folios 159-333

[11] 1639 Investigación que hiciera el Oidor Gabriel de Carvajal, sobre la administración de Antonio Verdugo, en la población indígena de Gachancipa, a el encomendada, y cuanto el dicho Oidor proveyó en su visita; Legajo 7, f887v

[12] Ídem

[13] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera; Legajo 8 f 527r

[14] 1638-1639 Información judicial que tomara en Villeta, Guaduas, Tabio y Subachoque, el Oidor Gabriel de Carvajal sobre la administración civil y religiosa de los indígenas, y reclamos de estos sobre sus resguardos, Legajo 13 f 701r

[15] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal. Legajo 1 F 530r

[16] 1639 Investigación que hiciera el Oidor Gabriel de Carvajal, sobre la administración de Antonio Verdugo, en la población indígena de Gachancipa, a el encomendada, y cuanto el dicho Oidor proveyó en su visita; Legajo 7, f891r

[17] Ídem f 919r y v, 920r

[18] 1639 Investigación que hiciera el Oidor Gabriel de Carvajal, sobre la administración de Antonio Verdugo, en la población indígena de Gachancipa, a el encomendada, y cuanto el dicho Oidor proveyó en su visita; Legajo 7, f884v

[19] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal. Legajo 1 F 458r

[20] Ídem f530v

[21] 1604-1608 Diligencias de visita publicadas por el oidor y visitador Lorenzo de Terrones en el pueblo de Susa, encomienda de Isabel Ruiz Lanchero; Legajo 10 Folios 275v

[22] 1604 Autos proveídos y diligencias practicadas en la visita hecha por el oidor y visitador, Lorencio de Torreones en los rublos de Unta y Tocancipa, Encomienda de María Velazco,; Legajo 1, f 54v

[23] 1638 Documentos referentes a la visita del oidor Gabriel de Carvajal a los pueblos de Zipaquira, Pacho y sus anexos; Legajo 2 f 238r.

[24] 1638-1639 Información judicial que tomara en Villeta, Guaduas, Tabio y Subachoque, el Oidor Gabriel de Carvajal sobre la administración civil y religiosa de los indígenas, y reclamos de estos sobre sus resguardos; Legajo 13 f 648r

[25] Ídem 649r

[26] 1639 Causas de que conociera el Oidor Gabriel de Carvajal, en su visita a las encomiendas indígenas Usaquén, Teusacá, y sus agregados, y cuanto el proveyó respecto de la administración de los susodichos naturales; Legajo 5 f 159r

[27] También tenemos testimonio de labradores desde el principio de siglo. En Facatativa está reseñado como tal Diego Ruiz en pleito por un pedazo de tierras que los indígenas dicen es de ellos; encontrado en la reproducción de una visita efectuada en 1600, en : 1639 causas que siguiera el Oidor Gabriel de Carvajal en su visita a los resguardos indígenas de Facatativa, contra varios individuos y contra el encomendero Francisco Martines Ospina, por actos delictuosos cometidos en la administración de sus dichos naturales; Legajo 9 f 736r

[28] Ídem f78r

[29] Ídem f64r

[30] Ídem f146r

[31] Ídem f168v

[32] 1670 Diligencias de visita realizada por el licenciado Mateo Ibarra de Rivera, caballero de la orden de Calatrava, Oidor y visitador del partido de Santa Fe a los pueblos de Zipaquirá… Tibito… Sopo; Legajo 13 f 437r

[33] Ídem 453r; otras pruebas de este tipo de relación se encuentra en: 1638-1639 Información judicial que tomara en Villeta, Guaduas, Tabio y Subachoque, el Oidor Gabriel de Carvajal sobre la administración civil y religiosa de los indígenas, y reclamos de estos sobre sus resguardos. Legajo 13, f689r

[34] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera. Legajo 8 f528r

[35] 1638-1639 Información judicial que tomara en Villeta, Guaduas, Tabio y Subachoque, el Oidor Gabriel de Carvajal sobre la administración civil y religiosa de los indígenas, y reclamos de estos sobre sus resguardos; Legajo 13, f 701r

[36] Ídem 712v y r

[37] En una de las visitas nombran a tres mulatos hermanos que son tributarios, que daría mas fuerza aun a el argumento; 1639 Investigación que hiciera el Oidor Gabriel de Carvajal, sobre la administración de Antonio Verdugo, en la población indígena de Gachancipa, a el encomendada, y cuanto el dicho Oidor proveyó en su visita; Legajo 7 f 888r

[38] 1604 Autos proveídos y diligencias practicadas en la visita hecha por el oidor y visitador, Lorenzo de Torreones en los rublos de Unta y Tocancipa, Encomienda de María; Legajo 1, f 51r y v

[39] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal; Legajo 1, f529v

[40] 1639 Causas de que conociera el Oidor Gabriel de Carvajal, en su visita a las encomiendas indígenas Usaquen, Teusaca, y sus agregados, y cuanto el proveyó respecto de la administración de los susodichos naturales; Legajo 5 f 165r

[41] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera; Legajo 8 f 546

[42] 1639 Causas de que conociera el Oidor Gabriel de Carvajal, en su visita a las encomiendas indígenas Usaquén, Teusacá, y sus agregados, y cuanto el proveyó respecto de la administración de los susodichos naturales; Legajo 5 f 163v164r

[43] Ídem

[44] 1670 Documentos referentes a las actuaciones judiciales del Oidor Mateo Ibañez de Rivera, en su visita a la población indígena de Cota, de la encomienda de Diego Maldonado Bohórquez; Legajo 11 f395r y v

[45] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal., Legajo 1, f526ryv

[46] 1639 Documentos de lo actuado judicialmente en el repartimiento de Bogotá, por el Oidor Gabriel de Carvajal en su visita, Legajo 8, f159-333

[47] 1670 Documentos referentes a las actuaciones judiciales del Oidor Mateo Ibañez de Rivera, en su visita a la población indígena de Cota, de la encomienda de Diego Maldonado Bohórquez; Legajo 11, f 433r

[48] 1670 Diligencias de visita realizada por el licenciado Mateo Ibarra de Rivera, caballero de la orden de Calatrava, Oidor y visitador del partido de Santa Fe a los pueblos de Zipaquira… Tibito… Sopo; legajo 12, f 362r

[49] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera; Legajo 8 f 533v 534r527r

[50] Ídem 537r

[51] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal; Legajo 1, f528r

[52] 1639 Causas de que conociera el Oidor Gabriel de Carvajal, en su visita a las encomiendas indígenas Usaquén, Teusacá, y sus agregados, y cuanto el proveyó respecto de la administración de los susodichos naturales; Legajo 5 f 168v

[53] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera; Legajo 8 f 529r

[54] 1638. Diligencias de visita y reducción de pueblos de Sopo, Meusa y Cueca practicadas por el oidor y visitador de la ciudad de Santa Fe Gabriel de Carvajal; Legajo 1, f528r

[55] Ídem f539v

[56] Ídem 531r

[57] 638-1639 Información judicial que tomara en Villeta, Guaduas, Tabio y Subachoque, el Oidor Gabriel de Carvajal sobre la administración civil y religiosa de los indígenas, y reclamos de estos sobre sus resguardos, Legajo 13, f 667r.

[58] Ídem, f 695-698

[59] 1639 Investigación que hiciera el Oidor Gabriel de Carvajal, sobre la administración de Antonio Verdugo, en la población indígena de Gachancipa, a el encomendada, y cuanto el dicho Oidor proveyó en su visita, Legajo 7, f 919r

[60] 1617-1630 Diligencias judiciales que practicara en Caparrapí y La Palma el Oidor Lesmes de espinosa Saravia en orden a la administración de los encomenderos de las citadas poblaciones, y causa que a ellos siguiera; Legajo 8 f 546r

Aca van apuntes de la formacion de la clase obrera de Thompson.

Es lo primero.

Lo pongo por el valor que tinen un buen marxista, a pesar de si mismo.

E. P. Thompson; la formacion de la clase obrera en inglaterra; la formacion de la clase obrera en inglaterra; Editorial Crititica; Barcelona; 1989

la clase obrera no surgio como el sol, a una hora determinada. estuvo presente en su propia formacion. (xiii)

por clase, entiendo un fenomeno historico que unifica una serie de sucesos dispares y aparentemente desconectados, tanto por lo que se refiere a la materia prima de la experincia, como a la conciencia… algoq ue tiene lugar de hecho (y se puede demostrar que ha ocurrido) en las relaciones humanas. (xiii)

La clase cobra existencia cuando algunos hombres, de resulatas de sus experiencias comunes (heredadas o compartidaas), sienten y articulan la identidad de sus intereses a la vez comunes a ellos mismos y frente a otros cuyos intereses son distintos (y habitualmente opuestosç) a los suyos.. La experiencia de clase esta amp’liamente deter,inada por las relaciones de procuccion en la que los hombres nacen, o en las que entran de manera involuntaria. La conciencia de clase es la forma en que se expresan estas experiencias en terminso culturales: encarnadas en las tardiciones, sistemas de valores, ideas y formas institucionales (xiv)

si detenemos la hsitoria en un punto determinjado, entonces no hay clases sino simplemente una multitud de individuos con multitud de experiencias. Pero si o0bservamos a esos hombres a lo largo de un periodo suficienteb de cambio social, observaremos pautas en sus relaciones, sus ideas y sus instituciones. La clase la definen los hombres mientras viven su propia historia, y al fin uy al cabo, esta es su unica definicion. (xv)

no podemos comprender la clase a menos que la veamos como una formacion social y cultural que surge de procesos que solo puden estudiarse mientars se resuelven por si mismos a lo largo de un proceso hsitorico considerable (xvi)

El primer capitulo, Inumerables miembros, relata la historia de la Sociedad de Correspondencia de Londres, que fue el primer nucleo organizativo que el autor identifica como conciente de antagonismo en la londre del siglo xziii. rememora sus lideres, funciuonamiento y principales acciones, que la constituyen en el primer referente de antagonismo frente a las clases que actuan desde el parlamento.. El segundo capitulo trata de seguir la huella que se construlle desde la tradiccion de la disidencia, en especial p0oniendo cuidado al desarrollo de las ideas en als iglesias protestantes que existian en el siglo XVIII