Un acercamiento al derecho de autor y licenciamientos copyleft

Bueno, en principio pensaba escribir sobre estándares abiertos, pero hubo un pequeño cambio de planes y decidí patear para más adelante el tema. En su lugar, decidí escribir una pequeñísima intro al “derecho de autor”, pero desde una perspectiva de los licenciamientos libres u copyleft. Naturalmente, el texto vá a estar empapado de cuestiones específicas al país que vivo.

Algunas nociones básicas

Antes de explicar qué es el “derecho de autor”, tengo que dar algunas definiciones simplificadas y sin más. Si les interesa alguna lectura más rica y libre al respecto, les aconsejo el libro “Monopolios artificiales sobre bienes intangibles” (PDF/HTMLdel proyecto con el mismo nombre de la fundación Vía Libre.

Propiedad Intelectual: Es la idea de que las obras del intelecto humano (el “conocimiento”) le pertenece a alguien; con el fin de que el control de éste, en principio, le genere un rédito económico. Y no es un término que vayan a escuchar de mí (no sin algún “protesto”), pero dejo constancia que el mismo se usa como una forma de englobar  bajo un concepto común, diferentes ideas … como el derecho de autorx¹ y la propiedad industrial (que es algo sobre lo que no voy a escribir, salvo que queramos hablar de software). Para más info, lean el artículo en Wikipedia o el artículo de la OMPI sobre la propiedad industrial

Autor/Autora: “Se llama Autor a la persona que crea una obra artística o técnica susceptible de ser reconocida como original” [Fuente] . Puede referirse a otro marco legal (o “nebulosa de legislaciones”, para buscar una expresión más simple), como el de la propiedad industrial (y ahí podríamos hablar de marcas, patentes, etc), pero eso lo dejo fuera del ámbito de este post; Al término lo voy a usar exclusivamente para referirme a quien posea derechos sobre una obra que reconozca la legislación local, bajo el régimen de derecho de autorx.

Derechos Morales:
Se llama así al derecho de:

  •  Reivindicar la “paternidad” de la obra (lógicamente, se llama “derecho de paternidad”)¹
  • Oponerse a cualquier modificación u atentado que cause perjuicio al honor o la reputación ( o, conocido también como “derecho a la integridad”)

(Fuente: Convenio de Berna)

Derechos Patrimoniales¹  Son los derechos de explotación de la obra, son los que permiten que quien sea autorx obtenga retribución financiera por el uso de su obra por terceros.  (Fuente: Convenio de Berna)

Dominio Público⁴  : Una vez expirado el plazo de “protección”, que según el tratado de Berna son *por lo menos* 50 años desde la muerte de quien sea autorx de la obra, ésta pasa al dominio público. Básicamente significa que la obra puede derivarse, traducirse, explotarse, recitarse, reproducirse, representarse, copiarse, etc sin ningún tipo de limitaciones;  Pero siempre respetando los derechos morales de quien sea autorx de la obra (lo que expira en realidad, son los derechos “patrimoniales”)

Sobre el Derecho de Autorx

¿Qué es?

Dada la engorrosa terminología en el ítem anterior, podríamos decir que el derecho de autorx es un marco legal que regula los derechos morales y patrimoniales que se les otorga a lxs autorxs. En nuestro país, la columna vertebral que sostiene dichas regulaciones, es la ley 11.723² (o “ley noble” como le dirían algunxs).

¿A qué aplica?

Desglosando el artículo primero de la Ley 11.723, tenemos que:

  • Literatura
  • Música
  • Otras obras artísticas
  • Software
  • Obras científicas

Es la lista (“alargada”, por temas de claridad y “énfasis”) con los tipos de creaciones que, en principio, están sujetas a derecho de autorx. Algunos ejemplos que la ley cita son los programas de computación fuente y objeto; las compilaciones de datos o de otros materiales; las obras dramáticas, composiciones musicales, dramático-musicales; las cinematográficas, coreográficas y pantomímicas; las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras de arte o ciencia aplicadas al comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas; los plásticos, fotografías, grabados, fonogramas, etc …

Principios

Entre los derechos que define Berna como exclusivos, y que requieren autorización del autor, figuran los derechos de traducción, de hacer adaptaciones y arreglos de la obra, de interpretar, comunicar, difundir y recitar en público o reproducir la obra bajo cualquier modalidad. Todos estos derechos monopólicos están vigentes por un mínimo de 50 años a partir de la muerte del autor, según indica este tratado. Esto, como ya vimos, es el piso fijado por la convención, actualmente la mayoría de los países firmantes tienen regulaciones de extensión más larga, que alcanzan incluso los 100 años tras la muerte (México).
Por cierto, vale mencionar que el copyright y los derechos de autor no existieron siempre. Hubo un largo período en la historia de la humanidad en la cual no sólo no hizo falta un sistema jurídico de esta naturaleza sino que era literalmente impensado.
 
En los tiempos en que los copistas medievales transcribían a mano los libros, no tenía ningún sentido poner límites a la acción de copiar. De hecho, las sociedades no contemplaban ningún límite al derecho a copiar ya que el límite estaba dado de forma tangible por la técnica necesaria para hacerlo. En tiempos medievales, leer y escribir era un conocimiento privativo de unos pocos, mientras que el arte de copiar y reproducir obras era una tarea lo suficientemente compleja para requerir especialización, al menos cuando se trataba de obras escritas. Otra era la historia en relación a la difusión de obras orales, que se transmitían de generación en generación sin limitación alguna.
 
Así, podemos mencionar que la cuestión del derecho de autor no era un tema central para la generación de Mozart, como tampoco lo fue para Shakespeare o Cervantes. No hizo falta copyright para que la humanidad tuviera la Biblia o el Corán, ni tampoco fue imprescindible el copyright para la creación de los cantos gregorianos o las músicas étnicas, o las pinturas de Miguel Angel.

No fue sino la llegada de la imprenta la que marcó un antes y un después en este campo. La inversión requerida para montar estas maquinarias de reproducción de libros hizo que los libreros de aquel tiempo solicitaran a la corona un sistema que les permitiera mantener cierto monopolio sobre las obras que publicaban, para tener un margen de tiempo para recuperar la inversión. La sociedad cedía su derecho a copiar a cambio de tener más y mejores copias. No parecía una ecuación negativa para la sociedad
La ecuación parecía conveniente para todos. La sociedad tenía más y mejores libros, los libreros mantenían vivo su negocio y la corona tenía la potestad de controlar quién publicabé. 
 
Fuente: Monopolios artificiales sobre bienes intangibles, Fundación Vía LibreCapítulo 1
 

Como habrán notado, el derecho de autorx establece diversos monopolios que le otorgan a quien sea autorx, el control sobre la copia, redistribución, traduccion, trabajos derivados, etc… con el fin de darle un rédito económico.
Bien, en la era analógica esto tenía mucho sentido (es decir, cumplía el fin social que tenía), ahora, la pregunta es … ¿Cómo encaja todo esto en la era digital? 

La respuesta corta es : No encaja

Los textos como el tratado de Berna o nuestra 11.723, datan de principios del siglo pasado u anterior a ese … si bien nuestra ley 11.723 recibió actualizaciones que permitieron incorporar al software (por ejemplo) como un elemento sujeto al derecho de autorx, o el artículo por el cual se habla de medios criptografíados (cifrados) … aún así son parches que tratan de que lo viejo no sea anacrónico, pero lo es .
En el mundo de las computadoras TODO es una copia, y justo es lo que según el derecho de autorx, está limitado por un monopolio de quien sea dueñx de la obra.

Si tuviésemos que respetar el derecho de autorx a rajatabla, deberíamos levantar hoy mismo Internet; Las imágenes que compartimos y que nos encantan (algunas virales, memes, de nuestros artistas favoritxs, loquesea), los videos de youtube, música, etc … constantemente violamos derechos de autorx sin darnos cuenta, justamente por que el hábito de compartir es un hábito naturalizado en la era digital.

El derecho de autorx, tiene múltiples características, y una de ellas es que es automático³ (no requerimos de una entidad para tener derechos sobre la obra, como en el caso de las patentes),  nuestra obra está sujeta al derecho de autorx desde que la creamos salvo que la pongamos de manera explícita en el dominio público (renunciando a derechos morales y patrimoniales … algo que no es lo mejor en Argentina y al pie de página explico por qué⁴).

Actualmente en nuestro país, gracias a la falta de “uso justo” y excepciones al derecho de autorx,  también quiero mencionar que actos tan cotidianos en la educación de todxs como los apuntes que consumimos (que son fotocopias de libros, que, están sujetos a derecho de autorx), que son copias no autorizadas … o cuando mismo unx bibliotecarix lo hace (por ejemplo, si el libro está en mal estado), es un delito penal.

Y esta es la situación general … una situación que sólo se sostiene por la falta de consciencia de la ilegalidad del cotidiano (no sólo de lxs usuarixs, sino de lxs generadorxs de contenidos también)

Algunxs autorxs, ante esta situación se hicieron la pregunta de qué alternativas hay (dentro del marco legal del derecho de autorx), para resignar  a alguno de esos monopolios, pero sin poner la obra en el dominio público y resignar tanto a sus derechos morales como patrimoniales.
Bajo este escenario, ¿qué alternativas tenemos?

Copyleft al rescate

Para explicar qué es el Copyleft y Creative Commons, primero tendríamos que hacer un breve revisionismo histórico, y preguntarnos … ¿quién es/fue Richard M. Stallman?
Para abordar esto, voy a citar este pasaje de la película RevolutionOS:

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=TUplQ4Gt3yo]
1) Si no podés ver el video por que no instalaste Flash®, podés habilitar la versión HTML5 que usa WebM en esta página de YouTube
2) Este video está con derecho de autorx en toda regla, no está bajo Creative Commons !!

“En 1971, siendo estudiante de primer año de Física en la Universidad Harvard, Stallman se convirtió en un hacker⁵ del Laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). En los años 1980, la cultura hacker⁵ que constituía la vida de Stallman empezó a disolverse bajo la presión de la comercialización en la industria del software.” – Fuente

Ante esto, Stallman fundó la FSF (Free Software Foundation), el proyecto GNU y acuñó el concepto de Copyleft (no el término) …  siendo este una forma de utilizar el régimen de derecho de autorx estándar para licenciar⁶ los contenidos (en este caso, los programas informáticos, el software) de tal manera que el uso y modificación siempre sean libres y queden en la comunidad.

El concepto se recicló para otro tipos de obras en el campo del derecho de autorx y surgieron así organizaciones cuya misión es  promover y generar herramientas legales para compartir el conocimiento y la creatividad, como la Creative Commons.
Esta organización generó un paquete de licencias⁶ que, hacen uso del concepto de Copyleft y permiten a quien sea autorx ejercer su derecho de autorx de una manera diferente al tradicional uso de los monopolios.

Licencias Creative Commons

        

Hay un un gran arcoiris de licencias Copyleft, que se ajustan más, o menos al propósito de quien quiera licenciar su contenido.
Actualmente tenemos este paquete de 6 licencias Creative Commons que podemos elegir de un simple asistente y combinando diferentes condiciones que nos interesen, como vemos a continuación:

Actualmente tenemos estas condiciones:

  • Atribución (BY) : Sería que nos den crédito cuando citen nuestro contenido
  • Share-Alike (SA): También llamada “compartir por igual”. Es decir, si hacen una obra derivada de la nuestra, la obra derivada también tiene que ser libre (mismo licenciamiento)
  • Sin Derivadas (ND): Básicamente no se permite hacer obras derivadas de la nuestra
  • Sin Usos comerciales (NC): No se permite usar la obra con fines de lucro

Podemos dar diferentes combinaciones de estas condiciones, donde sea coherente (es decir, no podemos poner “sin derivadas” y “share-alike” por que no tiene sentido).
Seleccionada una licencia, vemos que tenemos dos elementos: El deed y el código legal

El “deed” (resumen) enlaza al código legal, y en la práctica lo que vamos a usar es el resumen (por que es entendible para todxs, y el código legal está enlazado desde ahí).

En caso de una violación de dichas condiciones⁷, se puede proceder como una violación de copyright tradicional  … es decir, una violación del contrato (licencia) en sus condiciones.
También en caso que querramos por ejemplo, permitir a alguien el uso comercial de una obra licenciada con la condición “sin usos comerciales”, podemos hacerle una licencia aparte (pero ahí tienen que pedirnos permiso personalmente).

Palabras finales

Básicamente en este escrito recapituló de manera humilde algo de terminología, características y abordó Copyleft de manera breve para poder hablar sobre Creative Commons y sus licenciamientos.
Me hubiese gustado poner un montón de datos adicionales, y todo el tiempo lo tenía en mi cabeza cuando escribía este texto … pero tampoco me olvidaba del “acercamiento” del título !!

Espero que les haya resultado interesante y bueno, me gustaría cerrar con un video (optativo !! dura 20 minutos, pero si los tienen ….) de una exposición de Bea Busaniche, que se dió en el marco de unos debates sobre Copyright/Copyleft. Estas mesas de debate se dieron en diferentes espacios, y giraron en torno al tema de SOPA/PIPA y el proyecto de Canon digital del senador Pichetto.

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=smBuZdpCL1o]

Saludos ♥

¹ →  Notas sobre la escritura:

A) Como persona (pseudo?) feminista, sabrán que hay términos a los que rehuyo y que casi considero mala palabra, y eso incluye a PATERnidad … lo dejé por que es la terminología usada y para evitar problemas de comunicación, pero si alguien sugiere alguna alternativa que podamos usar en su lugar, se súper agradece  !

B) También voy a usar expresiones que me permitan hablar en el género de la forma más neutra posible (por eso van a ver “x”, en vez del famoso “@”)

² → Como dato, y si les interesa, en derechoaleer.org está el debate que se dió en Diputados y Senadores .

³ → Naturalmente, es MIL veces mejor hacer un registro de la obra (en nuestro caso es en la Dirección Nacional del Derecho de Autor), ya que en cualquier tipo de imprevisto (como una situación de litigio), sirve como probatorio de título,  autor, traductor y contenido. Para el registro no importa qué regimen de licenciamiento usemos (derecho de autorx tradicional, creative commons, etc )

⁴  → Actualmente en nuestro país, disponemos de lo que se llama Dominio público pagante u oneroso. Según la resolución 15850/77 (Si, de la época de la dictadura) del Fondo Nacional de las Artes, unx tiene que pagar, como si la obra perteneciese a unx autorx vivx. Pero esos fondos, se destinan a un mecanismo de becas del cual sólo sabemos un pedacito dónde se invierte … el resto, se evapora en el aire, como una suerte de análogo del canon digital, tenemos este canon del dominio público.

⁵ → En cierta forma quería evadir este término, por que me vería en la obligación de explicarlo o definirlo … y es algo que amerita TODO un post por su cuenta ( acá tienen una “probada” de lo que el término es), pero en la más grosera incorrección (para que el texto por lo menos tenga sentido y coherencia, sin prostituir el discurso), voy a decir que un hacker es una persona destacada en un ámbito (en este caso, el de las computadoras), y que en este caso particular está empapada de determinados “valores” que están apegados al ser “hacker” (como la libre circulación de información)

⁶ → En lo que nos compete, una licencia es un contrato que sirve para otorgar permisos a un tercero; sobre uno o más bienes nuestros …  estos permisos pueden ser de uso , copia, de distribución, de estudio y de modificación.
En el derecho de autorx tradicional, “licenciamos” nuestros contenidos … es decir, establecemos un texto con derechos sobre el uso de dicho bien, y a su vez, condiciones (como un porcentaje de las ganancias, posibilidad de generar un trabajo derivado, etc)

⁷ → Por lo menos en Argentina … no estoy al tanto de que haya habido una violación formal de una licencia Creative Commons y que eso haya llegado a juicio (hubo gente que se olvidó de la atribución, pero son cosas que siempre se arreglaron con un mail .. por que fue erratas, y no mala fe)