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El Amor Libre

 

En la escena libertaria he conocido y padecido relaciones amorosas celosas y posesivas. Las relaciones afectivas se tratan siempre como si fueran algo a parte del actuar antiautoritario; como si los sentimientos y las emociones fueran asuntos que quedaran fuera de la vida y de la sociedad que pretendemos cambiar.

Hay compañerxs que incluso consideran una desviación burguesa el intentar revolucionar la vida amatoria.

Algunxs dicen no considerar a la pareja como su propiedad privada, pero utilizan el chantaje emocional para impedir que la persona amada comparta su afecto con alguien más, argumentando un sentimiento de malestar al ver o enterarse de ello.

Además, ¿por qué un/a amigx no te pide exclusividad? ¿qué diferencia hay entre amistad y amor? ¿el sexo? ¿o hay otras cosas? ¿y si hay algo más que sexo, dónde comienza la ‘infidelidad’? ¿en una mirada? ¿en un beso? ¿o sólo si es de lengua? ¿y los abrazos? ¿y las caricias? ¿por qué ponerle nombre y etiquetas a las personas y a los sentimientos? ¿por qué hay una necesidad imperiosa de exclusividad? ¿nos sentimos insegurxs? ¿miedo a un futuro en soledad? ¿miedo a la comparación? ¿a ser sustituido? ¿al abandono? ¿a compartir? pero, ¿compartir qué?

Si se supone que nadie pertenece a nadie.

Nunca he entendido los sacrificios ni los acosos para intentar agradar. Tampoco entiendo que se tengan que mendigar cachitos de libertad; ni al estado, ni a una empresa, ni a dios, ni a una persona a la que se quiere.

El chantaje emocional no debe ser ni padecido ni cometido, nos han educado para utilizarlo en las relaciones personales y debemos expulsarlo de nuestras vidas. ¿o eres de los que piensan que cuando implantemos la anarquía lo veremos, que las condiciones actuales hacen imposible nuevas relaciones interpersonales? Y si la revolución no llega, ¿no lucharás por los cambios cotidianos, los cambios interiores que solo tú puedes realizar? La revolución se hace de dentro hacia fuera.

Hay quien se justifica, señalando que el sufrimiento de la persona amada le hiere y prefiere «sacrificarse» para evitar ese sufrimiento. Pero ese sufrimiento, ¿qué es? ¿son celos? el caso es que se padece, todxs lo hemos sentido.

Pero la cosa es ir superándolo poco a poco, como todos aquellos hábitos que nos oprimen. No hay que hacerlo de golpe, el platicarlo y asimilarlo es lo primero, lo siguiente es la puesta en práctica, que es satisfactoria y puede que dolorosa a la vez. Nadie dijo que ser libres fuera fácil.

Destruir y construir la realidad es complicado, pero no por ello vamos a dejar de intentarlo.

Se puede amar a varias personas a la vez, pero siempre sucede que la gente no lo mira bien. Creen que amor libre es «cogerse a quien te de la gana«, que podría ser, pero no es como yo lo entiendo. Amar requiere conocer a la persona, respetarla, no usarla como un objeto. Por eso a coger con quien se te pegue la gana yo lo llamo libertad sexual o relación abierta, más que amor libre.

Hay algunos sectores profundamente reaccionarios como los monógamos aferrados y los que intentan imponer su rechazo al aborto, de todo se encuentra en los grupos quesque libertarios. Incluso chambeando en alguna fábrica me he topado con más tolerancia hacia la libertad sexual que entre la banda anarca, a veces entre los lúmpenes se encuentra más complicidad con los deseos subversivos que entre el anarquismo ilustrado.

Según Errico Malatesta en su texto ‘Amor y Anarquía’: “cuando se ama se siente la necesidad de contacto, de posesión de la persona amada”. Claro que hay necesidad de contacto, pero no sólo cuando se ama a alguien o no sólo con la persona amada. Pero en la parte que habla de posesión exclusiva yo pienso que es algo irracional, pero no por ello natural e instintivo. Si no que, a mi modo de ver, es debido a unas costumbres, a una educación, a una sociedad cimentada en el patriarcado y el capitalismo. También habla de los celos como algo que va ligado al amor, que forman una sola cosa. Como si no sentir celos no fuera amar, y quien los tiene ama mucho. Yo creo que es todo lo contrario, la superación de los celos es el mayor acto de amor, amas tanto a una persona que deseas su felicidad, cuando está contigo y cuando está sola o con otras personas también.

Para terminar; toda esa banda que cree que el amor libre es unirse sin casarse (por la Iglesia o lo civil), pues se equivocan. A veces el amor extramarital puede ser más dañino, una unión disfrazada de libre. Un contrato, aunque sea verbal, aunque no esté escrito, no deja de ser un contrato. Un convenio en el que se firma no amar a nadie más, mientras se esté con esa persona, o en caso de amar a alguien más tener que romper con la relación pactada.

Así que llamemos a cada cosa por su nombre, por un lado está el matrimonio, por otro los contratos no escritos, por otro la libertad sexual, por otro el amor libre. Y aunque el amor sea difícil de definir y cada uno entendamos que es algo diferente a lo que entiende el otro, debe ser libre, como todo lo demás, sin ataduras, sin cadenas.

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