Carta a una presa palestina.

Querida y admirada presa palestina.

Empiezo con el querida, por que aunque no te conozco, no se tu nombre y tampoco puedo definir en mi mente una cara, aun así en mí tienes devoto el amor que le tengo a tu pueblo, que al mismo tiempo, es a todas y cada una de las personas que viven y sueñan una Palestina libre. Te digo que te admiro, por que es imposible conocer la historia, el presente, y la lucha palestina y no admirarla.

Las amigas del movimiento Boicot Desinversiones y Sanciones, de la mano de la asociación de derechos humanos y apoyo a los prisioneros Addamer, quienes desde hace años nos han llamado la atención a las personas de fuera de Palestina a que nos solidaricemos efectivamente con tu pueblo, hoy nos invitan a escribirte. Lo han hecho por que saben que otros casos de desigualdad social, como lo fue el apartheid en Sudáfrica en los ochenta del siglo XX, cayó gracias a la presión desde afuera. Hoy que ustedes viven un régimen de segregación racial por parte del Estado Israelí, que viven bajo un estado constante de Apartheid, no puedo más que aceptar el llamado desde adentro de su pueblo y me solidarizo con tu sufrimiento, comprometiendo mis esfuerzos con tu causa hasta que el último soldado israelí salga de tu territorio.

Se acerca el 17 de abril, día de los prisioneros palestinos, y no puedo dejar de sentir dolor y angustia al pensar que aun en cárceles israelíes, y también de la Autoridad Palestina, se encuentran luchadoras y luchadores por la vida, que con su vitalidad le comunican al resto del mundo, que a pesar de más de 60 años de ocupación, siguen ahí, manteniendo su cultura, sus comunidades y, como decimos aquí en Colombia, su berraquera (su fortaleza). Al mismo tiempo, no puedo dejar de pensar que en nuestro país hay más de 9.500 luchadores y luchadoras encarceladas, quienes también le tratan de entregar a nuestro país un mensaje de rebeldía para cambiar esta injusta realidad en que vivimos, y aunque no este necesariamente de acuerdo con sus ideologías o sus formas de hacer, sí que respeto y admiro su valentía para enfrentar a nuestros opresores. Aquí como allá, estamos activos pensándonos y sonándonos un mañana sin quien nos impida vivir dignamente, y en ambos lugares el precio de ello, en muchos casos, es la cárcel, cuando no la muerte.

Por esto, entre otras cosas, es que me siento tan cercano a tu realidad. Por que a personas como tú, he tenido que visitar en cárceles de mi país, y por ello puedo intuir lo duro que es la realidad detrás de las rejas. Claro, nadie sino ustedes lo saben a ciencia cierta, y lo que nosotros nos imaginamos siempre lo hacemos desde afuera, pudiendo visitar a nuestra familia, dormir en nuestra cama, comer la comida que cocinamos. Su angustia y sufrimiento siquiera alcanzamos a intuirla. Por eso es que escribir esta carta es una forma de decirles que, a pesar de que no sabemos el dolor por que no lo vivimos en carne propia, aun así, sabemos que siempre es importante que algunos les recordemos que la razón por la que están ahí, es por que aman a la humanidad y la quieren libre.

Compañera, no desfallezcas ni pierdas la esperanza: no solo tu causa es justa, sino que cada vez somos más las que desde afuera presionamos para que la injusticia acabe; las acompañamos por que sabemos que las únicas que ganaran la libertad son ustedes con sus manos y cuerpos, no creo que los liberemos, solo que los acompañamos para que logren su libertad.

Acá estaremos esperando para celebrar su victoria, que también es la nuestra, y mientras tanto, seguimos boicoteando, presionando, resistiendo con ustedes hasta que la última prisionera salga de todas las cárceles.

Un abrazo solidario gigante que cruce los océanos y los mares y te caliente en la celda que habitas.

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Esta carta responde al llamado a escribirle a presas palestinas convocado por la campaña BDS Colombia. La convocatoria la pueden enontrar en: https://www.facebook.com/events/607850326019041/

Sobre la campaña BDS Colombia se pueden informar en: https://boicotisraelencolombia.wordpress.com/

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