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De Noche

De noche la ciudad pierde su máscara, el misterio la invade. Las calles se ofrecen íntimas para el que deambula, aunque extrañas y peligrosas para las diurnas conciencias. Territorio acotado por la torreta que hiere la vista. Oscuridad y frío obligan a bajar la guardia, entonces lo salvaje escapa de baldíos y descampados. En silenciosa venganza va y juega a que nace el mundo mientras el instante se hace eterno. A oscuras, en el barrio, se mira un camino que te lleva a otra existencia. Debe saberlo el tecolote, a eso baja del cerro, no son los roedores su prioridad, es la curiosidad de mirar a aquellos que han enterrado las verdades bajo el asfalto y aniquilado sus sueños en feroces pesadillas verticales. La noche primera, la que presenciaron las luciérnagas, es está que miro. Antes que el bullicio, fueron los grillos sumergiendo su canto en el fondo del caos. Porque ya se sabe… Caos nunca murió… solo duerme y espera.

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