Vocación por lo público. Empresas sociales: proyectos que marcan tendencias

Por Cristina Calvo

En mi habitual actividad en el campo social y universitario constato con alegría y esperanza que, cada vez son más los jóvenes que se acercan y me comentan sobre la felicidad experimentada al haber dejado atrayentes puestos de trabajo, para dedicarse a emprendimientos sociales que generan trabajo digno y prestan servicios directos a sectores vulnerables de la sociedad, o bien se dirigen al consumidor en general, pero involucrándolo en un consumo ético y responsable.

Son jóvenes con vocación emprendedora que sienten el compromiso de poner sus talentos e idoneidad al servicio de lo público, diferente de lo estatal, pero público en cuanto a la promoción y defensa de derechos universales: un ingeniero mecánico que dejó su cómoda posición laboral para construir turbinas que dieran energía eléctrica a los pescadores en las orillas del Paraná con un costo bajísimo de mantenimiento, un biotecnólogo que rechazó ofertas para trabajar en el exterior y provee de saneamiento ecológico a sectores sin infraestructura cloacal, una empresaria de turismo que ofrece destinos no tradicionales donde el turista no sólo puede disfrutar de bellezas increíbles, sino también aportar recursos al desarrollo local.

¿Qué diferencia a este tipo de empresas? Las motivaciones. Hay vocación. La elección personal de construir una sociedad justa y fraterna se prolonga en todas las decisiones de la vida, incluida la vocación empresarial.

Una empresa social está, por naturaleza, orientada a la equidad y más aún, a la justicia. Lo que caracteriza a una empresa social no es solamente el colocar como fin de la misma a la persona en relación (y a la ganancia como medio para ese fin) ni tampoco la sola organización participativa y democrática dentro de la misma, sino también la superación de la contradicción entre interés propio e interés por los demás: es la lógica de la convergencia en la que cuanto más aporto al bien de mi comunidad más crecemos todos en humanidad".

No hay otro rumbo posible: la integración de la racionalidad ética con la económica, también en el contexto empresarial, se encamina hacia una visión del desarrollo como acción cultural que propicie espacios de vida más humanos y aporte a dotar de horizonte de sentido al mundo en el que vivimos..

Tomado de LA NACION (Argentina)

Islandia: Revolución en curso

por Deena Stryker y Daily Kos

Los islandeses piden responsabilidades por la crisis económica- BOB STRONG (REUTERS)

Un programa radial italiano hablando sobre la revolución en curso de Islandia es un ejemplo impresionante de lo poco que nuestros medios de comunicación nos dicen sobre el resto del mundo. Los estadounidenses pueden recordar que al inicio de la crisis financiera de 2008, Islandia, literalmente, se declaró en quiebra. Las razones se mencionan sólo de pasada, y desde entonces este miembro poco conocido de la Unión Europea (*) volvió a caer en el olvido.

Como los países europeos caen uno tras otro, poniendo en peligro el euro, con repercusiones para todo el mundo, la última cosa que los poderes desean es que el caso de Islandia se convierta en un ejemplo. He aquí por qué:

Cinco años de un régimen puramente neoliberal había hecho de Islandia, (población de 320.000 personas, sin ejército), uno de los países más ricos del mundo. En el año 2003 todos los bancos del país se privatizaron y en un esfuerzo por atraer inversionistas extranjeros ofrecieron préstamos en línea, cuyos costos mínimos les permitió ofrecer tasas relativamente altas de rendimiento. Las cuentas, llamadas “Icesave”, atrajeron a muchos pequeños inversores ingleses y holandeses. Pero a medida que las inversiones crecieron también lo hizo la deuda de los bancos extranjeros. En 2003 la deuda de Islandia era igual a 200 veces su PIB, pero en 2007 fue del 900 por ciento. La crisis mundial financiera de 2008 fue el golpe de gracia. Los tres principales bancos islandeses, Landbanki, Kapthing y Glitnir, quebraron y fueron nacionalizados, mientras que la corona perdió el 85% de su valor con respecto al Euro. Al final del año Islandia se declaró en bancarrota. Continue reading

Invitación a Video-taller con el audiovisual “El taxista a full”

El Grupo de Estudios del Trabajo del Instituto Cubano de Antropología (ICAN) y el Grupo Anticapitalismos y Sociabilidades Emergentes (ACySE) del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) invitan al

Video-taller con el audiovisual “El taxista a full” (España, 2005).

Cuando un trabajador queda desempleado en Barcelona, decide ocupar taxis de otros trabajadores en las madrugadas y devolverlos al amanecer, con reposición de gastos por su uso. La justicia burguesa lo acusará de ladrón y fuera de su Ley. ¿Dónde encontrar respuestas frente a tal acusación? ¿Quién puede explicar qué pasa y qué hacer con su vida? Tal es el argumento básico de “El Taxista…”, que nos adentra en los laberintos contemporáneos de la degradación del trabajo asalariado e incita a buscar caminos para la reconstrucción de una cultura del trabajo más allá del sistema salarial.

Lugar: Sede del Instituto Cubano de Antropología (Amargura 203, entre Habana y Aguiar, La Habana Vieja), Sala Fernando Ortiz (3er piso)

Fecha: viernes 15 de julio

Hora: 2 pm.

Las revoluciones contra las vanguardias

Por Raúl Zibechi

Las potentes movilizaciones que atraviesan el mundo están desbordando tanto democracias como dictaduras, regímenes nacidos de elecciones y de golpes de Estado, gobiernos del primer y del tercer mundo.

No sólo eso. Desbordan los muros de contención de los partidos socialdemócratas y de izquierda, en sus más diversas variantes. Desbordan también los saberes acumulados por las prácticas emancipatorias en más de un siglo, por lo menos desde la Comuna de París.

Naturalmente, esto produce desconcierto y desconfianza entre las viejas guardias revolucionarias, que reclaman organización más sólida, un programa con objetivos alcanzables y caminos para conseguirlos. En suma, una estrategia y una táctica que pavimenten la unidad de movimientos que estarían condenados al fracaso si persisten en su dispersión e improvisación actuales. Lo dicen a menudo personas que participan en los movimientos y quienes se felicitan de su existencia, pero que no aceptan que puedan marchar por sí mismos sin mediar intervenciones que establezcan cierta orientación y dirección.

Los movimientos en curso cuestionan de raíz la idea de vanguardia, de que es necesaria una organización de especialistas en pensar, planificar y dirigir al movimiento. Esta idea nació, como nos enseña Georges Haupt en La Comuna como símbolo y como ejemplo (Siglo XXI, 1986), con el fracaso de la Comuna. Continue reading

La economía civil y el Principio de Gratuidad (II)

Por Luigino Bruni

¿Cuál es la relación entre gratuidad y altruismo?

La cultura de la gratuidad no debe confundirse con altruismo, con filantropía y menos con asistencialismo. Gratuidad no significa ser más “buenos” o altruistas que otros, sino es una forma de interés sabio, sostenible, que parte de la conciencia de que no se puede ser felices solos y que no es posible hacer la propia felicidad sin hacer la de los otros.

Pero ¿es necesaria la gratuidad para que funcione el mercado “normal”?

Sí. Por ejemplo: ninguno querría vivir en un mundo donde enfermeros, maestros, médicos u obreros se muevan sólo en los estrechos límites del contrato, donde cada acción es sólo la ejecución de una prestación prevista. Yo quiero que el médico me cure no sólo porque sigue un contrato, sino también porque está genuinamente interesado en que me cure. Si este segundo elemento no estuviese, probablemente buscaría un médico que tenga este “plus” más allá del cumplimiento estricto del contrato para atenderme. Igualmente un maestro: aparte de lo que corresponde por su sueldo, como padre me gustaría que esté genuinamente interesado en el crecimiento de mi hijo. Con esto se demuestra que también en los comportamientos de mercado se necesita un “plus” que el contrato no puede prever (lo mismo sucede en los llamados “contratos incompletos” donde se requiere cierta dosis de gratuidad o “predisposición” de las partes para no incurrir en permanentes conflictos –por ejemplo: la simple cuenta corriente comercial-; nota de Martín Fiuza). Continue reading

La economía civil y el Principio de Gratuidad (I)

Por Luigino Bruni

Experimento en jardines de infantes

Situación 1:

En 1998, en Haifa, por 4 meses se realizó un experimento en 10 jardines de infantes. Los padres llegaban tarde a retirar a los chicos y las maestras debían quedarse después de horario para no dejarlos solos. Por consejo de economistas, se decidió introducir una multa sobre la base de la teoría económica que ve la multa como un aumento del “precio de la flexibilidad”, buscando reducir el número de retrasos.

Resultado:

La introducción de la multa, lejos de obtener el efecto deseado, hizo aumentar los retrasos en un 40%. Continue reading

Grecia protesta y se va a huelga

(BBC Mundo, 11 de mayo de 2011) La policía en Grecia arrojó gas lacrimógeno contra un grupo de manifestantes de izquierda en el centro de Atenas durante una marcha de miles en protesta contra el nuevo plan de austeridad propuesto por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Las protestas se han extendido al sector del transporte público, que se ha visto severamente afectado por la huelga de 24 horas convocada por los sindicatos. Muchos servicios de tren y de ferry están suspendidos y decenas de vuelos han sido cancelados o pospuestos. El gobierno propuso un nuevo plan de austeridad en un intento por reducir el déficit presupuestario y sacar al país de su crisis crediticia.

Un día lindo para una revolución: ¿Por qué el Primero de Mayo deberíamos levantarnos para cambiar el sistema?

Por David Harvey
(
City University of New York)

Traducción al castellano: cortesía Observatorio Crítico.
Un análisis de las razones para el protagonismo solidario de los movimientos sociales contra el capital global.

Proletarios, uníos: Trabajadores indonesios marchan el 1 de mayo de 2003 (Reuters)

El Primero de Mayo es la ocasión en que celebramos los grandes logros de los trabajadores del mundo en aras de hacerlo un sitio mejor, mucho mejor para vivir. Pero desafortunadamente no hay mucho que celebrar por estos días. Los 30 años más recientes están salpicados de batallas y escaramuzas que resultaron de una derrota tras otra para la clase obrera organizada.

La ensoberbecida clase capitalista ha consolidad su poder de mandar y corromper casi todas las instituciones principales que regulan el cuerpo político: los partidos políticos (de derecha o de izquierda por igual), los medios de comunicación social, las universidades, el Derecho, sin mencionar el aparato represivo del Estado ni las instituciones internacionales. La democracia del poder monetario impera hoy. Una plutocracia global ejerce su voluntad sin resistencia casi en todas partes.

Entonces, ¿qué hay para celebrar? No tendríamos, por supuesto, lo que aún tenemos (desde las jubilaciones a los remanentes de una atención sanitaria razonable y de la educación pública) si no fuera por el movimiento obrero. Pero hacer nostalgia sobre los indudables logros y heroísmo del pasado nos lleva a ninguna parte.

El Primero de Mayo, por tanto, debe ser para relanzar un movimiento revolucionario hacia el cambio del mundo. La idea misma de hacerlo así –o simplemente decirlo o escribirlo- es tan exhilarante como sorprendente. Continue reading